CAPITULO 15.

Y LUEGO por la mañana hecho consejo, los sumos sacerdotes con los ancianos, y con los escribas, y con todo el concilio, trajeron a Jesus atado, y [le] entregaron á Pilato.

2 Y le preguntó Pilato: )Eres tú el Rey de los Judíos? Y respondiendo él, le dijo: Tú lo dices.

3 Y le acusaban los príncipes de los sacerdotes de muchas cosas.

4 Y le preguntó otra vez Pilato, diciendo: )No respondes algo? Mira cuán muchas cosas atestiguan contra tí.

5 Mas Jesus ni aun con eso respondió, de manera que Pilato se maravillaba.

 6 Empero en [el dia de] la fiesta les soltaba un preso, cualquiera que
pidiesen.

 7 Y habia [uno] que se llamaba Barrabas, preso con sus compañeros de la
revuelta, que en una revuelta habian hecho una muerte.

 8 Y la multitud, dando voces, comenzó á pedir [que les hiciese] como siempre
les habia hecho.

 9 Y Pilato les respondió, diciendo: )Queréis que os suelte al rey de los
Judíos?

 10 Porque conocia que por envidia le habian entregado los príncipes de los
sacerdotes.

 11 Mas los príncipes de los sacerdotes incitaron á la multitud, que les
soltase antes á Barrabas.

 12 Y respondiendo Pilato, les dice otra vez: )Qué pues queréis que haga de
él que llamais^ Rey de los Judíos?

13 Y ellos volvieron á dar voces: Crucifícale.

 14 Mas Pilato les decia: )Pues, qué mal ha hecho? Y ellos daban mayores
voces: Crucifícale.

 15 Y Pilato, queriendo satisfacer al pueblo, les soltó á Barrabas, y entregó
á Jesus, azotado, para que fuese crucificado.

 16 Entónces los soldados le llevaron dentro de la sala, es á saber, á la
audiencia; y convocan toda la cuadrilla,

17 Y le visten de púrpura, y le ponen una corona tejida de espinas;

18 Y comenzaron á saludarle, y decir: Tengas gozo, Rey de los Judíos.

 19 Y le herian su cabeza con una caña, y escupian en él, y le hacian
reverencia hincadas las rodillas.

 20 Y despues que le hubieron escarnecido, le desnudaron de la púrpura, y le
vistieron sus propios vestidos; y le sacan para crucificarle.

 21 Y cargaron á uno que pasaba, (Simon Cireneo padre de Alejandro y de Rufo,
que venia del campo,) para que llevase su cruz.

 22 Y le llevan al lugar de Gólgota, que interpretado quiere decir, lugar de
la Calavera.

23 Y le dieron á beber vino mezclado con mirra, mas él no [lo] tomó.

24 Y cuando le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes sobre ellos, qué llevaria cada uno.

25 Y era la hora de tercia cuando le crucificaron.

26 Y el título escrito de su causa era, EL REY DE LOS JUDÍOS.

27 Y crucificaron con él dos ladrones, uno á su mano derecha, y otro ó su mano izquierda.

28 Y se cumplió la Escritura que dice: Y con los inícuos fué contado.

29 Y los que pasaban le denostaban, meneando la cabeza, y diciendo: (Ah! que derribas el templo de Dios, y en tres dias [lo] edificas:

30 Sálvate á tí mismo, y desciende de la cruz.

31 Y de esta manera tambien los príncipes de los sacerdotes escarneciendo, decian unos á otros, con los escribas: á otros salvó, á si mismo no puede salvar.

 32 El Cristo, Rey de Israel descienda ahora de la cruz para que veamos y
creamos. Tambien los que estaban crucificados con él, le denostaban.

 33 Y cuando vino la hora de sexta, fueron hechas tinieblas sobre toda la
tierra, hasta la hora de nona.

34 Y á la hora de nona exclamó Jesus á gran voz, diciendo: )Eloí, Eloí, lamma sabachthani? que interpretado, quiere decir: Dios mio, Dios mio, )por qué me has desamparado?

 35 Y oyéndo[lo] unos de los que estaban allí, decian: He aquí, á Elías^
llama.

 36 Y corrió uno, é hinchiendo de vinagre una esponja, y poniéndo[la] en una
caña, le dió de beber, diciendo: Dejád, veamos si vendrá Elías^ á quitarle.

