Henchidos de contento
y entusiasmados
saludando á vuecencia
todos cantamos,
la gratitud humilde
de nuestros pechos.
Entre alegres festines
la gente salta
revelando tan solo
goces del alma;
y con delirio
nosotros revelamos
lo que sentimos.
A San Juan entonemos
sencillos cantos,
porque es el patron nuestro
que festejamos,
y que los vivas,
se repitan por todos
con alegría.
Cuando un padre no olvida
nunca á sus hijos
siempre le están aquestos
agradecidos;
así nosotros
cuando vuecencia goza;
gozamos todos.
Esta alborada inmensa
que aquí traemos,
se compone de todos
los carpinteros,
y algunos otros
que al mirarnos alegres
saltan de gozo.
Vuecencia abrió la puerta
á la alegría,
y hácia ella la gente
voló en seguida,
pues es tan bueno,
que es digno que le siga
el pueblo entero.
Se ha llamado bastante
la atencion vuestra,
y por eso nos vamos
con su licencia,
y le pedimos
que siempre sea tan bueno
como ahora ha sido.