[270] Vues des Cordilléres, págs. 107.

[271] También debemos mencionar las ruinas del palacio de Mamacuna en Pachacamac, el palacio del inca Rocca y las fortalezas de Ollantaytambo y Tiahuanuco.

[272] Riaño, Conferencia pronunciada el 26 de mayo de 1891 en el Ateneo de Madrid, pág. 10.

[273] Compendio de Historia general de América, tomo I, pág. 150.

[274] Historia general de América, volumen II, pág. 1.898.

[275] Sentenach, Ob. cit., pág. 58.

[276] Ibidem.

[277] Sentenach, Ob. cit., págs. 135 y 136.

[278] Nota manuscrita de Pi y Margall en su Historia de América, volumen 2.º, pág. 1.236.

[279] Garcilaso, Com. Real., parte I, lib. II, cap. XXV.

[280] Relación histórica y descriptiva del camero peruano, pág. 115. Londres, 1811.

[281] Nota manuscrista en la pág. 1.244 de la citada obra y volumen.

[282] Prescott, Hist. del descubrimiento y conquista del Perú, tomo I, pág. 373.—Madrid, 1858.

[283] Garcilaso de la Vega, Com. Reales, I, 13, 198, cap. XXII.

[284] Historia de España, tomo II, libro XXII, cap. XX. ¿Es verdad o leyenda lo que dice el Padre Mariana acerca de D. Rodrigo de Luna, arzobispo de Santiago y sobrino del condestable don Alvaro? ¿Se trata de un cuento forjado, después de la muerte de D. Alvaro, para desacreditar a la familia de los Lunas? Así lo cree—y razones poderosas tiene para ello—D. Antonio López Ferreiro en su estudio histórico intitulado Don Rodrigo de Luna, impreso en Santiago el 1884.

[285] Historia general de España, tomo II, libro XXIV, cap. IV.

[286] El convento del Abrojo se fundó en 1415, a las márgenes del Duero, cerca de Valladolid, por el venerable Fray Pedro de Villacreces y San Pedro Regalado. Cuentan algunos escritores, copiándolo del supuesto Bachiller de Cibdareal, que Juan II, poco antes de morir, le dijo: Bachiller, naciera yo fijo de un mecánico, e hobiera sido frayle del Abrojo, e no Rey de Castilla.

[287] Historia de España, tomo I. Discurso preliminar, páginas 100 y 101.

[288] Ibidem, págs. 102 y 103.

[289] Historia general de España, tomo II, lib. XXVIII, cap. XI.

[290] Ibidem, tom. II, lib. XXX, cap. XXVII.

[291] Historia general de España, tomo I. Discurso preliminar, págs. 118 y 119.

[292] Crón., pág. 576.

[293] Historia de los Reyes Católicos, tomo I, pág. 114.

[294] Los Mudéjares de Castilla, págs. 195 y 196.

[295] Colmenares, en su Historia de Segovia, al exponer la primera aplicación de la Santa Hermandad, dice lo siguiente: «Uno de sus primeros efectos fué en nuestra ciudad; porque llegando alguna gente de mala sospecha y peor traza, con algunos moros, que dezían ser criados del Rey a hospedarle en Zamarramala, arrabal (como hemos dicho), de nuestra ciudad, pidiendo aposento como soldados, les fué respondido como tenían privilegio de pechos y aposentos, por la vela que hacían en los alcázares, que todo permanece hoy. La gente era inquieta, los vecinos briosos; vinieron a las manos; hubo heridos y muertos. Súpose en la ciudad la revuelta; la Santa Hermandad despachó ministros, que prendiendo a algunos, averiguada con verdad la causa, los asaltaron, con que se temía más y se robaba menos.» Págs. 386 y 387.

[296] Anales breves en la Colección de documentos inéditos, tomo XVIII, 267.

[297] Hist. de España, tomo IX, pág. 511.

[298] Ibidem, pág. 518.

[299] Reyes Católicos, caps., XLIII y XLIV.

[300] Anal. de Aragón, lib. XX, cap. XLIX.

[301] Hist. de España, lib. XXIV, cap. XVII.

[302] Reyes Católicos, cap. CX.

[303] Historia de España, lib. XXVI, cap. I.

[304] Conferencia inaugural con motivo del cuarto Centenario del descubrimiento de América, pronunciada en el Ateneo de Madrid el 11 de febrero de 1891, pág. 17.

