116. Obras del doctor Navarro: In tres de Poenitentia distinctiones posteriores, Coimbra, 1542; Madrid, 1566; Lyon, 1569. Tractado de alabanza y murmuración, Coimbra, 1542, 1544; Valladolid, 1572. Tratado de la Oración, Horas canónicas y otros divinos oficios, Coimbra, 1545, 1550, 1551; Zaragoza, 1560. Relectio in cap. Cum contingat, de rescriptis, Coimbra, 1548; Roma, 1575. Relectio c. Novit... de iudiciis, Coimbra, 1548; Lyon, 1576. Relectio cap. Ita quorumdam, de Judaeis, Coimbra, 1550. Commentarius de anno Jobeleo et Indulgentiis omnibus, Coimbra, 1550; Lyon, 1575. Hacia 1552 un franciscano había compuesto un Manual de Confesores, y se lo llevó al doctor Navarro para que lo revisase, el cual quitó tanto y tanto puso en él, que, al publicarse en portugués, el mismo año de 1552, no llevó nombre de autor, "que por humildad quiso ocultar", dice Azpilcueta. Al salir la segunda edición, Coimbra, 1553, todos lo tuvieron por del doctor Navarro. Las demás ediciones de este magnífico y célebre libro son: Salamanca, 1556, 1557 (dos edic.); Amberes, 1557; Medina, 1557; Amberes, 1565; Valladolid, 1566, 1567; Barcelona, 1567; Valladolid, 1569, y muchas apócrifas. Comentario resolutorio de usuras, Salamanca, 1556, 1557 (dos edic); Amberes, 1557; Medina, 1557; Estella, 1565; Valladolid, 1565, 1566; Barcelona, 1567; Valladolid, 1569. Relectio in cap. Si quando, de Rescriptis, Coimbra, 1563; Madrid, 1566; Roma, 1575; Coimbra, 1576; Madrid, 1595. Capitulo veynte y ocho de las Addiciones del Manual de Confesores, Valladolid, 1566; Zaragoza, 1570; Lisboa, 1575. Tractado de las Rentas de los beneficios Ecclesiásticos, Valladolid, 1566; Coimbra, 1567. Tractatus de reditibus beneficiorum ecclesiasticorum, Roma, 1568, 1574. Apologia libri de reditibus..., Roma, 1571; Amberes, 1574; Lyon, 1575. Commentarius de spoliis Clericorum, Roma, 1573, 1629. Commentarius de alienatione rerum Ecclesiarum, unido al anterior. Commentarius de finibus humanorum actuum, Roma, 1573; Lyon, 1573; Roma, 1583. Enchiridion sive Manuale confessariorum, traducido del romance, Roma, 1573; Amberes, 1573; Venecia, 1573; Amberes, 1575; Lyon, 1575; Colonia, 1579; Roma, 1579; Lyon, 1580; Amberes, 1581; Turín, 1582; Lyon, 1583; Roma, 1584; Génova, 1585; Lyon, 1585; Vizburgo, 1586; París, 1587; Amberes, 1588; Valladolid, 1588; Venecia, 1589; Lyon, 1592; Colonia, 1600; Amberes, 1625, etc. Propugnaculum Apologiae, Roma, 1574; Lyon, 1575. Commentarius de datis et promissis, Lyon, 1575. Commentarius de voto paupertatis, Lyon, 1575. De Regularibus, Roma, 1584. Accepta et restit. spoliat., Roma, 1585. Commentarius resolutorius de usuris, traducido del romance, Valladolid, 1588; Amberes, 1625. Dejó otras muchas obras inéditas. Vida de Fr. Bartolomé de Carranza (ms. de la Bibl. del Instituto general y técnico de Córdoba, Roma, 1576). Obras completas: Roma, 1590; Lyon, 1595, 1597; Venecia, 1601, 1602; Colonia, 1616. Consúltese doctor don Mariano Arigita y Lasa, El Dr. Navarro D. Martín de Azpilcueta y sus obras, Pamplona, 1895.

