FÉNIS tapada.

Virey.

¿Otra vez tapada?

Cel.

¡Ah, Conde!

Tomé.

El Conde, que las esconde.

Virey.

Descubríos y hablad, dama.

Fén.

Óigame vuestra excelencia

Primero aparte.

Virey.

Decid.

Fén.

Que soy Fénis advertid.

Virey.

¿Fénis?

Fén.

Á vuestra prudencia

Pido piedad y remedio,

No me descubrais os pido.

Virey.

No haré, que á vuestro marido,

Porque hay tanta gente en medio,

Os daré, y con él iréis

Donde despues lo sabrán.

Llama á César, Capitan.

Cap.

César.

CÉSAR.

Cés.

Aquí le teneis,

Que no quiero replicaros

En hacer esta amistad.

Virey.

Otra quiero hacer, llegad,

Llegad que quiero casaros.

Cés.

¿Cómo, señor?

Virey.

Aquí está

Fénis.

Cés.

Si aquí la tenía

Leonardo, no será mia

Si fué de Leonardo ya.

Virey.

¿Dónde está Leonardo?

Tomé.

Aquí.

LEONARDO.

Leon.

Señor, la muerte confieso,

Puesto que os parezca exceso

Hablar en público ansí,

Que quise vengar mi honor

De un caballero agraviado;

Si fué pensamiento honrado

Remito á vuestro valor.

Fiéme de quien pensé

Que secreto me tuviera,

Y, si es quien es, no pudiera

No ser lo que siempre fué.

Virey.

Quedo, Leonardo, que estais

En todo engañado; oid:

César vive, y advertid

Cómo en su presencia hablais,

Que le traigo yo conmigo.

Leon.

¿Que no es muerto César?

Virey.

No,

Y advertid que quiero yo,

Leonardo, haceros su amigo,

Que vos estais satisfecho,

Como caballero honrado;

Mas ya que el cielo ha guardado,

Como vuestro honor, su pecho,

Decidme, ¿por qué negais

Que á Fénis habeis tenido,

Si estando vos escondido

Está donde vos estais?

Leon.

¿Yo á Fénis? si della sé,

Me quite el cielo la vida.

Virey.

¿Cómo no, pues escondida

Donde vos estais la hallé?

Descubríos, porque diga

Celia cómo estaba aquí.

(Descúbrese Fénis.)

Cel.

Yo, señor, jamas la vi,

Ni fué ni será mi amiga,

Pues en mi afrenta y agravio

La tiene escondida el Conde.

Fabr.

¿Por qué Otavio no responde?

Otav.

Porque está sin culpa Otavio,

Que se entró, Fabricio, aquí

Fénis huyendo de vos.

Virey.

Disculpa tienen los dos.

Otav.

La que puede haber en mí,

Es haber honestamente

Mirado para mujer

Á Fénis.

Virey.

No puede ser,

Que está su esposo presente,

César es ya su marido,

Y de Celia lo será

El Conde.

Cel.

Obligado está

Á cumplir lo prometido.

Cés.

Celia, ¿quereisme escuchar

Aquí aparte dos palabras?

Cel.

¿Á vos, César, para qué,

Adonde todos me agravian?

Cés.

Hablemos aquí los dos.

(Aparte los dos.)

Cel.

Decid.

Cés.

Celia, aquí nos casan

Á vos y á mí, á mí con Fénis

Que tengo en medio del alma,

Y á vos con el conde Otavio,

Cuya pasion se declara

En lo que habeis hecho y dicho;

Hoy nuestras dos esperanzas

Llegan á ser posesion,

Hoy nuestras penas se acaban.

Pregunto yo, ¿por qué le pintan

Ciego al amor?

Cel.

Cosa es clara

Que porque hace el mismo efeto.

Cés.

Luego está ciego quien ama.

Cel.

Ciego está como los dos.

Cés.

¿Pues quereis, Celia, que haya

Agora un amor con vista?