[305] Epílogo real, imperial y pontifical.

[306] Véase Lafuente, Hist. de España, tom. XI, pág. 55.

[307] No fué marqués de Villena, aunque Pellicer y otros autores lo llaman así. Lo fué su abuelo D. Alfonso; pero no su hijo D. Pedro, ni su nieto D. Enrique, de quien nos ocupamos.

[308] Amador de los Ríos, Obras del Marqués de Santillana, págs. 467 y siguientes.

[309] Hist. de España, tomo II, libro XXI, cap. XVIII.

[310] Véase Dr. Sophus Ruge, Hist. de la época de los descubrimientos geográficos, págs. 15 y siguientes.—Hist. Universal, de Oncken, tom. III.

[311] Ibidem, pág. 27.

[312] Pedro de Ailly (n. en 1350 en Copiegne, y m. en Avignon en 1420 o 1425), escribió muchas obras. El tratado De Imagine Mundi, y otros, se compilaron en Basilea el MCCCCXVIII. Véase Bellarmino, De scriptoribus ecclesiasticis, tomus septimus, pág. 509.

[313] Véase Bellarmino, Descritoribus ecclesiasticis, tomus septimus, pág. 509.

[314] Hist. de la época de los descubrimientos geográficos, págs. 15 y siguientes.

[315] Cristóbal Colón y Pablo del Pozzo Toscanelli, págs. 363-397.

[316] Hernán Martins, canónigo de Lisboa. Esta correspondencia es auténtica.

[317] Desgraciadamente, la carta de marear mandada a Martins se ha perdido.

[318] Cristóbal Colón y Pablo del Pozzo Toscanelli, pág. 369.

[319] Ibidem, pág. 397.

[320] Véase Chronica do descobrimento e conquista de Guiné.

[321] Dr. Sophus Ruge, Historia de la época de los descubrimientos, pág. 37.—Historia Universal, de Oncken, tomo VII.

[322] Ibidem, pág. 37.

[323] La corona de oro en aquel tiempo valía unas 20 pesetas de nuestra moneda.

[324] Ptolomeo es también autor de una Geografía y de otras obras.

[325] A Juan I (1385-1433) sucedió Eduardo I (1433-1438).

[326] Hoy lleva el nombre inglés de Flesh-bai (Bahía de la carne).

[327] Hoy Moselbai.

[328] Los Palacios es una población próxima a Sevilla.

[329] Historia de los Reyes Católicos D. Fernando y Doña Isabel, Sevilla, 1870.

[330] Procede recordar aquí que durante la monarquía castellano-leonesa de Doña Urraca (1109-1126), mujer de Alfonso I de Aragón, D. Diego Gelmínez, obispo de Compostela, dió comienzo a la organización de fuerzas navales para resistir a las piraterías de los moros, los cuales asolaban toda la costa, desde Sevilla hasta Coimbra, ab Hispali usque ad Cohimbram, según se lee en la Historia Compostelana. El prelado de Compostela contrató genoveses, porque los italianos ejercían a la sazón el papel que los griegos, y en particular los fenicios habían tenido en los tiempos antiguos. Eran los genoveses los hombres de mar, los mejores constructores navales y los más expertos marineros que recorrían el Mediterráneo: eran, como dice la Crónica, optimi navium artifices, nautæque peritissimi. «No puedo prescindir, dice Charlevoix, de hacer de paso una observación. Es muy glorioso para Italia que las tres potencias entre las cuales está repartida actualmente casi toda la América, deban a italianos sus primitivos descubrimientos. España, a Colón, genovés: Inglaterra, a Juan Cabot y sus hijos, venecianos: y Francia a Verrazani, ciudadano de Florencia.» Viajes, etc., en 1720.

[331] España y América, pág. 100. Del cura de Los Palacios son las siguientes palabras: «En el nombre de Dios Todopoderoso, ovo un hombre de tierra de Génova, mercader de libros de estampa, que trataba en esta tierra de Andalucía...» Historia de los Reyes Católicos, tomo I, capítulo CXVIII.

[332] Víctor Balaguer, Cristóbal Colón, pág. 159.

[333] La cuna del descubridor de América, Cristóbal Colón. Homenaje al centenario de la República Argentina, 25 mayo 1910.

[334] Ibidem, pág. 50.

[335] Harrise lo fijó en el 1445.

