ASTOLFO.

Ast.

En San Dionís

Estás.

Rold.

¿Astolfo no es éste?

¿Él tan gallardo y yo así?

Cárlos quiere que me afrenten:

Corrido estoy y ofendido,

Este honor guardan los reyes.

Dí que si ésta ha sido burla,

Ha sido burla solemne.

Mas, ¡vive Dios!

Ast.

Léjos fueron,

Conde, las que ya aborreces.

Rold.

¿Quién me ha puesto así?

Ast.

Tú propio,

Y ya que saberlo quieres,

De Angélica los encantos

En tal bajeza te tienen;

Hoy contigo se desposa,

Burlando bárbaros reyes,

Y en el tálamo te aguarda,

Donde las bodas celebres.

Rold.

¿Yo conozco aquesa mora?

¿Á mí á decirme te atreves

Tal bajeza? ¿Á mí me casas

Con una ramera aleve,

Como lo dice la fama,

Si no es que la fama miente?

¿Á mí, sabiendo que soy

Roldan? ¿á mí?

Ast.

No te alteres.

Rold.

Mas por quitarme á Doñalda,

Aquí á Angélica me ofreces.

Doñ.

No hace tal, que á ser tu esclava,

Conde, me tienes presente.

Rold.

Avergonzado y confuso

Estoy, señora, de verme

Tan descompuesto en tus ojos.

Doñ.

De la suerte que estás eres

Mi dueño.

REINALDOS.

Rein.

Pues bien, ¿qué falta?

Rold.

Falta que no te avergüences,

Reinaldos, de verme así.

Rein.

El llegar, Roldan, á verte,

Agradécelo á tu esposa,

Y á Astolfo se lo agradece.

Rold.

¿Cómo desta suerte estoy?

Rein.

Escucha... mas que lo cuente

No quiere el Emperador.

Rold.

Porque así á verme no llegue,

Cubridme.

CÁRLOS Y FLOR DE LIS.

Cárl.

Conde.

Rold.

Señor.

Cárl.

¿Qué es eso, y qué traje es ése?

Rold.

No sabré, señor, decillo.

Cárl.

Tan afrentoso fin tienen

Siempre los principios viles,

Para que el mundo escarmiente.

Rold.

No os entiendo, vive Dios.

Cárl.

Entended sin entenderme.

Flor.

Angélica os tiene así,

Vil hechizo del Oriente.

Rold.

Sólo es Doñalda mi hechizo,

Que vive en el alma siempre.

Flor.

Portentosa maravilla.

Cárl.

Pues tanta aficion se premie

Con su mano; tarde el Conde

Vuelve del campo.

Doñ.

Pues vuelve,

Es milagro.

Rold.

Ésta es mi mano.

Cárl.

Saraos y fiestas se ordenen,

Que en ellos quiero asistir,

Y en ellas ser juntamente

El padrino, pues ya el moro

Al mar las banderas vuelve,

Acobardado y vencido.

1.º

Dejadme entrar.

(Entran los villanos.)

Peyr.

Dejad que entre.

Mart.

Y á mí tambien.

Cárl.

Hoy la entrada

Á ninguno se le niegue.

Guar.

Dadnos los piés.

Peyr.

Y á mí y todo,

Rey del cántaro.

Rold.

¿Qué quieren

Estos rústicos?

Peyr.

Yo un brazo,

Que en conciencia me le debe,

Que no le parió mi madre

Para ser carne de peces;

De plata me le mandó.

Doñ.

Un brazo de plata tienes.

Rold.

No entiendo esta confusion.

Peyr.

Un escritorio he de hacerle,

Que si le llevo conmigo,

Llevo en el brazo mi muerte.

Guar.

Y á nosotros ¿qué nos mandan

Por ayudar á traerle?

Cárl.

Las mil doblas prometidas.

Mart.

Más años que hay necios cuentes.

Cárl.

Vamos, y el Conde se vista,

Porque en sus bodas comience

Su sosiego, y tenga en ellas

Fin el Pastoral albergue.

FIN.

Esta comedia se hizo 18 dias, en Sevilla.—Hay una rúbrica.

Adorno de fin de capítulo