Será novedad extraña.

Cel.

¿Cómo?

Cés.

Quitando la venda

Con que los ojos le tapan

Á los nuestros para ver

De Otavio y Fénis las faltas.

Cel.

Ya me he quitado la mia.

Cés.

¿Qué veis?

Cel.

Al Conde en mi casa

Diciéndome mil requiebros

Con alma fingida y falsa,

Que fué un hombre que en un hora

Hizo tan grande mudanza,

Que puso el amor en Fénis

Y que le dió la palabra

De ser suyo, y la escondió

Donde yo misma la hallaba,

Y él, como yo estaba ciega

Desde los ojos al alma,

Me hacia con invenciones

Entender que me engañaba,

Y veo que quien agora

Hace cosas tan extrañas,

Las hará despues conmigo

Más traidoras si se casa.

Cés.

¿Eso veis?

Cel.

Y áun otras cosas,

César, que el respeto calla.

Cés.

Pues oidme á mí, que ya

Tengo la venda quitada.

Cel.

¿Qué veis?

Cés.

Veo una mujer

Que cuando juntos estaban

Sus parientes y los mios,

Á tanto amor siempre ingrata,

Tomó desdeñosa y libre

La pluma, escribiendo airada

En mi afrenta sus desdenes,

Y con atrevidas plantas

Huyó de mí, de su padre,

De su honor y de su casa;

Veo una mujer por quien

Me dió en el pecho una bala,

Que de milagro estoy vivo;

Y aunque su belleza es tanta,

Que, con una mano sola,

Todos mis cuidados paga,

Considérome casado,

Y que aquel deseo pasa

De su rigor en las bodas,

Y que estoy por la mañana

Pensando que estuvo Fénis

En esta ó aquella cuadra

Toda una noche y dos dias,

Y que un hombre, que la amaba...

Pero quédese esto aquí,

Que en materia de honra y fama,

Para no vivir con gusto,

Imaginaciones bastan.

Cel.

¿Tanto mira amor con vista?

Cés.

Mucho más cuando se acaba.

Cel.

¿Qué harémos?

Cés.

Haz lo que yo,

Celia, pues partes tan altas

Te darán mejor marido

Y vivirás descansada;

Duque generoso, escucha.

Virey.

La consulta ha sido larga,

Veamos qué sale della.

Cés.

Fénis estuvo guardada

Del Conde, del Conde sea,

Mi amor con vista se halla,

Y se la da libremente.

Cel.

Yo tambien, desengañada,

Le doy á Fénis al Conde,

Y porque César me agrada,

Mi mano y mi hacienda es suya.

Virey.

Á Lisena, vuestra hermana,

Dad á Leonardo, con quien

Queda la paz confirmada.

Tomé.

Flora, ¿tienes vista?

Flora.

No.

Tomé.

Pues amor con vista acaba,

Si el senado que las mira

Suple á nuestro amor las faltas.

Laus Deo et Mat. Virg.

En Madrid, á 10 de Diciembre de 1626.

Lope de Vega Carpio.

Véala Pedro de Vargas Machuca.—Rúbrica.

Es de las muy buenas comedias que ha escrito Lope de Vega, la fábula ingeniosa, los versos muy poéticos, escogidos y sentenciosos, con discretos avisos para los sucesos de la vida humana, y toda digna del teatro de la córte.—Puede representarse.

Madrid, á 11 de Diciembre de 1627.Pedro de Vargas Machuca.

Esta comedia, intitulada Amor con vista, se puede representar reservando á la vista todo lo que no fuese de su lectura. Zaragoza y Febrero 13 de 1627.—El Dr. Luis Navarro Ordoñez.

Pódesse representar esta comedia vta. á informaçao do Cor. Gregorio de Ballaser en Lisboa, 12 Decembro de 1630.

Pódesse representar. Lisboa, 14 Decembro de 1630.—Rúbrica.

Adorno de fin de capítulo