[336] Ob. cit., págs. 68 y 69.

[337] Ibidem, pág. 70.

[338] Ibidem, págs. 50 y 51.

[339] Ibidem, pág. 52. En el cuarto viaje acompañó al Almirante un hijo de Génova llamado Juan Antonio Colombo.

[340] Ibidem, págs. 53 y 54. La casa de Savona sólo estuvo abierta el año 1470.

[341] Ibidem, pág. 72.

[342] Véase Víctor Balaguer, Cristóbal Colón, págs. 149-198.

[343]

¡Extranjero, detente! Aquí vió Colón la luz primera.
El hombre más ilustre del mundo vivió ea esta pequeña casa.

[344] «Largos años—meditando—su atrevida empresa—en esta casa—ya de antiguo poseída por Domingo Colombo—habitó el inmortal descubridor de la América—que en medio de las grandes penalidades de su gloriosa empresa—en recuerdo de la Patria—dió el nombra de Saona a una isla del Atlántico.»

[345] Aquí nació en 1441 Cristóbal Colón, inmortalizado por el descubrimiento del Nuevo Mundo, mientras que Calvi se hallaba bajo la dominación genovesa. Murió en Valladolid el 20 de mayo de 1506.

[346] Avezac, Année véritable de la naissance de Christophe Columbe (Boletín de la Sociedad de Geografia de Francia, París, 1872), dice que nació en 1446.

[347] Balagna se llama la comarca de que Calvi es cabeza.

[348] «¡Oh tierra afortunada de nuestra Balagna, coronada de montes y bañada por el mar, cuántas memorias guarda tu gentil seno! De tí partió el intrépido navegante que abrió las puertas de un mundo.»

[349] Cirno es el nombre poético que los griegos dieron a la isla de Córcega.

[350] «Cercado el pecho por la coraza, fuiste a cruzar mares desconocidos, y coronado fué por el éxito, contra lo que todos esperaban, tu gran proyecto. Cirno te sigue con su corazón de madre y con los rayos de tu gloria ciñe su frente.»

[351] La cuna de Colón ha degenerado.

[352] Conferencia del Sr. García de la Riega en sesión pública celebrada por la Sociedad geográfica de Madrid en 20 de diciembre de 1898, pág. 11, Boletín de dicha Sociedad, tomo XL, números 10, 11 y 12.

[353] Preámbulo de su Diario de navegación.

[354] Recuérdese lo dicho sobre este particular en el capítulo XVII.

[355] Ob. cit., págs 13 y 14.

[356] Conferencia citada, págs. 21 y 22.

[357] Véase García de la Riega, Ob. cit., pág. 25.

[358] García de la Riega, Ob. cit., pág. 33.

[359] Ob. cit., pág. 27.

[360] Hernández de Navarrete, Colec. de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV, tom. I, págs. 303 y 304.

[361] Pág. 37.

[362] «La Capitana—escribe Gonzalo Fernández de Oviedo—era La Gallega, que había sido un buque de carga destinado al transporte de mercancías. Se llamó La Gallega, dedicada a Santa María, y nombre que se repite muchas veces.» Y el elocuentísimo Castelar añade «que la nao La Gallega fué rebautizada en el Puerto de Palos con el nombre Santa María.» Del Padre Sarmiento, benedictino, son las siguientes palabras: «La nao La Gallega se construyó en Pontevedra, y fue dedicada a Santa María la Grande, parroquia de todos los marineros de aquellos lugares.»

[363] Ob. cit., pág. 42.

[364] Parte de una carta de D. Celso G. de la Riega, escrita al autor de esta obra desde Pontevedra y con fecha 3 de noviembre de 1912.

[365] Blanquineta y Santiago tuvieron un hijo de nombre Pantaleón.

[366] Otros dicen que llegó entre el año 1470 y 1472. Lo único que puede asegurarse es—pues lo dice él mismo—que en febrero de 1477 estaba en Lisboa.

[367] Algunos dicen Palestrello.

[368] Felipa, siguiendo la costumbre de aquellos tiempos, pudo usar el apellido materno antes que el paterno, y llamarse Muñiz Perestrello.

[369] P. Las Casas, Hist. general, lib. I.