37 Mas Jesus, dando una grande voz, espiró.

38 Entónces el velo del templo se partió en dos de alto á bajo.

 39 Y el centurion, que estaba delante de él, viendo que habia espirado así
clamando, dijo: Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios.

 40 Y tambien estaban [algunas] mujeres mirando de lejos: entre las cuales
era María Magdalena, y María madre de Santiago el menor y de Joses, y Salomé;

 41 Las cuales, estando aun él en Galilea la seguian, y le servian; y otras
muchas que juntamente con él habian subido á Jerusalem.

 42 & Y cuando fué la tarde, porque era la preparacion, esto es, la víspera
del sábado,

 43 José de Arimatea, senador noble, que tambien él esperaba el reino de
Dios, vino, y osadamente entró á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesus.

 44 Y Pilato se maravilló, si ya fuese muerto, y haciendo venir al centurion,
le preguntó, si era ya muerto.

45 Y como [lo] entendió del centurion, dió el cuerpo á José.

46 El cual compró una sábana, y quitándole, le envolvió en la sábana, y le puso en un sepulcro labrado en una roca; y revolvió una piedra á la puerta del sepulcro.

47 Y María Magdalena, y María [madre] de Joses, miraban dónde le ponian.

CAPITULO 16.

 Y COMO pasó el sábado, María Magdalena, y María [madre] de Santiago, y
Salomé, compraron drogas aromáticas, para venir á ungirle.

 2 Y muy de mañana, el primer [dia] de la semana, vienen al sepulcro, ya
salido el sol.

 3 Y decian entre sí: )Quién nos revolverá la piedra de la puerta del
sepulcro?

4 Y como miraron, ven la piedra revuelta; porque era grande.

 5 Y entradas en el sepulcro vieron un mancebo sentado a la mano derecha
cubierto de una ropa larga [y] blanca; y se espantaron.

 6 Mas él les dice: No tengais miedo: buscáis á Jesus Nazareno, que fué
crucificado: resucitado ha; no está aquí: he aquí el lugar donde le pusieron.

 7 Mas id, decíd á sus discípulos y á Pedro, que él va ántes que vosotros á
Galilea allí le^ veréis, como os dijo.

 8 Y ellas se fueron huyendo prestamente del sepulcro; porque las habia
tomado temblor y espanto, ni decian nada á nadie; porque tenian miedo.

9 Mas como [Jesus] resucitó por la mañana; el primer [dia] de la semana, apareció primeramente a María Magdalena, de la cual habia echado siete demonios.

 10 Y yendo ella lo [hizo] saber á los que habian estado con él, [que
estaban] tristes y llorando.

 11 Y ellos como oyeron que vivia, y que habia sido visto de ella, no lo
creyeron.

 12 Mas despues apareció en otra forma á dos de ellos que iban caminando,
yendo al campo.

 13 Y ellos fueron, y [lo] hicieron saber á los otros; mas ni aun á ellos
creyeron.

14 & Posteriormente se apareció á los once, estando sentados á la mesa; y les zahirió su incredulidad y la dureza de corazon, que no hubiesen creido á los que le habian visto resucitado.

 15 Y les dijo: Id por todo el mundo, y predicád el evangelio á toda
criatura.

 16 El que creyere, y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere,
será condenado.

 17 Y estas señales seguirán á los que creyeren: En mi nombre echarán fuera
demonios: hablarán nuevas lenguas:

 18 Alzarán serpientes; y si bebieren cosa mortífera, no les dañará: sobre los
enfermos pondrán las manos, y sanarán.

 19 Y el Señor, despues que les habló, fué recibido arriba en el cielo, y se
asentó á la diestra de Dios.

 20 Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, obrando con [ellos] el
Señor, y confirmando la palabra las señales que se seguian. Amen.

EL EVANGELIO DE NUESTRO SEÑOR JESU CRISTO

SEGUN
SAN LUCAS.

CAPITULO 1.

