FELICIANO, GALINDO Y LEONARDA.
Fel.
Sospechas traigo.
Gal.
¿De qué?
Fel.
De que no es aquél su hermano.
Gal.
Pues fué tu sospecha en vano.
Fel.
¿Por qué?
Gal.
Porque no lo fué,
Y en las cosas que conciertas
No hay sospechas.
Fel.
¿Ciertas son?
Gal.
Conozco la condicion
De estas damas con dos puertas.
¡Lindo gatazo te han dado!
Fel.
Quien ama todo lo abona,
Ni es Dorotea persona
De tan vil y bajo estado:
Su hermano será sin duda.
Gal.
¿Su hermano?
Fel.
¿No puede ser?
Gal.
Conoces esta mujer;
Los hombres en bestias muda.
Fel.
En que es su hermano me fundo.
Gal.
Si es su hermano, Feliciano,
Yo sé que hoy no cena hermano
Mejor que él en todo el mundo.
¡Oh hermano el más bien cenado
Que se ha acostado jamas!
¡Qué contento dormirás
Con algun ángel al lado!
Fel.
¿Ángel? ¡Oh qué majadero!
¿Díceslo por Dorotea?
Gal.
No digo yo que ella sea.
Fel.
¿Pues quién?
Gal.
Explicarme quiero.
El que cena y duerme bien,
Ángeles suele soñar.
Fel.
Aquí hay gente.
Gal.
Aquí hay lugar
De tomar la calle, vén.
Fel.
¿Irme tengo?
Gal.
¿Por qué no?
¿Es fuerza el ir por allí
Si hay treinta calles aquí?
Fel.
¿Quién va allá?
Leon.
Yo.
Fel.
¿Quién es yo?
Leon.
(Ap.) Un hombre y una mujer,
Pudiera decir mejor.
Fel.
¿Qué quiere aquí?
Gal.
Qué rigor
Que muestras; habla á placer.
Leon.
¿Téngoos que dar cuenta á vos
De lo que en la calle quiero?
Fel.
Sí, porque lo que yo espero
No nos impida á los dos.
Leon.
No podréis vos esperar
Lo que yo.
Fel.
¿Por qué razon?
Leon.
Porque es libre mi aficion,
Que la puedo yo pagar,
Y aguardo á que de allá salga
Un Feliciano que entró,
Porque he de entrar luégo yo.
Gal.
Muy bien, así Dios me valga;
¡Más que es ésta Dorotea!
Leon.
La misma, y la que á Ricardo,
Un cierto alférez gallardo,
Que agora en Madrid pasea,
Da lo que á los otros quita;
Y agora espera quitar
Á cierto hombre del lugar
Que estas calles solicita,
Y está recien heredado;
Que jura que ha de pescalle
Cuanto pudiere pelalle,
Para este galan soldado.
Gal.
¿Tiene hermano esta mujer?
Leon.
Es flor eso del hermano.
Gal.
¿Qué te dice, Feliciano?
Fel.
Que no lo puedo creer.
Gal.
Pues lo que los ojos ven
Con los dedos se adivina.
Fel.
Grita suena en la cocina.
Gal.
Y cómo cenan muy bien...
¡Que ésta nos tenga al olor!
¡Hay tan gran mentecatía!
Fel.
Aguardar tengo hasta el dia.
Gal.
Vámonos de aquí, señor.
¡Oh bellaca desmayada!
¿Quién se la vió tan fingida,
Más lacia y carilamida
Que gata recien lavada?
¿Quién la vió tras el raton,
Y á tí en su engaño embebido?
Bebe más; harto he bebido.
Confórtasme el corazon.
Dime palabras suaves.
Fel.
Áun hay, Galindo, más mal.
Gal.
Bastará que sea igual,
¿Más mal dices?
Fel.
¿No lo sabes?
Los cien doblones le dí.
Gal.
¿Los de á cuatro?
Fel.
Los contados,
En el escritorio hallados,
Que aquesta mañana abrí.
Gal.
¿Qué me cuentas?
Fel.
Ya no cuento,
Pues ella los cuenta allá.
Gal.
¿Quién eso á una mujer da?
¿Á qué cuenta los asiento?
Fel.
Á la del amor.
Gal.
¡Buen fiador!
Cobrar tengo este dinero.
Fel.
Tente, Galindo, no quiero.
Gal.
¿Por qué?
Fel.
Porque tengo amor.
Gal.
¡Pesar del amor, amén!
Llama y dí si ha de salir,
Ó si nos hemos de ir.