[370] Pero Miguel de Muliarte y Violante Muñíz, ¿eran realmente cuñados de Colón, como afirma Fernández Duro, en la Nebulosa de Colón, págs. 18-29? Es de advertir que tiempo adelante, según cartas que se conservan, Muliarte trataba con mucho respeto a su protector Cristóbal Colón, hasta el punto que en dicha correspondencia no aparece señal alguna de familiaridad o parentesco.

[371] Historia general y natural de las Indias, lib. II, cap. II, pág. 13.

[372] Documentos y mapas importantes.

[373] Historia general del Perú o Comentarios Reales de los Incas, tomo I, págs. 11-15.[smudge or '—'?]—Madrid, 1800.

[374] El P. Las Casas, Historia de Indias, libro I, capítulo XIII.

[375] La tradición de Alonso Sánchez de Huelva.Boletín de la Real Academia de la Historia, tomo XXI, página 45.

[376] Ibidem, pág. 46.

[377] Ibidem, pág. 51.

[378] El conde Roselly de Lorgues cree que eran dos corsarios: el Archipirata, verdadero Duguay-Tronin de la Liguria, y su sobrino Colombo el Mozo. Historia de Cristóbal Colón, tomo I, página 63. Barcelona, 1892. Añade D. Juan Solari que no están en lo cierto los escritores que hacen a Colón pariente de los citados corsarios y le consideran al servicio de Colombo el Mozo. Hace también observar que los tales corsarios no eran genoveses, ni aun italianos, sino gazcones; y sus apellidos eran Cazeneuve y de sobrenombre Coullon, que historiadores complacientes han traducido por Columbus y Colombo.—La cuna del descubridor de América Cristóbal Colón. Homenaje al centenario de la República Argentina. 25 de mayo de 1910.

[379] Fernando Colón, Historia del Almirante, tom. I. cap. IV.

[380] Rogerio Bacon nació en Inglaterra e hizo sus estudios en Oxford y en París. Escribió su magnífica obra intitulada Opus Majus.

[381] Terminó dicho libro el 20 de Abril del año 1428.

[382] Libros y autógrafos de D. Cristóbal Colón, por D. Simón de la Rosa y López. Sevilla, 1891.

[383] Respecto a los numerosos extractos y a las pocas notas que se hallan en las márgenes de estos códices, especialmente en las obras de Pío II y de Alliaco, se ignora quién fué el autor, atribuyéndolos, unos al mismo Almirante, otros a Bartolomé y algunos a un tercero desconocido; pero se puede afirmar que tanto los extractos, como las notas, son obra de un hombre poco versado en la ciencia cosmográfica.

[384] Fué enterrada en la capilla de la Piedad del convento del Carmen en Lisboa, siendo de notar que Colón se ocupó en sus escritos muy poco de ella, lo cual hace sospechar que la dicha y felicidad del matrimonio no fueron completas.

[385] Herrera, Década 1.ª, lib. I, cap. VII.

[386] No se halla probado si desembarcó en Palos o en el Puerto de Santa María, en Sanlúcar de Barrameda o en la Higuera.

[387] Véase la Historia de Cristóbal Colón, tom. I, págs. 123-126 del conde Roselly de Lorgues.

[388] Conferencia pronunciada el 21 de diciembre de 1891 en el Ateneo de Madrid, pág. 10.

[389] No falta quien diga que llegó el 20 de enero de 1485.

[390] Conferencia en el Ateneo de Madrid acerca de Colón y los Reyes Católicos (24 de marzo de 1891). Debió nacer Diego en el año 1476.

[391] Vespucio nació su Florencia el año 1455.

[392] La carta escrita desde Rota debió serlo a últimos del año 1485 o comienzos del 1486.

[393] Década 1.ª, lib. VI, capítulo XV.

[394] Historia de las Indias en la Biblioteca de Autores españoles, tomo XII, pág. 172.

[395] Historia Indiæ Occ., libro I, cap. XIV.

[396] Obra citada, tom. I, pág. 135.

[397] Colón y los españoles, pág. 2.

[398] Washington-Irving, Prescott, Humboldt, Navarrete y otros suponen erróneamente que sólo se celebró una Junta en Salamanca.

[399] Obtuvo después altas dignidades: fué sucesivamente obispo de Zamora, Salamanca, Palencia y Jaén; arzobispo de Sevilla y electo de Toledo; canciller mayor de Castilla, capellán mayor y del Consejo Real, inquisidor general de España y confesor del Rey Católico.