 HABIENDO muchos tentado á poner en órden la historia de las cosas que entre
nosotros han sido del todo certificadas,

 2 Como nos las enseñaron los que desde el principio fueron testigos de
vista, y ministros de la palabra:

3 Háme parecido bueno tambien á mí, despues de haber entendido todas las cosas desde el principio con diligencia, escribirte[las] por órden, oh muy buen Teófilo^,

4 Para que conozcas la verdad de las cosas, en las cuales has sido enseñado.

5 HUBO en los dias de Heródes rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías, y su mujer [era] de las hijas de Aaron, llamada Elisabet.

 6 Y eran ambos justos delante de Dios, andando en todos los mandamientos y
estatutos del Señor sin reprension.

 7 Y no tenian hijo, porque Elisabet era estéril, y ámbos eran [ya] avanzados
en sus dias.

 8 Y aconteció, que administrando Zacarías el sacerdocio delante de Dios en
el órden de su clase,

 9 Conforme á la costumbre del sacerdocio, salió en suerte á quemar incienso,
entrando en el templo del Señor.

10 Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando á la hora del incienso.

11 Y le apareció el ángel del Señor que estaba á la mano derecha del altar del incienso.

12 Y se turbó Zacarías viéndo[le], y cayó temor sobre él.

13 Mas el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oracion ha sido oida; y tu mujer Elisabet te parirá un hijo, y llamarás su nombre Juan;

14 Y tendrás gozo y alegría, y muchos se gozarán de su nacimiento;

15 Porque será grande delante de Dios; y no beberá vino ni sidra; y será lleno del Espíritu Santo aun desde el vientre de su madre.

16 Y á muchos de los hijos de Israel convertirá al Señor Dios de ellos;

17 Porque él irá delante de él con el espíritu y virtud de Elías, para convertir los corazones de los padres á los hijos, y los rebeldes á la prudencia de los justos, para aparejar al Señor pueblo perfecto.

 18 Y dijo Zacarías al ángel: )En qué conoceré esto? porque yo soy viejo, y
mi mujer avanzada en dias.

 19 Y respondiendo el ángel le dijo: Yo soy Gabriel, que estoy delante de
Dios; y soy enviado á hablarte, y á darte estas buenas nuevas.

20 Y he aquí serás mudo, y no podrás hablar, hasta el dia que esto sea hecho; por cuanto no creiste á mis palabras, las cuales se cumplirán á su tiempo.

 21 Y el pueblo estaba esperando á Zacarías, y se maravillaban que él se
tardase tanto en el templo.

 22 Y saliendo, no les podia hablar; y entendieron que había visto vision en
el templo; y él les hablaba por señas; y quedó mudo.

23 Y fué, que cumplidos los dias de su ministerio, se vino á su casa.

 24 Y despues de aquellos dias concibió su mujer Elisabet, y se escondió por
cinco meses, diciendo:

 25 Porque el Señor me hizo esto en los dias en que miró para quitar mi
afrenta entre los hombres.

 26 Y al sexto mes el ángel Gabriel fué enviado de Dios á una ciudad de
Galilea, que se llama Nazaret,

 27 A una virgen desposada con un varon que se llamaba José,^ de la casa de
David; y el nombre de la vírgen era María.

 28 Y entrando el ángel á donde [estaba] ella, dijo: Tengas gozo, altamente
favorecida, el Señor [es] contigo: bendita tú entre las mujeres.

 29 Mas ella, como [le] vió, se turbó de su hablar; y pensaba qué salutacion
fuese esta.

 30 Entónces el ángel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia
delante de Dios.

 31 Y he aquí, que concebirás en el vientre, y darás á luz+ un hijo, y
llamarás su nombre Jesus. {+ parirás}

 32 Este será grande, é Hijo del Altísimo será llamado, y le dará el Señor
Dios el trono de David su padre;

33 Y reinará en la casa de Jacob eternamente, y de su reino no habrá cabo.

34 Entónces María dijo al ángel: )Cómo será esto? porque no conozco varon.

35 Y respondiendo el ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre tí, y la virtud del Altísimo te hará sombra; por lo cual tambien lo Santo que [de tí] nacerá, será llamado Hijo de Dios.

