__________________________________________ CULTIVAR ES DURO, PERO MUY SATISFACTORIO GP __________________________________________ <2026-09-03 Thu> Hace un poco más de un año mi esposa y yo comenzamos a cultivar piña. Todo fue el resultado de varias coincidencias, y de una búsqueda que habíamos iniciado en 2019, poco antes de que iniciara la pandemia. Una amiga de ella había trabajado en una gran empresa piñera, y más o menos conocía del negocio. Nos indicó algunas cosas, y con eso en mente comenzamos a buscar tierra para sembrar. Inicialmente pensamos que la tierra iba a ser muy costosa, que cultivar sin tierra era muy complejo. Honestamente, esa me ha parecido la parte más fácil. La tierra en alquiler, al menos en Colombia, es relativamente barata y fácil de conseguir. Alquilamos un poco menos de una hectárea de tierra en una pronunciada pendiente, con una corriente de agua en la parte de abajo que hasta hoy, a pesar del intenso verano, no se ha secado. Yo tenía mis sueños de tecnificar el cultivo, compré casi todos los equipos (afortunadamente no compré el moto-cultor), y mi sueño era construir drones voladores y terrestres para hacer las diferentes tareas. Debo tener unas varias entradas en org-roam sobre chasises, arduinos, y mil otras cosas relacionadas con ese tema. Pero la realidad es la mejor prueba para esos sueños, y he ido entendiendo que algunas ideas que se ven muy bien en el papel, no lo son en la vida real. Mi idea de dron terrestre para avanzar entre los surcos y hacer aplicaciones puntuales de herbicida habría funcionado cuando la piña estaba pequeña, pero no cuando crece y "cierra calle" (cerrar calle es cuando las plantas de ambos lados de un surco crecen, ocupando el surco con hojas). La mayor parte del proceso la hemos hecho nosotros: Casi todas las aplicaciones las hacemos con mi esposa o con mis hijos, y solo esporádicamente contratamos a alguien que nos ayude con algunas de esas tareas, especialmente con las que requieren un poco más de experiencia, como la erradicación manual de malezas. Y eso es duro, es un trabajo físico muy exigente. Ha sido muy duro también entender con claridad qué debemos aplicar a las plantas y cuando. Tengo la sensación de que si pregunto a 3 agrónomos, voy a recibir 5 respuestas distintas. Y si pregunto a 3 campesinos, recibo 7. Y aunque hay información disponible en internet, es bastante escasa en términos de un cronograma de aplicaciones con cantidades y frecuencias definidas. Las respuestas casi siempre vienen acompañadas de un gran "depende" en negrillas. Consecuentemente, los LLM tampoco ofrecen mucho valor en ese campo. Sus respuestas son vagas, genéricas e incompletas, y normalmente llenas de "Wow, tienes razón. Qué bien que mencionaste XYZ", que me hace sentir que soy yo, con mi ignorancia, quien está guiando al LLM a que halucine frente a mí. Tal vez esta ha sido la parte más dura. Bueno, duro también es tratar de balancear un cultivo con una vida "normal" de ciudad: un trabajo, un hijo, una pareja, el cansancio... Pero cuando estoy allá y el silencio del campo me inunda, cuando estoy allá y siento el viento que aligera el calor del sol; cuando voy después de una semana y me maravillo frente a lo mucho que crecieron las plantas en ese corto tiempo, cuando tomo una de las frutas en mis manos, y sé de su dulzor y de su aroma, entonces en ese momento las otras dificultades se desvanecen un poco. Lo más probable es que en este cultivo no ganemos dinero. Espero no perder, por supuesto, pero no teníamos expectativas de ganar. Creo que si cobrara nuestro tiempo, el cultivo arrojaría una pérdida enorme. Económica, digo, porque como mencioné arriba, hay algunas cosas que no se pagan con dinero. Y el cultivo, en este contexto actual, me parece que ofrece algo que mi trabajo cotidiano no: está blindado, al menos por un tiempo, del riesgo que supone la Inteligencia Artificial, no solo desde su amenaza a los trabajos "de cuello blanco", sino frente a un potencial colapso económico similar al de 2008 que pueda ser iniciado o exacerbado por la masiva cantidad de dinero que se ha volcado en las empresas de IA. La IA no me va a reemplazar en el cultivo, al menos no en el corto plazo, no va a reemplazar el conocimiento que he desarrollado solo (si alguien /me pregunta qué aplicar a la piña/, recibirá una respuesta *adicional*) y por más efectos que tenga una potencial debacle económica, la gente va a seguir comiendo piña, así que algo de absorción de costos habrá de darse. Hace algunos meses, frente a una infestación de /fusarium/, pensé que esto era demasiado para mí, que iba a terminar esta cosecha y continuar con mi trabajo de ciudad. Hoy pienso distinto. Fusarium, más o menos literalmente es un /bug/. Y a los bugs no se les huye: se les enfrenta, porque de alguna manera representan lo divertido del trabajo, ya sea programar o sembrar piñas. Si alguien lee esto (a veces creo que gopher es un grito silenciado en un cuarto oscuro y aislado) y ha tenido la inquietud de la agricultura, le digo: estudie el tema, arriesgue poco y arranque. Pero no permita que el estudio lo paralice, porque en estos temas hay 5 respuestas distintas para cada pregunta. Si yo pudiera echar el tiempo atrás, habría comenzado a hacer esto desde antes.