DOÑA BEATRIZ Y LEONOR.

Leon.

Digo que le he visto agora.

Beat.

Y yo por mi mal le veo.

Mart.

Querer pintar el deseo

Con que don Juan os adora,

Es disparate excusado,

Un ingenio como el mio.

Beat.

¡Don Juan con doña Ana aquí!

¿Á esto entró?

Leon.

Pienso que sí.

Beat.

¡Qué amor tan bien empleado!

Leon.

Escucha, que puede ser

Que, como ésta es bachillera,

Argüir con don Juan quiera

Que no has de ser su mujer.

Mart.

Las noches que mi señor

Faltó de veros no han sido

Por ingratitud y olvido,

Que no cabe en tanto amor,

Y éste, que nunca lo fuera,

Casamiento...

Leon.

¡Hay tal maldad!

Mart.

Es honra y comodidad,

Que amor no, ni ser pudiera,

Que á vos sola tiene amor.

Pad.

Eso es muy cierto y seguro,

Y que aquí sólo procuro

Satisfacer al honor;

Es una tema en que he dado

Porque el de Aragon no entienda

Que le han dejado la prenda

Por más bravo y más honrado,

Pues eso no puede ser.

Doña Beatriz se casó

En mi ausencia, ¿puedo yo

Querer ajena mujer?

Ana.

Don Juan, ya de tus engaños

Tengo justos escarmientos,

En amor con fingimientos

Más quiero yo desengaños,

Si te casas, yo tambien,

Que don Álvaro me ha dado

La palabra, y concertado

Las escrituras.

Pad.

¿Con quién?

Ana.

¿Qué, pensabas heredar

Su hacienda? pues no lo creas,

Ya es tarde si me deseas

Como primero engañar.

Esto sin duda has sabido,

Y porque yo no me case

Me engañas.

Beat.

¡Que aquesto pase!

Ana.

Pues no ingrato, no fingido,

Casarémonos los dos,

No he mudar de consejo

Y de una moza y un viejo,

Ya me has entendido, adios.

(Váyase doña Ana.)

Beat.

Estará vuesa merced

Muy contento del suceso,

Como quien tanto aborrece

Esa mujer que ha propuesto,

Esa que por tema sirve,

Que no por merecimiento,

Esa mujer de don Juan,

El de Aragon por lo ménos,

Porque no ha de ser más bravo...

Pad.

Mi bien, advierte primero...

Beat.

No hay que advertir.

Pad.

Oye.

Beat.

Calla.

Casóse, ausente, en efecto,

Dándole infinitos golpes

Su padre.

Mart.

Malo va esto.

Beat.

Y no le quiriendo hablar;

De suerte que por despecho

Se fué el tal novio.

Pad.

¿Qué dices?

Beatriz, mis ojos, mi dueño,

Mi primera voluntad.

Beat.

¿Qué digo?

Pad.

Desvia el lienzo;

Porque amortajar los ojos

Más vivos que Dios ha hecho,

Es decir que es muerto el sol

Siendo incorrutible el cielo.

Mira que en eterna sombra

Quedarán los elementos,

Y yo quedaré sin vida

Como soy dellos compuesto;

Mira no vuelvas el mundo

Á su principio primero,

Que si faltar luz no sientes

Y color á su ornamento,

Debes sentir que no sea

De los humanos deseos

Vista tu grande hermosura.

Beat.

Vanos encarecimientos;

Ya llegan tarde, don Juan.

Pad.

Pues llegue el matarme presto.

Leon.

Y el bellacon de Martin,

Que, desvergonzado y necio,

Le decia á la señora,

¿Cómo puedo encareceros

El amor de mi señor,

Que decir su sentimiento

Es disparate excusado?

Mart.

¿Yo he dicho tal?

Leon.

¿Niegas?

Mart.

Niego.

Leon.

Las noches que mi señor

Faltó, señora, de veros,

No fué ingratitud ni olvido,

Que este negro casamiento

Tuvo la culpa de todo.

Mart.

Leonor, mira que estos celos

No hallan materia de agravio;

Consejo fué de don Pedro

Engañar esta mujer.

Pad.

Vióme entrar, y yo temiendo

Que la justicia se enoje

Sabiendo que á verte vengo,

Y que el depósito mude,

Dije dos necios requiebros

De que estoy arrepentido.

Beat.

Creo el arrepentimiento,

Si dice que está casada

Con mi padre, por lo ménos

Con el melindre que dijo:

Y de una moza y un viejo,

Ya me has entendido, adios.

Pad.

¿No es mejor buscar remedio

Asegurándote yo,

Beatriz, con mil juramentos,

Que fué engaño?

Beat.

¿Cómo engaño?

¿Qué puedes, si no te creo,

Jurar que me importe á mí?

Pad.

Jurar por tus ojos puedo,

Que, si mintiese, presumo

Que el sol mismo y todo el cielo

Me matasen con mil rayos.

Mart.

Ya se viene enterneciendo.

Leon.

Tu padre vuelve, señora.

Pad.

Ay Beatriz, qué mal has hecho

En que te deje enojada.

Beat.

Y determinada quedo

De no te ver en mi vida.

Pad.

Hazme un placer.

Beat.

Dile presto.

Pad.

Es por tu bien.

Beat.

¿Por mi bien?

Pad.

Sí, que tu padre es soberbio,

Y por quitarte la hacienda

Ha de hacer el casamiento.

Beat.

¿Qué se te da á tí de mí,

Si, como estabas diciendo,

Soy de don Juan de Aragon?

Pues si yo mi hacienda pierdo,

Te vengas de tu enemigo.

Pad.

¿Y si mudas de consejo,

Tan mal te estará estorbar

La ejecucion de su intento?

Beat.

¿De suerte que tú pretendes

Que el casamiento estorbemos,

Por casarte con doña Ana,

Y con este fingimiento,

Quieres que te ayude yo?

Pad.

Mira, mi bien, que no quiero;

Seis mil ducados de renta

Me ha dado el Rey, no pretendo

Sino tu bien.

Beat.

Pues ¿qué haré

Si determinado veo

Á don Álvaro, mi padre?

Mart.

¡Oh, qué remedio!

Pad.

Dí presto.

Mart.

Diga Leonor que le dió

Palabra de casamiento,

Y que le debe su honra,

Quéxese al Rey, que con esto

Y probar que es hija de algo,

Y que viene su abolengo

Del conde Fernan Gonzalez,

Levantarémos un pleito,

Con veinte testigos falsos,

Pues los hay de todos precios,

Que no se acabe en diez años.

Pad.

¿Falsos los hay?

Mart.

Bueno es eso:

Habrá quien jure que ha visto

Andar un buey por los vientos,

Vender el vino por agua

Y ser dichoso un discreto;

Yo daré cuatro famosos.

Pad.

Tú, Leonor, ¿qué dices desto?

Leon.

Que si me enseña Martin...

Mart.

¿Cuánto dirás?

Leon.

Cuatro pliegos.

Mart.

Yo vendré á darte licion.

Beat.

Adios, que á mi padre siento.

Pad.

¿Al fin te vas enojada?

Beat.

Matarte de celos tengo.

Pad.

No harás, que te adoro yo.

Beat.

Pues, don Juan, yo te aborrezco.

Mart.

¿Cuánto dirás, mi Leonor?

Leon.

Yo, mi Martin, cuatro pliegos.

Adorno de fin de capítulo