113. Estos cuatro, de los cinco libros, se los sacó un impresor, según da á entender Florián en carta á Juan de Vergara. Dice que enmendó muchas cosas para la edición siguiente; pero habiendo fallecido antes de darla, fué publicada, completa ya en sus cinco libros, por Ambrosio de Morales, en Alcalá, 1578; Valladolid, 1604. Había antes publicado por primera vez la crónica llamada de Alfonso el Sabio, en 1541. Cita á Juan de Viterbo y su Beroso y á Manethon, obras ya desechadas antes de él. Véase Nicerón, Hommes illustres, París, 1730, t. XI, págs. 1-2, y t. XX, págs. 1-6. Las quatro partes enteras de la Crónica de España, de Alfonso X, Zamora, 1541; Valladolid, 1604; extracto del ms. original de la Coronica ó grande Estoria general de Espanna. En fabla antigua comenzada á copilar no tempo do Rey Don Alfonso X, precioso códice acabado en la era de 1403, hoy propiedad del librero Vindel, Madrid; está en galaico-portugués. Los quatro libros primeros de la Crónica general de España, Zamora, 1544; Zamora (sin fecha); Medina, 1553, con el 5.º libro; Alcalá, 1564. Los cinco libros primeros De la Coronica general de España que recopilava el maestro Florián de Ocampo, Alcalá, 1578; Valladolid, 1604. Crónica general de España por Florián de Ocampo, Ambrosio de Morales y Fr. Prudencio de Sandoval, Madrid, 1791-93, 15 tomos. Consúltese: G. Cirot, Les Histoires générales d'Espagne entre Alphonse X et Philippe II (1284-1556), Bordeaux, 1905, págs. 97-147. Su biografía, en la Biblioteca de escritores que han sido individuos de los seis colegios mayores, por José de Rezabal y Ugarte, págs. 233-8; y en la impresión de su Crónica de 1791.
114. Año 1541. Blasco de Garay, racionero de Toledo, publicó Dos Cartas en que se contiene, cómo sabiendo una señora que un su servidor se quería confessar: le escribe por muchos refranes, Toledo, 1541, con otras dos, una que dice le dió Juan Vázquez de Ayora; otra impresa en Toledo. Salió la obra con el título de Cartas en refranes, con las coplas de Jorge Manrique, los refranes de H. Núñez y con los de Mal-Lara: Toledo, 1541; 1545 (sin lugar); Venecia, 1553; Medina, 1569; Alcalá, 1570; Sevilla, 1575; Amberes, 1577; Sevilla, 1577; Huesca, 1581; Alcalá, 1581; Huesca, 1584; Alcalá, 1588; Madrid, 1598; Bruselas, 1608, 1612; Lyon, 1614; Madrid, 1614, 1617, 1619; Lérida, 1621; Madrid, 1632, 1864. Arcadia de Jacobo Sannazaro, Toledo, 1547, hecha la prosa por el canónigo Diego López de Toledo y el verso por el capitán Diego de Salazar: así lo dice el editor Garay en el prólogo, añadiendo que él mismo retocó los versos; ibidem, 1549; Salamanca, 1578. Inéditas quedaron otras traducciones de la Arcadia por Juan Sedeño y por Jerónimo de Urrea (Gallardo, núms. 3900 y 4120); los manuscritos, en la Bibl. Nacional.
Martín Laso de Oropesa, de este pueblo, canónigo burgalés, secretario del ilustrísimo cardenal don Francisco de Mendoza, obispo de Burgos, publicó el grandilocuente libro que tituló La Historia que escribió en latín el Poeta Lucano, sin lugar ni año de impresión; después en Lisboa, 1541. Las ediciones de Burgos, 1578 y 1588, llevan además la Historia del Triunvirato, y va dirigida "al ilustrísimo señor don Antonio Pérez, secretario del estado de la Magestad Cathólica del Rey don Phelippe Segundo". Tanto la traducción como la historia original suya están escritas en estilo elevado, magnilocuente, cual lo pedía el poeta traducido; pero sin el menor rastro de mal gusto. Gran fidelidad en la versión, propiedad en las voces, muchas poco usadas, pero de hondo casticismo; es uno de los mejores libros escritos en romance.
