He vuelto a retomar amistad con una vieja amiga fan del manganime y videojuegos. Eso me ha hecho valorar mucho más los libros y animes que tengo online. La accesibilidad inmediata de medios en redes como Emule (lo siento, pero para los libros antiguos es lo mejor) ha hecho que no sea como cuando era un chaval, que tener un manga que deseaba durante meses era algo muy apreciado y leído hasta la extenuación. También está la cosa que muchos productos hechos por fans tienen más tirón (fanfiction, doujinshis en Japón) que los productos hechos décadas atrás. Y encima, estando en la era dorada del software libre artístico como Krita y Blender, la cosa no puede más que mejorar. Se avecinan nuevos tiempos para una cultura lejos de las TVs, editoriales, Netflix/Amazon y demás jaulas culturales. También habría que promover Minetest y MODs completos frente a Minecraft, y el resto de juegos libres que si bien gráficamente no pueden competir contra los grandes, un juego como Assault Cube permite generar mapas de forma GRÁFICA sin tener que meter una lína de script al contrario que otros motores propietarios como Unreal o Unity. Eso en mi opinión también valdría mucho para combatir el cambio climático y la escasez de chips, ya que AC funciona en un Pentium 3 con una Geforce3 con total seguridad. Y gráficamente el uso de unas texturas nítidas puede compensar con creces la baja (relativamente) geomtría poligonal frente a los juegos de hoy. En otras cuestiones, acabo de leer una novela corta de misterio sobre un beato cura del OPUS de unos 50 años donde un revés le obliga a recapacitar sobre la vida y sus valores. No es un bestseller de 1000 páginas precisamente, pero entretiene. Ayuda a recapacitar sobre mi propia vida y sobre generar nuevos caminos.