36 Y, he aquí, Elisabet tu parienta, tambien ella ha concebido un hijo en su vejez; y este es el sexto mes á ella que era llamada la estéril;

37 Porque ninguna cosa es imposible para Dios.

 38 Entónces María dijo: He aquí la sierva del Señor, hágase en mí conforme á
tu palabra. Y el ángel se partió de ella.

 39 & En aquellos dias levantándose María, fué á la serranía con priesa á una
ciudad de Judá.

40 Y entró en casa de Zacarías, y saludó á Elisabet.

 41 Y aconteció, que como oyó Elisabet la salutacion de María, la criatura
saltó en su vientre; y Elisabet fué llena de Espíritu Santo,

 42 Y exclamó á gran voz, y dijo: Bendita tu entre las mujeres, y bendito el
fruto de tu vientre.

43 )Y de dónde esto á mí, que venga la madre de mi Señor á mí?

 44 Porque he aquí, que como llegó la voz de tu salutacion á mis oidos, la
criatura saltó de alegría en mi vientre.

 45 Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirán las cosas que le
fueron dichas [de parte] del Señor.

46 Entónces María dijo: Engrandece mi alma al Señor:

47 Y mi espíritu se alegró en Dios mi Salvador.

48 Porque miró á la bajeza de su sierva, porque, he aquí, desde ahora me llamarán bienaventurada todas las generaciones.

49 Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; y santo [es] su nombre,

50 Y su misericordia [es] de generacion á generacion á los que le temen.

51 Hizo valentía con su brazo: esparció los soberbios en el pensamiento de su corazon.

52 Quitó los poderosos de los tronos, y levantó á los humildes.

53 Á los hambrientos hinchió de bienes; y á los ricos envió vacíos.

54 Socorrió á Israel su siervo, acordándose de [su] misericordia

55 Como habló á nuestros padres, á Abraham y á su simiente para siempre.

56 Y se quedó María con ella como tres meses; y se volvió a su casa.

 57 & Y á Elisabet se le cumplió el tiempo de dar á luz+, y dió á luz++ un
hijo. {+ parir} {++ parió}

 58 Y oyeron los vecinos y los parientes que Dios habia hecho grande
misericordia con ella, y se alegraron con ella.

 59 Y aconteció, que al octavo dia vinieron para circuncidar al niño, y le
llamaban del nombre de su padre, Zacarías.

60 Y respondiendo su madre dijo: No; sino Juan será llamado.

61 Y le dijeron: )Porqué? nadie hay en tu parentela que se llama por este nombre.

62 Y hablaron por señas á su padre, cómo le queria llamar.

 63 Y demandando la tablilla, escribió, diciendo: Juan es su nombre. Y todos
se maravillaron.

 64 & Y luego fué abierta su boca, y [suelta] su lengua, y habló bendiciendo
á Dios,

 65 Y vino un temor sobre todos los vecinos de ellos; y en toda la serranía
de Judea fueron divulgadas todas estas cosas.

 66 Y todos los que [las] oian, [las] guardaban en su corazon, diciendo:
)Quién será este niño? Y la mano del Señor era con él.

67 Y Zacarías su padre fué lleno de Espíritu Santo, y profetizó, diciendo:

68 Bendito el Señor Dios de Israel, que visitó, é hizo redencion á su pueblo.

69 Y nos enhestó el cuerno de salud en la casa de David su siervo.

 70 Como habló por boca de sus santos profetas, que fueron desde el
principio:

 71 Salvacion de nuestros enemigos, y de mano de todos los que nos
aborrecieron:

 72 Para hacer misericordia con nuestros padres, y acordarse de su santo
concierto:

73 Del juramento que juró á Abraham nuestro padre,

74 Que nos daria él: que libertados de las manos de nuestros enemigos, le serviriamos sin temor,

75 En santidad y justicia delante de él todos los dias de nuestra vida.

76 Tú, empero, oh^ niño, profeta del Altísimo serás llamado; porque irás delante de la faz del Señor, para aparejar sus caminos:

77 Dando ciencia de salvacion á su pueblo para remision de sus pecados:

 78 Por las entrañas de misericordia de nuestro Dios, con que nos visitó de
lo alto el oriente,

 79 Para dar luz á los que habitan en tinieblas y [en] sombra de muerte; para
encaminar nuestros piés por camino de paz.

 80 Y el niño crecia, y era confortado en espíritu, y estuvo en los desiertos
hasta el dia que se mostró á Israel.

CAPITULO 2.