117. Año 1542. El M. Sancho de Muñón, eclesiástico y teólogo, salmantino, publicó anónima la Tragicomedia de Lisandro y Roselia llamada Elicia y por otro nombre quarta obra y tercera Celestina, Salamanca, 1542. Obra escrita con buena intención, "llena de avisos y buenas enseñanzas de virtud, sacadas de muchos autores santos y profanos, con celo de la utilidad pública". Demasiado fárrago de sermones y citas; pero trozos muy sentidos y elocuentes. El autor bien se ve ser erasmista por el brío y libertad en la sátira clerical. Como criado á los pechos del humanismo, él supo hacer una obra clásica, tan sólo afeada por la erudición pedantesca y con algunas puntas y collares de afectada retórica. Fuera de esto, el gusto exquisito, la elegancia clásica, la abundancia de construcciones, frases y palabras y, sobre todo, el trágico desenlace, ponen á esta obra, aunque por debajo de la primera Celestina, de la cual es imitación, muy por encima de todas las demás que desenvolvieron el mismo argumento. Los amantes pasan del seno del placer á la muerte que les dan los que vengan la deshonra de la hermana. Los caracteres tampoco desdicen y el de Brumandilón es buena copia de su original plautino.

118. El autor quedó descifrado por Hartzenbusch, ateniéndose á la cifra que da la última de las estrofas añadidas, y es que se tome el 5.º renglón de la copla que alude al vengador de la tierra y se ande, como el escarabajo, hacia atrás, y así juntando las primeras letras de los versos hacia atrás de la 4.ª octava, donde se habla de Hércules el vindex terrae, de Ovidio y Séneca, se lee: Esta obra conpuso Sancho de Munino, natural de Salamanca. Pero los modernos editores de la Tragicomedia, Fuensanta del Valle y Sancho Rayón, juntando las primeras letras de los tres versos, leyeron Munnon, esto es, Muñón. Es el M. Sancho de Muñón, teólogo del cual hay noticias en la colección de Estatutos de la Universidad de Salamanca, impresos en 1549. Reimprimióse en la Colecc. de libr. rar. y cur., Madrid, 1872. Otras noticias del autor, en M. Pelayo, Oríg. nov., t. III, ccxxi; el cual dice: "El gusto que domina en la obra es el de las antiguas comedias humanísticas, y de él proceden sus principales defectos, que se reducen á uno solo: el alarde de erudición fácil y extemporáneo. No necesitaba alegar á cada momento aforismos y centones de poetas y filósofos antiguos quien se mostraba tan de veras clásico, no sólo en el estilo jugoso y en la locución pulquérrima, sino en la composición sencilla, lógica y perfectamente graduada. El buen gusto con que borra ó aminora muchos defectos de las Celestinas precedentes, y el manso y regalado son que sus palabras hacen como gotas cristalinas cayendo en copa de oro, bastarían para indicar la fuente nada escondida donde él y los hombres de su generación habían encontrado el secreto de la belleza. Tal libro, por el primor con que está compuesto, es digno del más glorioso período de la escuela salmantina, en que salió á luz. Pero algo le perjudica el haber sido concebido y madurado en un ambiente erudito y universitario y no en la libre atmósfera en que, andando el tiempo, había de desarrollarse el genio de Cervantes. La prosa de la Tragicomedia de Lisandro y Roselia, perfecta á veces, revela demasiado el artificio retórico, y no está inmune de afectación. Su autor escribía demasiado bien, en el sentido de que era un prosista de los que se escuchan y se complacen ellos mismos con la suavidad y galanura de sus palabras y con la pompa y armonía de sus cláusulas... En las situaciones culminantes, en los monólogos de la hechicera, en los coloquios de Celestina y Roselia, hay cosas dignas de ponerse al lado de lo mejor de La Celestina antigua, aunque con la desventaja de haber sido escritas medio siglo después. Lástima que el talento del maestro salmantino no se hubiese ejercitado en un argumento de pura invención suya, que siempre le hubiese dado más gloria que una labor de imitación, por primorosa que sea. Pero le fascinó el prestigio de un gran modelo, y renunció á su originalidad ó por excesiva modestia ó por la presunción de igualarle".

119. Año 1542. Per Antón Beuter, valenciano, publicó De recta sacrificii oblatione et caeremoniis ad Missam, Lyon, 1542. Primera Parte de la Coronica general de España, especialmente del reyno de Valencia, Valencia, 1546, 1604. En valenciano, en 1538. Segunda Parte, donde se tratan las cobranzas destas tierras de poder de Moros por los Reyes de Aragón y Condes de Barcelona, Valencia, 1546, 1551. Las dos partes, Valencia, 1551, 1694. Annotationes X ad Sacram Scripturam, Valencia, 1547: es el primer ensayo de manual isagógico.—Fray Pedro de Cañedo, franciscano salmantino, publicó Summa de Casos de consciencia, Salamanca, 1542.—Compilación en metro de la Sucesión de los Emperadores de España y assí mismo de sus Reyes, Sevilla, 1542, 1549.—Fray Alberto de Farías, carmelita andaluz, publicó Lecturae Theologicae, hacia 1542. Dialogorum mixtae Phrasis, in quibus S. Scripturae Hebraismos et Graecismos enodat.Fernán Gómez Arias, de Talavera, publicó Subtilissima et valde utilis Glossa ad... leges Tauri, Alcalá, 1542.—Álvar Núñez Cabeza de Vaca, jerezano, cautivo en la Florida (1527-1537), publicó Relación que dió... de lo acaescido en las Indias en la armada donde yva por governador pamphilo de narbáez, Medina, 1542; Valladolid, 1555. Naufragios... y Comentarios y sucesos de su gobierno en el Río de la Plata, Valladolid, 1555; y en la colección de Barcia, t. I; en Aut. Esp., t. XXII; Madrid, 1906, 2 vols., Vict. Suárez.—Fernando Pérez de Xerez publicó La Historia de Herodiano, del latino Ang. Politiano, 1542.—Philesbian de Candaria, Sevilla, 1542.

