Filete ornamental

APÉNDICE

DEL

LIBRO CATORCE.

Motivo ornamental

Número 14-1.

Ingens bellum et priore majus per Attilam Regem nostris inflictum, pene totam Europam, excisis invasisque civitatibus atque castellis, corrasit. En otras ediciones se dice corrosit.

(Indictione XV-447. Marcellini Comitis Chronicon.)

Número 14-2.

Tratado de re militari: por el capitán Diego de Salazar. El autor, en el libro 4.º de sus diálogos, pone esta máxima en boca del gran capitán, bajo cuyas órdenes sirvió, según dice él mismo, en Italia.

Número 14-3.

Oh Albuera, glorious field of grief!
As o’er thy plain the pilgrim pricked his steed,
Who could foresee thee, in a space so brief,
A scene where mingling foes should boast and bleed!
Peace to the perished! May the Warrior’s meed
And tears of triumph their reward prolong!
Till others fall where other chieftains lead,
Thy names shall circle round the gaping throng,
And shine in worthless lays, the theme of transient song!
(Lord Byron Childe Harold’s Pilgrimage
Canto. 1.º Stroph. 43.)

Número 14-4.

Es notable lo que acerca de los cometas dice Lucio Anneo Séneca y el género de predicción con que acompaña su opinión. «Ego nostris non assentior. Non enim existimo cometen subitaneum ignem, sed inter æterna opera naturæ.» (y después) «Veniet tempus quo ista, quæ nunc latent, in lucem dies extrahat et longioris aevi diligentia... Veniet tempus, quo posteri nostri tam aperta nos nescisse mirentur.» (Lib. Septimus L. Annæi Senecæ naturalium quæstionum). Daba verdaderamente a tan ilustre cordobés su penetración una especie de don profético, pues no es menos notable lo que en su tragedia de Medea anuncia respecto de los descubrimientos que de nuevas tierras se harían en lo sucesivo.

Venient annis sæcula seris,
Quibus Oceanus vincula rerum
Laxet, et ingens pateat tellus
Tethysque novos detegat orbes,
Nec sit terris ultima Thule.
Actus 2, Scen. 3.ª (habla el coro.)

Parece que estaba destinado fuese un español quien primero pronosticase el futuro descubrimiento de la América, y españoles los que le verificasen.

Número 14-5.

Traité de Mecanique Céleste; par Mr. le Marquis de la Place. Liv. 15, tom. 5.

Halley empezó a calcular antes que nadie la vuelta de los cometas anunciando era posible se mostrase de nuevo en 1758 o 59 el que había aparecido en 1682, y cuya revolución es de unos 76 años poco más o menos. En la citada y profunda obra de La Place y en muchas otras de astronomía puede verse cuán remota es la probabilidad, pues casi toca en lo imposible, de un encuentro o choque de nuestro globo con los cometas, cuando estos se acercan a la órbita que describe la tierra en su curso anual.