 Y ACONTECIÓ en aquellos dias, que salió un edicto de parte de Augusto César,
para que toda la tierra fuese empadronada.

 2 Este empadronamiento primero fué hecho, siendo presidente de la Siria
Cirenio.

3 É iban todos para ser empadronados cada uno á su ciudad.

 4 Y subió José de Galilea, de la ciudad de Nazaret, á Judea, á la ciudad de
David, que se llama Belen, por cuanto era de la casa y familia de David;

 5 Para ser empadronado, con María su mujer desposada con él, la cual estaba
preñada.

 6 Y aconteció, que estando ellos allí, se le cumplieron los dias en que
habia de dar á luz+. {+ los dias en que ella habia de parir se cumplieron}.

 7 Y parió á su hijo primogénito, y le envolvió en pañales, y le acostó en el
pesebre; porque no habia lugar para ellos en el meson.

 8 Y habia pastores en la misma tierra, que velaban, y guardaban las velas de
la noche sobre su ganado.

 9 Y, he aquí, el ángel del Señor vino sobre ellos; y la claridad de Dios los
cercó de resplandor de todas partes, y tuvieron gran temor.

 10 Mas el ángel les dijo: No temáis, porque, he aquí, os doy nuevas de gran
gozo, que será á todo el pueblo:

 11 Que os es nacido hoy Salvador, que es el Señor, el Cristo, en la ciudad
de David.

 12 Y esto os [será por] señal: hallaréis al niño envuelto en pañales, echado
en el pesebre.

 13 Y repentinamente apareció con el ángel multitud de ejércitos celestiales,
que alababan á Dios, y decian:

 14 Gloria en las alturas á Dios, y en la tierra paz, y á los hombres buena
voluntad.

15 Y aconteció, que como los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores dijeron los unos á los otros: Pasemos, pues, hasta Belen, y veamos este negocio que ha hecho Dios, y nos ha mostrado.

16 Y vinieron apriesa, y hallaron á María, y á José, y al niño acostado en el pesebre.

17 Y viéndo[lo], hicieron notorio lo que les habia sido dicho del niño.

18 Y todos los que [lo] oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decian.

19 Mas María guardaba todas estas cosas confiriéndo[las] en su corazon.

20 Y se volvieron los pastores glorificando y alabando á Dios por todas las cosas que habian oido y visto, como les habia sido dicho.

21 & Y pasados los ocho dias para circuncidar al niño, llamaron su nombre Jesus, el cual fué así llamado por el ángel ántes que él fuese concebido en el vientre.

 22 & Y como se cumplieron los dias de la purificacion de María conforme á la
ley de Moises, le trajeron á Jerusalem para presentarle al Señor,

 23 (Como está escrito en la ley del Señor: Todo varon que abriere la matriz
será llamado santo al Señor;)

 24 Y para dar la ofrenda conforme á lo que está dicho en la ley del Señor,
un par de tórtolas, ó dos palominos.

25 Y, he aquí, habia un hombre en Jerusalem llamado Simeon, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolacion de Israel; y el Espíritu Santo era sobre él.

 26 Y habia recibido respuesta del Espíritu Santo, que no veria la muerte
ántes que viese al Cristo del Señor.

 27 Y vino por el Espíritu al templo. Y como metieron al niño Jesus sus
padres en el templo para hacer por él conforme a la costumbre de la ley,

28 Entónces él le tomó en sus brazos, y bendijo á Dios, y dijo:

29 Ahora despides, Señor, a tu siervo, conforme á tu palabra, en paz:

30 Porque han visto mis ojos tu salud,

31 La cual has aparejado en presencia de todos los pueblos:

32 Luz para ser revelada á los Gentiles, y la gloria de tu pueblo Israel.

33 Y José y su madre estaban maravillados de las cosas que se decian de él.

34 Y los bendijo Simeon, y dijo á su madre María: He aquí, que este [niño] es puesto para caida y para levantamiento de muchos en Israel y para blanco de contradiccion;

35 (Y [á] tu alma de tí misma traspasará espada,) para que de muchos corazones sean manifestados los pensamientos.

