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| Declaración de Le Sage | 7 |
| Una palabrita al lector | 9 |
| LIBRO PRIMERO | |
| Capítulo I.—Nacimiento de Gil Blas, y su educación. | 11 |
| Capítulo II.—De los sustos que tuvo Gil Blas en el camino de Peñaflor, lo que hizo cuando llegó allí y lo que le sucedió con un hombre que cenó con él. | 14 |
| Capítulo III.—De la tentación que tuvo el arriero en el camino, en qué paró y cómo Gil Blas se estrelló contra Caribdis queriendo evitar a Scila. | 24 |
| Capítulo IV.—Descripción de la cueva subterránea y de lo que vió en ella Gil Blas. | 28 |
| Capítulo V.—De la llegada de otros ladrones al subterráneo y de la conversación que tuvieron entre sí. | 31 |
| Capítulo VI.—Del intento de escaparse Gil Blas y éxito de su tentativa. | 41 |
| Capítulo VII.—De lo que hizo Gil Blas, no pudiendo hacer otra cosa. | 45 |
| Capítulo VIII.—Acompaña Gil Blas a los ladrones; qué empresa acomete en los caminos reales. | 48 |
| Capítulo IX.—Del serio lance que siguió a la aventura del fraile. | 52 |
| Capítulo X.—De qué modo se portaron los bandoleros con la señora desmayada. Gran proyecto de Gil Blas, y sus resultas. | 55 |
| Capítulo XI.—Historia de doña Mencía de Mosquera. | 63 |
| Capítulo XII.—Del modo poco gustoso con que fué interrumpida la conversación de la señora y de Gil Blas. | 73 |
| Capítulo XIII.—Por qué casualidad sale Gil Blas de la cárcel y a dónde se encaminó después. | 78 |
| Capítulo XIV.—Recibimiento que le hizo en Burgos doña Mencía. | 83 |
| Capítulo XV.—De qué modo se vistió Gil Blas, del nuevo regalo que le hizo la señora y del equipaje en que salió de Burgos. | 88 |
| Capítulo XVI.—Donde se ve que ninguno debe fiarse mucho de la prosperidad. | 94 |
| Capítulo XVII.—Partido que tomó Gil Blas de resultas del triste suceso de la casa de posada. | 102 |
| LIBRO SEGUNDO | |
| Capítulo I.—Entra Gil Blas por criado del licenciado Cedillo; estado en que éste se hallaba y retrato de su ama. | 115 |
| Capítulo II.—Qué remedios suministraron al canónigo habiendo empeorado en su enfermedad; lo que resultó y qué dejó a Gil Blas en su testamento. | 123 |
| Capítulo III.—Entra Gil Blas a servir al doctor Sangredo y se hace famoso médico. | 131 |
| Capítulo IV.—Prosigue Gil Blas ejerciendo la Medicina con tanto acierto como capacidad. Aventura de la sortija recobrada. | 139 |
| Capítulo V.—Prosigue la aventura de la sortija; deja Gil Blas la Medicina y se ausenta de Valladolid. | 153 |
| Capítulo VI.—A dónde se encaminó Gil Blas después que salió de Valladolid y qué especie de hombre se incorporó con él. | 162 |
| Capítulo VII.—Historia del mancebillo barbero. | 166 |
| Capítulo VIII.—Encuentro de Gil Blas y su compañero con un hombre que estaba mojando mendrugos de pan en una fuente y conversación que con él tuvieron. | 198 |
| Capítulo IX.—Estado en que encontró Diego a sus parientes y cómo Gil Blas se separó de él después de haber participado de ciertas diversiones. | 203 |
| LIBRO TERCERO | |
| Capítulo I.—Llegada de Gil Blas a Madrid, y primer amo a quien sirvió allí. | 213 |
| Capítulo II.—De la admiración que causó a Gil Blas el encuentro con el capitán Rolando y de las cosas curiosas que le contó aquel bandolero. | 223 |
| Capítulo III.—Deja Gil Blas a don Bernardo de Castelblanco y entra a servir a un elegante. | 232 |
| Capítulo IV.—Hace Gil Blas amistad con los criados de los elegantes; secreto admirable que éstos le enseñaron para lograr a poca costa la fama de hombre agudo y singular juramento que a instancia de ellos hizo en una cena. | 244 |
| Capítulo V.—Vese Gil Blas de repente en lances de amor con una hermosa desconocida. | 253 |
| Capítulo VI.—De la conversación de algunos señores sobre los comediantes de la compañía del teatro del Príncipe. | 265 |
| Capítulo VII.—Historia de don Pompeyo de Castro. | 272 |
| Capítulo VIII.—Por qué accidente se ve precisado Gil Blas a buscar nuevo acomodo. | 282 |
| Capítulo IX.—Del amo a quien Gil Blas fué a servir después de la muerte de don Matías de Silva. | 289 |
| Capítulo X.—Entra Gil Blas a servir de mayordomo en casa de Arsenia; informes que le da Laura de los comediantes. | 294 |
| Capítulo XI.—Del modo como vivían entre sí los comediantes y cómo trataban a los autores de comedias. | 300 |
| Capítulo XII.—Toma Gil Blas inclinación al teatro, entrégase enteramente a los pasatiempos de la vida cómica y dentro de poco se disgusta de ella. | 307 |