[400] Carta de Colón a su hijo Diego, fechada en Sevilla el 21 de noviembre de 1504.

[401] Carta al mismo D. Diego del 21 de diciembre de 1504. Esto que dice de Fray Diego de Deza, lo aplica en otras ocasiones a Fr. Juan Pérez, a Luis de Santángel y a otros.

[402] Asistieron a las discusiones Monseñor Bartolomé Scandiano, nuncio apostólico, y Pablo Olivieri, secretario de la nunciatura; Monseñor Antonio Geraldini, ex nuncio, y su hermano Alejandro; Lucio Marineo y otros sabios.

[403] Todavía el P. Manovel, catedrático de Derecho Canónico de la Universidad de Salamanca (m. el 4 de junio de 1893), alcanzó a ver—según decía—las figuras que Cristóbal Colón trazó en las paredes de Valcuevo para explicar sus teorías. Conviene no olvidar lo que el Sr. Berrueta escribió en su librito El Padre Manovel, librito que forma parte de la Biblioteca Salmantina. «Pasóse Manovel años y años—dice—rotulando puertas y paredes del convento de San Esteban: por aquí pasó el desvalido Colón, aquí estuvo sentado el desgraciado Colón, por aquí entró Colón, por aquí salió Colón, y la verdad es que ni Manovel ni nadie sabe todas esas cosas.»

[404] Historia de los Reyes Católicos, capítulo CXVIII. Ms.

[405] Docum. Diplom., número XI.—Simancas. Más adelante se le dieron otras cantidades.

[406] Historia de la Geografía, tomo II, pág. 40.

[407] Archivo general de Indias de Sevilla.—Información de Palos, 1.º de octubre de 1515.—Piexa 23, fol. 58 (Colec. del Patronato, estante 1.º, caja 1.ª. leg. 5/12).

[408] Fernando Colón, Vida del Almirante, cap. XIV.

[409] Las Casas, Hist. general de las Indias, cap. XXXII.

[410] Tradiciones infundadas, págs. 359-383.—Madrid, 1888.

[411] Archivo de los Duques de Veragua.Colec. de doc. ined., etc., tomo XVII. págs. 572-574.

[412] Se ha dicho que la alegría de Colón vino a turbarse cuando supo, al llegar a Palos, que patronos y marineros se negaban a acompañarle. Añade la leyenda, que en situación tan crítica apareció Martín Alonso Pinzón, logrando levantar el espíritu de los apocados o miedosos. Por lo que respecta a los navíos Santa María, la Pinta y la Niña, declaró Colón «que eran muy aptos para semejante fecho.»

[413] Información de Palos, 15 de octubre de 1515. Pieza 23, folio 71. Archivo general de Sevilla.

[414] Información de Sevilla, 15 de diciembre de 1535. Pieza 5.ª, folio, 119.

[415] Información de Sevilla, 15 de diciembre de 1535. Pieza 5.ª

[416] Información de Sevilla, 15 de diciembre de 1535. Pieza 5.ª

[417] Una banniera nella quale era figurato il Nostro Signore Jesucristo en croce. Giov. Battista Ramussio, Della navigatione e viaggi, raccolta, vol. III, fol. I.

[418] Véase Oviedo, Historia natural y general de las Indias, lib. II, cap. V, fol. C.

[419] Al pie del convento se halla la parte de playa (estero de Domingo Rubio), de donde zarparon las tres carabelas.

[420] «Al tiempo quel dicho D. Cristóbal Colon aderezaba para yr a descobryr las dchas yndias, declara Alonso Pardo, este testigo vido que todos andaban haciendo burla del dcho D. Cristobal Colon e lo tenían por muerto, a él e a todos los que yvan con él, e que no había de venyr nynguno.» (Información de Moguer, 12 de febrero de 1515. Pieza 3.ª)

[421] Relación hecha por D. Nicolás Tenerio con motivo del cuarto centenario del descubrimiento de América. Consta dicha relación de 72 expedicionarios. Los restantes, hasta el número 124, unos se encuentran entre los 54 que murieron en el fuerte de Navidad, y otros todavía ignoramos sus nombres.