36 Estaba tambien [allí] Ana, profetisa, hijo de Fanuel, de la tribu de Aser, la cual era [ya] de grande edad, y habia vivido con su marido siete años de^ su virginidad.

 37 Y [era] viuda de hasta ochenta y cuatro años, que no se apartaba del
templo, en ayunos y oraciones sirviendo [á Dios] de noche y de dia.

 38 Y esta sobreviniendo en la misma hora, juntamente daba alabanzas al
Señor, y hablaba de él á todos los que esperaban la redencion en Jerusalem.

 39 Mas como cumplieron todas las cosas segun la ley del Señor, se volvieron
á Galilea, á su ciudad de Nazaret.

 40 Y el niño crecia, y era confortado en espíritu, y henchíase de sabiduría,
y la gracia de Dios era sobre él.

41 E iban sus padres todos los años á Jerusalem en la fiesta de la páscua.

 42 & Y como fué de doce años, ellos subieron á Jerusalem conforme á la
costumbre de la fiesta.

 43 Y acabados los dias, volviendo ellos, se quedó el niño Jesus en
Jerusalem, sin saber[lo] José y su madre.

 44 Y pensando que estaba en la compañía, anduvieron camino de un dia; y le
buscaban entre los parientes, y entre los conocidos.

45 Y como no le hallasen, volvieron á Jerusalem, buscándole.

 46 Y aconteció, que tres dias despues le hallaron en el templo, sentado en
medio de los doctores, oyéndoles, y preguntándoles.

 47 Y todos los que le oian estaban fuera de sí por su entendimiento y
respuestas.

 48 Y como le vieron, se espantaron, y le dijo su madre Hijo, )por qué nos
has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con dolor.

 49 Entónces [él] les dice: )Qué hay? )por qué me buscabais? )No sabiais
que en los negocios que son de mi Padre me conviene estar?

50 Mas ellos no entendieron las palabras que les habló.

 51 & Y descendió con ellos y vino á Nazaret, y estaba sujeto á ellos. Y su
madre guardaba todas estas cosas en su corazon.

 52 Y Jesus crecia en sabiduría, y en estatura, y en favor acerca de Dios y
de los hombres.

CAPITULO 3.

 Y EN el año quince del imperio de Tiberio César, siendo presidente de Judea
Poncio Pilato, y Heródes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de
Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisania tetrarca de Abilina;

 2 Siendo sumos sacerdotes Annas y Caifas, fué la palabra del Señor á Juan,
hijo de Zacarías, en el desierto.

 3 Y él vino en toda la tierra al derredor del Jordan, predicando el bautismo
de arrepentimiento para remision de pecados;

4 Como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías, que dice: Voz del que clama en el desierto: Aparejád el camino del Señor, hacéd derechas sus sendas.

5 Todo valle se henchirá, y todo monte y collado se abajará; y lo torcido será enderezado, y los caminos ásperos allanados;

6 Y verá toda carne la salvacion de Dios.

7 Y decia á las multitudes que salian para ser bautizadas por él: Generacion de víboras, )quién os enseñó á huir de la ira que vendrá?

8 Hacéd, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis á decir en vosotros mismos: Por padre tenemos á Abraham; porque os digo, que puede Dios, aun de estas piedras, levantar hijos á Abraham.

9 Y ya tambien el hacha está puesta á la raiz de los árboles: todo árbol pues que no hace buen fruto, es talado, y echado en el fuego.

10 Y las multitudes le preguntaban, diciendo: )Pues, qué haremos?

 11 Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos ropas, dé al que no tiene; y
el que tiene alimentos, haga lo mismo.

 12 Y vinieron tambien publicanos para ser bautizados, y le dijeron:
)Maestro, qué haremos nosotros?

13 Y él les dijo: No demandéis más de lo que os está ordenado.

14 Y le preguntaron tambien los soldados, diciendo: Y nosotros, )qué haremos? Y les dice: No maltratéis á nadie, ni oprimáis, y sed contentos con vuestros salarios.

15 & Y estando el pueblo esperando, y pensando todos de Juan en sus corazones, si él fuese el Cristo,

16 Respondió Juan, diciendo á todos: Yo, á la verdad, os bautizo con agua; mas viene uno que es más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de sus zapatos: él os bautizará con el Espíritu Santo y con fuego.