120. Año 1543. Gutierre de Cetina (1520?-1574?), sevillano, hijo de padres nobles y acaudalados, estudió Humanidades en Sevilla, estuvo poco tiempo en la corte, Valladolid, donde se ve por un soneto que anduvo enamorado, y sentando plaza de soldado pasó á Italia, Alemania, Suiza y Francia, "que no fué menos soldado que extremado poeta, siéndole tan agradable la caja de Marte como la vihuela de Apolo", según cuenta de él Pacheco. Tiene sonetos escritos á orillas del Po y del Reno ó Rhin. Durante sus correrías y más de su estancia en Italia, dedicó el tiempo que pudo al estudio de los poetas toscanos, en especial de Petrarca, á quien imitó frecuentemente y glosó y tradujo alguna vez, pareciéndosele más que ningún otro poeta español; aunque el amor, que es lo que su lira comúnmente cantaba, fué en él más mundano y menos ideal que en el cantor de Laura. Cargos de cuenta hubo de tener en la milicia, según lo eran las amistades que se conocen por sus obras. Así, en 1543 escribió á don Diego Hurtado de Mendoza como á familiar amigo y con él había estado en 1542 en Trento. Todavía lo fué más íntimo del príncipe de Ascoli Antonio de Leyva, á quien dirigió una epístola y diez sonetos, y no menos de la Princesa de Molfelta, á quien además de un soneto dirigió dos epístolas, una desde Vigere (1545), confiándole sus amorosas quejas y felicitándola por el nacimiento de una hija. Otros sonetos dirigió á la condesa Laura Gonzaga, á Lucía Harriela, al Conde de Feria, al Duque de Alba, al de Sessa, á la Marquesa del Vasto, á Luis Pérez de Vargas, maestre de campo; al obispo de Empurias, don Luis de Cotes; á don Juan de Guevara, á Gonzalo Pérez, secretario del Emperador; á don Pedro de Sosa, etcétera, etc. Fué amigo en Italia del soldado y poeta Jerónimo de Urrea. Pero "llamándole su divino ingenio, dice Pacheco, se volvió á su patria, á la quietud de las Musas". Por entonces debió de escribir la Paradoja en alabanza de los cuernos, para leerla en casa del marqués del Valle, Hernán Cortés. En la aldea trabó amistad con Baltasar del Alcázar, que le elogió en cuatro sonetos. Partióse (1547) para Méjico, llamado de uno de sus hermanos, que había sido conquistador con Cortés y era de los poderosos de aquella ciudad. Tres hermanos y su tío Gonzalo López le habían allá precedido (1530-1535). Volvió á Sevilla á la quietud de las musas, donde escribió mucho, y tornó á Nueva España, donde por error, en una levada nocturna, recibió de Hernando de Nova una herida en 1554; en 1571 estaba en Sevilla, falleciendo antes de 1575. Juntáronse en Méjico por aquellos años Cetina, Cervantes de Salazar y Eugenio de Salazar, tres ilustres poetas. Hizo famoso á Cetina el madrigal de todos conocido Ojos claros, serenos; pero escribió otras muchas composiciones: sonetos, canciones, epístolas, etc., cuyo fondo casi siempre es el amor arcádico, la desgraciada pasión de Vandalio, nombre en que se encubría el poeta, por Amarilis, etc., etc. Algunas composiciones no son más que traducciones libres del Petrarca, de Ariosto, de Ausias March. Fué poeta italianizante de la escuela de Garcilaso, ganándole en la maestría con que maneja el soneto y en la sinceridad y hondura, algunas veces, del sentimiento amoroso. Argote de Molina le califica de terso. Aventajó á todos los poetas españoles en los madrigales.