[422] «De haber continuado Colón la ruta dispuesta por él desde que zarpara de la Isla de Hierro, topa su nave con el territorio llamado la Florida hoy, es decir, con el Continente; a lo menos con isla de grandor casi continental, como Cuba; pero en la desviación propuesta por los Pinzones, y admitida por él a última hora, estaba llamada a dar con un islote muy hermoso de aspecto, pero diminuto y baladí si lo parangonamos con el inmenso mundo en cuyos mares navegaban ya.» Castelar, Hist. del descubrimiento de América, tomo II, pág. 38.

[423] Véase Diario del primer viaje de Colón, publicado por Las Casas y reproducido por Fernández Navarrete en su Colección diplomática, tom. I, págs. 1 a 197.

[424] Véase Colón y Pinzón.—Memorias de la Real Academia de la Historia, tomo X.—Madrid. 1885.

[425] «Esta tierra vido primero un marinero que se decía Rodrigo de Triana: puesto que el Almirante a las diez de la noche, estando en el castillo de popa, vido lumbre, aunque fué cosa tan cerrada que no quiso afirmar que fuese tierra; pero llamó a Pero Gutierrez, repostero destrados del Rey, é díjole, que parecía lumbre, que mirase él, y así lo hizo y vídola: díjolo también a Rodrigo Sanchez de Segovia, quel Rey y la Reina enviaban en el armada por veedor, el cual no vido nada porque no estaba en lugar do la pudiese ver. Después quel Almirante lo dijo, se vido una vez ó dos, y era como una candelilla de cera que se alzaba y levantaba, lo cual a pocos pareciera ser indicio de tierra. Pero el Almirante tuvo por cierto estar junto a la tierra. Por lo cual, cuando dijeron la Salve, que la acostumbraban decir é cantar a su manera todos los marineros y se hallan todos, rogó y amonestólos el Almirante que hiciesen buena guarda al castillo de proa, y mirasen bien por la tierra, y que al que le dijese primero que via tierra, le daría luego un jubon de seda, sin las otras mercedes que los Reyes habían prometido, que eran diez mil maravedís de juro a quien primero la viese. A las dos horas, después de media noche pareció la tierra, de la cual estarían dos leguas.» Diario del primer viaje de Colón, etc., tomo I, págs. 19 y 20.

«... e qual cuarto de la prima, rendido el dicho Colon, mandó hacer guardias en las proas de los navíos, e que yendo navegando, al otro cuarto vido la tierra un Juan Bermejo de Sevilla, e que la prima tierra fué la ysla de Guadahany.» (Inf. de Lepe. 19 de septiembre de 1515. Pieza 23, folio 37). Declaración del testigo Manuel de Valdovinos.

«Que oyó decir a los mismos que venían del dicho viaje, e que del navío del dicho Martín Alonso, un marinero que se decía Juan Bermejo, vido la tierra de Guahanani primero que otra persona, e que pidió albricias al capitán Martín Alonso Pinzón, que ansi descubrió la tierra primero, e esto es público e notorio.» (Inf. de Palos, 1.º de octubre de 1515. Pieza 23). Declaración del testigo Diego Hernández Colmenero.

[426] Cree el Sr. Sales y Ferré que Juan Rodriguez Bermejo y Rodrigo de Triana son una misma persona.

[427] El Descubriente de América, págs. 176 y 177.

[428] Historia de la vida y viajes de Cristóbal Colón, tomo I, lib. V, cap. VII.

[429] Conde Roselly de Lorgues, Historia de Cristóbal Colón, tomo I, pág. 299.

[430] Intitúlase Los judios en el Nuevo Mundo. México. Impr. del Sagrado Corazón de Jesús, 1891, en 8.º, dos hojas.

[431] Boletín de la R. Academia de la Historia, tomo XIX, págs. 361-365.—Madrid, 1891.

[432] En el año 1828.

[433] En 1825.

[434] En 1864.

[435] En 1881.

[436] Véase Lamartine, Biografia de Cristóbal Colón, págs. 86-92. Tr.

[437] Colón creía que la isla llamada Cuba por los indios, era la verdadera Cipango.

[438] De Varnhagen son las siguientes palabras: «No titubeamos ya en suponer que la recalada de Colón tuvo lugar en el puerto de Gibara, y de nuestra opinión son varios pilotos prácticos de la costa, a quienes hemos leído los pasajes respectivos del derrotero».

[439] Ignóranse los motivos que tuvo Alonso Pinzón para separarse del Almirante. La reconciliación se verificó poco después en el puerto que de este suceso se llamó de Gracia.

[440] Ob. cit., pág. 105.