 17 Cuyo aventador [está] en su mano; y limpiará su era, y juntará el trigo
en su alfolí; mas quemará la paja en fuego que nunca se apagará.

 18 Así que amonestando otras muchas cosas tambien, anunciaba el evangelio al
pueblo.

19 Entónces Heródes el tetrarca, siendo reprendido por él á causa de Herodías, mujer de Felipe su hermano, y de todas las maldades que habia hecho Heródes,

20 Añadió tambien esto sobre todo, que encerró á Juan en la cárcel.

 21 & Y aconteció, que como todo el pueblo fué bautizado, y Jesus tambien
fuese bautizado, y orase, el cielo se abrió,

 22 Y descendió el Espíritu Santo en forma corporal, como paloma, sobre él, y
vino una voz del cielo que decia: Tú eres mi Hijo amado, en tí es mi placer.

 23 & Y el mismo Jesus comenzaba á ser como de treinta años, siendo (como se
creia,) hijo de José, que fué [hijo] de Helí,

 24 Que fué de Mattat, que fué de Leví, que fué de Melqui, que fué de Janne,
que fué de José,

 25 Que fué de Mattatías,que fué de Amos, que fué de Naum, que fué de Esli,
que fué de Nagge,

 26 Que fué de Maat, que fué de Mattatías, que fué de Semeí, que fué de José,
que fué de Judá,

 27 Que fué de Joanna, que fué de Resa, que fué de Zorobabel, que fué de
Salatiel, que fué de Neri,

 28 Que fué de Melqui, que fué de Addi, que fué de Cosam, que fué de Elmodam,
que fué de Er,

 29 Que fué de José^, que fué de Eliezer, que fué de Jorim, que fué de
Mattat, que fué de Leví,

 30 Que fué de Simeon, que fué de Judá, que fué de José, que fué de Jonan,
que fué de Eliacim,

 31 Que fué de Melea, que fué de Menan, que fué de Mattata, que fué de Natan,
que fué de David,

 32 Que fué de Jessé, que fué de Obed, que fué de Booz, que fué de Salmon,
que fué de Naason,

 33 Que fué de Aminadab, que fué de Aram, que fué de Esrom, que fué de Fares,
que fué de Judá,

 34 Que fué de Jacob, que fué de Isaac, que fué de Abraham, que fué de Tara,
que fué de Nacor,

 35 Que fué de Saruc, que fué de Ragau, que fué de Faleg que fué de Jeber,
que fué de Sala,

 36 Que fué de Cainan, que fué de Arfajad, que fué de Sem, que fué de Noé,
que fué de Lamec,

 37 Que fué de Matusalen, que fué de Jenoc, que fué de Jared, que fué de
Malaleel, que fué de Cainan.

38 Que fué de Henos, que fué de Set, que fué de Adam, que fué de Dios.

CAPITULO 4.

 Y JESUS, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordan, y fué llevado por el
Espíritu al desierto,

 2 Por cuarenta dias, [y era] tentado del diablo. Y no comió cosa alguna en
aquellos dias: los cuales pasados, despues tuvo hambre.

 3 Entónces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, dí á esta piedra que se
haga pan.

 4 Y Jesus respondiéndole, dijo: Escrito está: Que no con pan solo vivirá el
hombre, mas con toda palabra de Dios.

 5 Y le llevó el diablo á un alto monte, y le mostró todos los reinos de la
tierra habitada en un momento de tiempo.

 6 Y le dijo el diablo: A tí te daré esta potestad toda, y la gloria de
ellos; porque á mí es entregada, y á quien quiero la doy.

7 Tú, pues, si adorares delante de mí, serán todos tuyos.

 8 Y respondiendo Jesus, le dijo: Quítate de delante de mí, Satanas, Porque
escrito está: Al Señor Dios tuyo adorarás, y á él solo servirás.

 9 Y le llevó á Jerusalem, y le puso sobre las almenas del templo, y le dijo:
Si eres Hijo de Dios, échate de aquí abajo.

 10 Porque escrito está: [Que] á sus ángeles te encomendará, para que te
guarden;

11 Y [que] en [sus] manos te llevarán, porque nunca hieras tu pié en piedra.

12 Y respondiendo Jesus, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios.

13 Y acabada toda la tentacion, el diablo se separó de él por algun tiempo.

14 & Y Jesus volvió en virtud del Espíritu á Galilea, y salió la fama de él por toda la tierra de al derredor.