Fel.
Bien dices.
Gal.
Tú no haces bien.
Fel.
¡Ah de casa!
Gal.
No responden.
¡Ah de arriba!... Están cenando;
Lo que yo estuve comprando
Entre espalda y pecho esconden,
Á pesar del moscatel.
¡Que aquesto pueda sufrir!
Fel.
Yo haré que vengan á abrir.
Gal.
Pasito, ménos cruel,
Oye un consejo.
Fel.
¿Cuál es?
Gal.
Tú tienes lindo dinero,
No aventures con un fiero
Lo que es de más interes.
Busquemos bravos, y vén
Á esta casa, y sin recelo
De tu vida, da en el suelo
Con cuantos en ella estén.
Fel.
Bien dices, vamos de aquí.
(Vanse.)
Leon.
Ya se fué, contenta quedo,
Que tengo á su vida miedo,
Que es alma que vive en mí.
Gente sale de la casa.
RICARDO, con la espada desnuda, y LEONARDA.
Ric.
¿Quién llama con tal furor?
Leon.
Yo soy un hombre, señor,
Que por estas calles pasa;
Los que llamaron se han ido.
Ric.
Vos sois, y seais cualquiera
Es mal hecho, sacad fuera
La espada.
Leon.
Que oigais os pido;
Advertid que yo no soy.
Ric.
¿Pues quién sois?
Leon.
Una mujer
Que aquí un galan vine á ver,
De quien hoy celosa estoy.
DOROTEA Y CLARA.
Dor.
Tenle, Clara, que estoy muerta
Como una espada se nombre.
Clara.
Hablando está con un hombre
Enfrente de nuestra puerta.
Leon.
Temo que si me halla ansí,
Con el enojo me dañe.
Ric.
¿Quereis que yo os acompañe?
Leon.
Sí.
Ric.
Pues echad por aquí.
(Vanse.)
Clara.
Sin duda, señora, van
Desafiados al Prado;
Por un fanfarron soldado
Pierdes un rico galan,
¿Qué has de hacer?
Dor.
Estoy turbada.
Clara.
Cuatro hombres vienen aquí.
FELICIANO, FULGENCIO, FABRICIO Y GALINDO.
Fel.
Luégo á los dos conocí.
Ful.
¿Y qué es la cuestion?
Fel.
No es nada.
Aquí en cas de Dorotea,
Cierto fanfarron soldado
Pienso que está acompañado,
Y que su respeto sea.
Fabr.
No pienso que piensas mal.
Gal.
Quedo; la puerta está abierta.
Ful.
Dorotea está á la puerta.
¿Qué gente?
Dor.
Cierra el portal.
Fel.
No cierres.
Dor.
¿Quién es?
Fel.
Yo soy.
Dor.
¿Es por dicha Feliciano?
Fel.
¿Está en casa aquel tu hermano?
Dor.
Ya es ido, al diablo le doy;
Entra y cenarás, mi bien.
Fel.
Señores, todos entrad,
Que se ha vuelto en amistad
Lo que imaginé desden.
Ful.
¿Habrá para todos?
Dor.
Sí.
Fel.
¿Ves cómo te has engañado?
Gal.
¡Oh hermano, el más mal cenado
De cuantos hermanos vi!
(Éntranse.)
Clara.
¿Qué haré si vuelve Ricardo?
Dor.
Hazte sorda porque vea
Que soy yo.
Clara.
¿Quién?
Dor.
Dorotea,
Que á ninguno el rostro guardo;
Aguarde hasta la mañana
Y quiébrese la cabeza,
Porque en tiniendo firmeza
Se pierde una cortesana.
Déjame pescar aquí
Donde pican estos peces,
Y ande el interes á veces,
Ya que amor lo quiere ansí:
Y en dar á Ricardo celos,
Yo sé que discreta he sido;
Que importa á un amor dormido
Irle poniendo desvelos.
Clara.
Bien haces, que este mancebo
Es liberal y heredado,
Dale cuerda, que ha llegado
Como pez simple á tu cebo;
Déjale que entre en las redes
Á este pájaro inocente,
Que si Ricardo lo siente,
Picar á Ricardo puedes.
Nunca trata el mercader
Solo un género, que quiere
Ganar si en aquél perdiere,
Y así ha de hacer la mujer.
Dor.
Entra y comienza á pelalle,
Hasta en los cañones velle.
Clara.
¿Y luégo?
Dor.
Entónces ponelle
De paticas en la calle.