[441] Véase Herrera, Década 1.ª, lib. I, cap. XX.

[442] Archivo de los duques de Veragua. Colec. de doc. inéd. etc., tomo XIX, págs. 470 y 471.

[443] Lamartine. Ob. cit. págs. 119 y 120.

[444] Hist. de Indias, lib. I. cap. VIII.

[445] Véase Dr. Sophus Ruge, Hist. de la época de los descubrimientos geográficos, págs. 105, 106 y 107, en la Hist. Universal de Oncken, tomo VII.

[446] Colón, como se dijo en una nota de este capítulo, creía que la isla de Cuba era la verdadera Cipango.

[447] Doña Isabel y Don Fernando.

[448] Para comprender mejor todo esto estúdiese la colección de Navarrete.

[449] Pág. 59.

[450] España y América, págs. 34 y 35.

[451] Navarrete, Colección de los viajes y descubrimientos, etc., tomo II. pág. 54.

[452] Tan a satisfacción desempeñó Berardi el encargo, que en 4 de agosto del mismo año le dieron los monarcas las gracias por lo que había hecho, encargándole la continuación.—Archivo de Indias de Sevilla.—Extractos hechos por Muñoz, de varios libros y documentos.

[453] Ob. cit.

[454] Ob. cit.

[455] Archivo de Indias en Sevilla.—Conde Roselly de Lorgues, Cristóbal Colón, tomo II, páginas 909 y 910.

[456] Véase el capítulo XX.

[457] Ibidem.

[458] Dr. Sophus Ruge, Ob. cit., pág. 106.

[459] Reyes Católicos, cap. 18.

[460] Vida y viajes de Cristóbal Colón, libro VI, cap. I.

[461] Caresmar dice que Fray Boil nació en Tarragona cerca del año 1445 (Boletín de la Real Academia de la Historia, tomo XIX, pág. 280). Otros afirman que fué aragonés y algunos que nació en el reino de Valencia.

[462] Archivo de Indias en Sevilla.

[463] El P. Buil pertenecía a la orden de benedictinos y fué abad del convento de Montserrat, pasando luego a la de los Mínimos, fundada por San Francisco de Paula.

[464] Ensenada de Mayagüez.

[465] Lista de las personas que Cristóbal Colón dejó en la Isla Española en su primer viaje y halló muertas por los indios cuando volvió el 1493:

Diego de Arana, Gobernador.
Pedro Gutiérrez, Teniente-Gobernador.
Rodrigo de Escobedo, Teniente-Gobernador.
Alonso Velez de Mendoza, de Sevilla.
Alvar Pérez Osorio, de Castrojeriz.
Antonio de Jaén, de Jaén.
El bachiller Bernardino de Tapia, de Ledesma.
Cristóbal del Alamo, del Condado de Niebla.
Castillo, platero, de Sevilla.
Diego García, de Jerez.
Diego de Tordoya, de Cabeza de Vaca.
Diego de Capilla, de Almadén.
Diego de Torpa.
Diego de Mambles, de Mambles.
Diego de Mendoza, de Guadalajara.
Diego de Montalbán, de Jaén.
Domingo de Bermeo.
Francisco Fernández.
Francisco de Godoy, de Sevilla.
Francisco de Vergara, de Sevilla.
Francisco de Aranda, de Aranda.
Francisco de Henao, de Avila.
Francisco Jiménez, de Sevilla.
Gabriel Baraona, de Belmonte.
Gonzalo Fernández de Segovia, de León.
Gonzalo Fernández, de Segovia.
Guillermo Ires, de Galney (Irlanda).
Hernando de Porcuna.
Jorge González, de Trigueros.
Juan de Urniga.
Juan Morcillo, de Villanueva de la Serena.
Juan de Cueva, de Castuera.
Juan Patiño, de la Serena.
Juan del Barco, del Barco de Avila.
Juan de Villar, del Villar.
Juan de Mendoza.
Martín de Logrosán, cerca de Guadalupe.
Pedro Corbacho, de Cáceres.
Pedro de Talavera.
Pedro de Foronda.
Sebastián de Mayorga, de Mayorga.
Tallarte de Lajes, inglés.
Tristán de San Jorge[465a].

[465a] Arch. de Indias en Sevilla, Papeles de Contratación.

[466] Carta del Dr. Chanca.—Véase Roselly de Lorgues, Ob. cit., tom. III, pág. 150.