15 Y él enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado de todos.

 16 & Y vino á Nazaret, donde habia sido criado, y entró, conforme á su
costumbre, el dia del sábado en la sinagoga, y se levantó á leer.

 17 Y le fué dado el libro del profeta Isaías; y como desarrolló el libro,
hallo el lugar donde estaba escrito:

18 El Espíritu del Señor [es] sobre mí, por cuanto me ha ungido; para dar buenas nuevas á los pobres me ha enviado: para sanar á los quebrantados de corazon; para publicar á los cautivos redencion, y á los ciegos vista; para poner en libertad á los oprimidos;

19 Para predicar el año agradable del Señor.

 20 Y arrollando el libro, como [le] dió al ministro, se sentó; y los ojos de
todos en la sinagoga se clavaron en él.

 21 Y comenzó á decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura en vuestros
oidos.

 22 Y todos le daban testimonio, y estaban maravillados de las palabras de
gracia que salian de su boca, y decian: )No es este el hijo de José?

23 Y les dijo: Sin duda me diréis este refran: Médico, cúrate á tí mismo: de tantas cosas que hemos oido haber sido hechas en Capernaum, haz tambien aquí en tu tierra.

24 Y dijo: De cierto os digo, que ningun profeta es acepto en su tierra.

25 En verdad os digo, [que] muchas viudas habia en Israel en los dias de Elías, cuando el cielo fué cerrado por tres años y seis meses, que hubo grande hambre en toda la tierra:

 26 Mas á ninguna de ellas fué enviado Elías, sino á Sarepta de Sidon, á una
mujer viuda.

 27 Y muchos leprosos habia en Israel en tiempo del profeta Eliseo; mas
ninguno de ellos fué limpio, sino Naaman el Siro.

28 Entónces todos en la sinagoga fueron llenos de ira, oyendo estas cosas.

29 Y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte, sobre el cual la ciudad de ellos estaba edificada, para despeñarle.

30 Mas él, pasando por medio de ellos, se fué.

31 & Y descendió á Capernaum, ciudad de Galilea, y allí los enseñaba en los sábados.

32 Y estaban fuera de sí de su doctrina; porque su palabra era con potestad.

33 Y estaba en la sinagoga un hombre que tenia un espíritu de un demonio inmundo, el cual exclamó á gran voz,

 34 Diciendo: Déjanos, )qué tenemos nosotros que ver contigo, Jesus Nazareno?
 )Has venido á destruirnos? Yo te conozco quién eres, [eres] el Santo de
Dios.

35 Y Jesus le riñó, diciendo: Enmudece, y sal de él. Entónces el demonio, derribándole en medio, salió de él; y no le hizo daño alguno.

36 Y cayó espanto sobre todos, y hablaban unos á otros, diciendo: )Qué palabra [es] esta, que con autoridad y poder manda á los espíritus inmundos, y salen?

 37 Y la fama de él se divulgaba de todas partes por todos los lugares de la
comarca.

 38 & Y levantándose Jesus de la sinagoga, se entró en casa de Simon; y la
suegra de Simon estaba con una grande fiebre; y le rogaron por ella.

 39 Y volviéndose hácia ella, riñó á la fiebre, y la fiebre la dejó, y ella
levantándose luego, les sirvió.

40 Y poniéndose el sol, todos los que tenian enfermos de diversas enfermedades, los traian á él; y él, poniendo las manos sobre cada uno de ellos, los sanaba.

41 Y salian tambien demonios de muchos, dando voces, y diciendo: Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios; mas [él] riñéndo[les] no los dejaba hablar, porque sabian que él era el Cristo.

 42 Y siendo ya de dia salió, y se fué á un lugar desierto; y las gentes le
buscaban, y vinieron hasta él; y le detenian para que no se apartase de ellos.

 43 Y él les dijo: Tambien á otras ciudades es menester que yo anuncie el
evangelio del reino de Dios; porque para esto soy enviado.

44 Y predicaba en las sinagogas de Galilea.