Marco Aurel, natural alemán, publicó Tratado muy útil y provechoso para toda manera de tratantes y psonas afficionadas al contar, Valencia, 1541. Libro primero, de arithmética algebrática, en el qual se contiene el arte Mercantival, con otras muchas Reglas del arte menor, y la Regla del Algebra, vulgarmente llamada Arte Mayor ó Regla de la cosa: sin la qual no se podrá entender el décimo de Euclides ni otros muchos primores, assí en Arithmética como en Geometría, Valencia, 1552.—Antonio Barba tradujo el Diálogo, de Sepúlveda: Diálogo llamado Demócrates compuesto por el doctor Juan de Sepúlveda, Sevilla, 1541.—El doctor Damián Carbón de Mallorca publicó el Libro del arte de las Comadres ó madrinas y del regimiento de las preñadas y paridas y de los niños, Mallorca, 1541: primera obra de obstetricia en España y de las más notables de la antigüedad.—Fray Juan de la Cruz, dominico talaverano, publicó La Historia de la Iglesia, que llaman Eclesiástica y Tripartita, Lisboa, 1541; Coimbra, 1554. Diálogo sobre la oración..., Salamanca, 1555. Suma de los Mysterios de la Fee de Fr. F.co Titelman, ibid., 1555. Chronica de la Orden de Predicadores, Lisboa, 1567. Treinta y dos Sermones, Alcalá, 1568. Epitome de Statu Religionis, Toledo, 1611; Madrid, 1613, 1622. Directorium conscientiae, Madrid, 1620; Toledo, 1624, 1626, 1628, 1631; Madrid, 1648.—Enquiridio ó manual del cavallero christiano, de Erasmo, Lisboa, 1541.—Cristóbal de Escobar publicó De causis corruptae eloquutionis, 1541. De verbis exceptae actionis. De verbis impersonalibus, etc. De naturalium nominum ratione lucubratio. De viris latinitate praeclaris in Hispania.—La Historia Eclesiástica de Eusebio Cesariense, Lisboa, 1541.—Francisco de la Fuente publicó Grammatica Methodus, Alcalá, 1541.—Libro artificioso para todos los pintores, Amberes, 1541.—Luis Lobera de Ávila, médico de Carlos V, publicó Vergel de Sanidad (¿Alcalá, 1541?). Remedio de cuerpos humanos y silva de experiencias y otras cosas utilíssimas, Alcalá, 1542; Venecia, 1566. Libro de pestilencia curativo y preservativo, ibid., 1542. Antidotario muy singular de todas las medicinas usuales y la manera cómo se han de hacer, ibid., 1542. Libro de las quatro enfermedades cortesanas, que son Catarro, Gota arthética, Sciática, Mal de piedra..., Toledo, 1544. Libro de experiencias de medicina, Toledo, 1544. Regimiento de la salud; de la esterilidad de hombres y mugeres, y enfermedades de los niños, Valladolid, 1551. Don Alonso Ruiz de Virués († 1549) nació en Olmedo, fué benedictino, doctísimo teólogo y perito en lenguas orientales; predicador de Carlos V, á quien acompañó en el viaje de 1540 á 1541 á Flandes y Alemania; obispo de Canarias y erasmista, procesado por la Inquisición (1537, de levi, ad cautelam). Escribió, con ocasión del casamiento de Enrique VIII de Inglaterra con Ana Bolena, Tractatus de matrimonio Regis Angliae, con Philippicae Disputationes viginti adversus Luterana dogmata, per Philippum Melanchthonem defensa, Antuerpiae, 1541. Collationes septem cum Erasmo Roterodano habitae (Nic. Ant.). Véase M. Pelayo, Heterodoxos, t. II. Vergara: "Erasmi usque ad invidiam percupidus". Vives: "homo [Greek: γνησίος ὲρασμϰός]". Al. Valdés: "aventajando á los demás en erudición y piedad, no podía menos de favorecer las buenas letras y la sincera religión". Bonilla cree que tradujo parte de los Coloquios de Erasmo (véase Luis Mexía, 1528).—Fray Miguel de Salinas (1501-1567), jerónimo zaragozano, publicó la primera Rhetórica en lengua castellana, Alcalá, 1541, para uso de predicadores. Tratado de la forma que se debe tener en leer los autores, ibid., 1541. Tratado para saber bien leer y escrivir, pronunciar y cantar letra assí en latín como en romance, Zaragoza, 1551. Libro apologético que defiende la buena y docta pronunciación que guardaron los antiguos, Alcalá, 1563; Madrid, 1587. Primera Parte de la Ortografía y origen de los Lenguajes, Alcalá, 1563, 1567. Manera para poner en ejercicio las reglas de retórica. Tratado de los avisos en que consiste la brevedad. Origen de los lenguajes, Alcalá, 1567. Dejó mss.: Libro de poesía y espirituales conceptos. Prontuario para saber las costumbres y usos del monasterio de S. Engracia en Zaragoza.—Breve summa lamada Sossiego y descanso del ánima, Alcalá, 1541.
115. Año 1542. Martín de Azpilcueta ó el doctor Navarro (1492-1586), por haber nacido en Barasoain del Valle de Orba, cerca de Pamplona, hijo de Martín de Azpilcueta y de doña María, el más célebre de nuestros canonistas y moralistas, de la misma familia de San Francisco Javier, fué canónigo regular de Roncesvalles, estudió en Alcalá y Tolosa, donde enseñó Cánones, así como en Cahors, y á pesar de ser extranjero le quisieron nombrar consejero del Parlamento de París, cosa que no aceptó. Volvió á España y obtuvo por oposición la cátedra de prima de Cánones en Salamanca, que regentó catorce años; pero llamado por Juan III de Portugal, enseñó otros diez y seis en la Universidad de Coimbra, renunciando á la mitra que le ofrecía. Convencido de la inocencia del Arzobispo de Toledo, Carranza, Felipe II le nombró su abogado en Valladolid y en Roma, donde vivió el resto de sus días, ayudando al Cardenal Penitenciario apostólico por orden de Pío V y siendo obsequiado por Gregorio XIII que le visitaba en su casa, por su discípulo el cardenal Pedro Deza y por toda la Corte pontificia. Varón sapientísimo y santísimo por su mortificación y virtudes, tenía un juicio maravilloso para desenmarañar cuestiones morales y una portentosa erudición. Sixto V le hizo extraordinarios funerales y el pueblo le honró en su muerte como á santo. Manejaba el castellano con la limpieza y brío de los mejores de su tiempo. Son notables, entre sus muchas y autorizadísimas obras, el Tractado de alabanza y murmuración, Coimbra, 1542; el Tratado de la Oración, Horas canónicas y otros divinos oficios, Coimbra, 1545; el famosísimo Manual de Confesores, Coimbra, 1553, el Comentario resolutorio de usuras, Salamanca, 1556, y el Capitulo veynte y ocho de las Addiciones del Manual de Confessores, Valladolid, 1566.