[467] Ibidem.

[468] Así lo escribe el Dr. Chanca.

[469] Ibidem, págs. 217 y 218.

[470] El P. Boil aconsejaba que se prendiese a Guacanagari.

[471] Historia general y natural de las Indias, lib. II, cap. XII.

[472] Ibidem, pág. 154.

[473] Ob. cit., pág. 155.

[474] Cristóbal Colón, tom. I, pág. 365.

[475] Herrera, Historia de los viajes y conquistas de los castellanos en las Indias occidentales, década 1.ª, lib. II, cap. XVI.

[476] Véase Dr. Shopus Ruge, Ob. cit., pág 110.

[477] Muñoz, Hist. del Nuevo Mundo, lib. V, párrafo 35.

[478] Herrera, Década 1.ª, lib. II, cap. XVIII.

[479] Muñoz, Ob. cit., lib. V, párrafo 38. El hermano de Caonabó falleció también pocos días después.

[480] Véase Herrera, Década 1.ª, lib. III, capítulo I.

[481] Real cédula dada en Burgos el 23 de abril de 1497.

[482] Carta patente, dada en Medina del Campo, el 22 de julio de 1497.

[483] Con la misma fecha.

[484] Albalaes de 18 y 19 de febrero de 1497, en Alcalá de Henares.

[485] En Alcalá a 23 de abril de 1497.

[486] Blanes, pueblo de la provincia de Gerona.

[487] Colección diplomática, docum. núm. LXVIII. También Conde Roselly de Lorgues, ob. cit., tomo I, pág. 403.

[488] Colección diplomática.—Documentos.—Apéndice al número LXIII.—También Conde Roselly de Lorgues, ob. cit., tomo I, pág. 404.

[489] Colección diplomática.—Documentos.—Apéndice al número LXIII.—También Conde Roselly de Lorgues, ob. cit., tomo I, pág. 405.

[490] Ya se dijo en el capítulo XIX que Américo Vespucio debía ser empleado, y ahora añadimos que tal vez socio de la casa comercial de Berardi. Después, en capítulos sucesivos nos ocuparemos también de este famoso personaje.

[491] Componíase la flota de seis naves con escasa tripulación.

[492] El 27 de junio.

[493] Véase Roselly de Lorgues, Historia de la vida y viajes de Colón, tom. III, págs. 170 y 171.

[494] Según el voto que había hecho al salir del puerto de Sanlúcar.

[495] Véase Roselly de Lorgues, Ob. cit., tom. III, pág. 173.

[496] Roselly de Lorgues, Ob. cit., tom. III, pág. 178.

[497] El sitio es el golfo de Paria: los santos y sanos teólogos los citados San Isidoro, etc.

[498] Ibidem, pág. 180.

[499] Véase Roselly de Lorgues, Ob. cit., tomo III, págs. 180 y 181.

[500] Ibidem, pág. 182.

[501] Véase Lamartine, Ob. cit., pág. 140.

[502] Véase Herrera, Década 1.ª, lib. III, caps. XII-XVI.

[503] Herrera, Década 1.ª, libro IV, cap. X.

[504] Historia general de las Indias, lib. III, caps. VI y VII.

[505] Historia de las Indias, Parte I.

[506] Conferencia pronunciada en el Ateneo de Madrid el 8 de mayo de 1892, pág. 9.

[507] Historia de la época de los descubrimientos geográficos, pág. 117. Historia universal de Oncken, tomo VII.

[508] Conde Roselly de Lorgues, obra citada, tomo I, págs. 541-544. Carta autógrafa del Almirante D. Cristóbal Colón, al R. P. Gaspar, de la Cartuja de Sevilla.

[509] Carta de Cristóbal Colón, fecha en Jamaica el 7 de julio de 1503.

[510] Se llamaban la Capitana, el Santiago de Palos, el Gallego y la Vizcaína. En la primera izó el Almirante su pabellón.

[511] Roselly de Lorgues, ob. cit., tomo III, pág. 193.

[512] Navarrete, I, 479. También en el nombre de la Santa Trinidad hizo su tercer viaje.

[513] Historia general de los viajes y conquistas de los castellanos en las Indias occidentales. Década 1.ª, lib. V, cap. II, pág. 337.

[514] La Storia del Novo Mondo, lib. I, folio XXIV.—Venezia, 1572.