Syre.—Ant. Perez dize, que los dias passados dió quenta a V. Mag.d de los auisos que tenia de España, y muchos antes la auia dado al Sr. Condestable, con lo demas que aquy dirá. Que apretándole cada dia mas las quexas de los suyos, y los disfauores y desconsuelos de aquí, sin ser de ningun seruicio a V. Mag.d, le es forzoso llegar a estos últimos tranzes, por no acabar la vida en este estado.
Dize pues que lo que los suyos le escriven, son muchas quexas de su mujer y hijos, como su Mag. mismo lo ha tenido por auiso, de su oluido dellos; de lo poco que veen de señal del fauor que tanto les he auisado y encarescido de su Mg.d Christi.ma
Dicen demas, Que siendo esto quanto a esta parte los deuo auer engañado en lo demas de fauores y mercedes prometidas, pues si tal fuera verdad, y mas por capitulacion y decretos tan en forma como los he auisado, era imposible, que sino por mi, por la auctoridad del mismo príncipe, no se hubieran cumplido en tantos años, siquiera por el exemplo y consequencia. Que en promesas de Príncipes, es de consideracion grande, fuera de lo que toca a su honrra escusar el escarmiento y desengaño de otros. Pero que auiendo dexado llegar las cosas a tal punto sin hallarme prendado, dizen este es el remate en que vienen a parar madre y hijos. Dizen, digo, no menos sino que no espere jamas ver ny muger ni hijos en Francia: Que aun para escreuirme mi muger pedia licencia, y aun no la tenia. Y que assy sobreste fundamento me resuelua syno quiero verlos ny gozarlos, ni que me vean de sus ojos, que me resuelua dizen, a que no me tengan ny por marido ny por padre, ny por honbre de entrañas humanas ni agradescidas a lo que han padescido por mi, y a que digan que el Ayre de Francia, y la dulce Francia, como allá suelen dezir, me han hechizado, como a Ulixes la otra Circe. Que si esto no es, y los amo, que salga de aquí para hacer la prueua de sy está en esto el encanto y misterio de vernos juntos, posponiendo no solo esperanzas passadas, pero effectos presentes y bienes de Fortuna, a la ley y obligacion natural, y que por el pan de la boca no los dexe hijos de Francés, si me tomare la muerte en vltima ruyna suya, por las mismas leyes del Reyno.
Que esto passa: Que agora diré yo a su Mag.d lo que se me offresce; a que sup.co me de el oydo attencto; para que mi demanda y justas consideraciones hallen lugar en el ánimo de su Mag.d y ceuen en la Piedad natural.
Que digo, Syre, que mi amor a su persona Real y seruicio es todo el que debo á la obligacion del amparo y seguro que he tenido debaxo de su protection, Que siempre le he deseado seruir, a lo menos valer para ello. Que por inutil no ha podido passar de desseo mi agradescimiento. Y que pues aqy biuo inutil para su Mag.d y este estado en que me hallo es de tanto daño para mis hijos tomándome en él la muerte, y con los disfauores y desconsuelos que padezco me podrá durar poco la vida, y a padres y a hijos no les queda sino mi vida para ver el fin de mi Fortuna. Me es fuerza de llegar a sup.car a su Mag.d como le sup.co muy humildemente, me de licencia para irme a alguna cibdad neutral adonde prouar si está en esto el effecto de verme junto con mi muger y hijos.
Que si su Mag.d quisiere que yo vaya y esté adonde pienso hazer la prueua que digo, debaxo de su protection y nombre, presto estoy a obedescer y a darle satisfaccion, assy en esto como en el disponer despues de mi persona, precediendo entonces para ello las prendas y demonstraciones q. meresce tal ofrescimiento y las que merescerá el cumplimiento del.—Ant. Perez.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fols. 6 y 7. Colección Morel Fatio, núm. XIII.—Supone éste que la carta fué escrita después de firmada la paz de Vervins (quedando defraudadas las esperanzas de Pérez) y antes de poner en libertad á su mujer, lo que ocurrió á principios de abril de 1599.
Ill.e Sr.
El Sr. Condestable mandó al Sr. Gil de Mesa, que embiássemos a V. m. al Perfumador Portugués. Llámase Manuel Mendez: es muy Honrrado y singular en su arte. Si el S.r Condestable le quisiere ver, y q. le bese las manos, V. m. me haga md. de presentársele, y darnos El despacho de criado de su Ex.a
Pluguiesse a dios yo supiera alguna arte para tener luego título de su tal artífice. Pero soy tan inábil, q. no se ninguna Arte, sino amar, pero en esto pienso q. soy singular, y assy me quedará lugar en essa casa y título de sieruo de su Ex.a y de enamorado de Tal Señor, y de tan singular trato en fauorescer los q. se le encomiendan.
Seru.or de V. m.—Ant. Perez.
(De letra ajena.) Maridat, Mars 1599.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 117. Colección Morel Fatio, núm. XIV.
Ill.e S.r
Diga V. m. a mi S.r Condestable, q. acabo de tener cartas con auiso de Seuilla de xxiiijº del passado, q. dizen, que los flamencos fortifican en la Gran Canaria: (assy lo dixo ayer El príncipe de Oranges).
Iten q. auian compuéstose con las villas de mas de las islas a 10 mill y a 12 mill y a 20 mill escudos por villa porq. no las saqueasen, q. El saco de la Canaria mayor valdria 300 mill escudos.
Q. El Adelantado estaua En Cadiz con 40 galeras y 40 Galeones, y otro número de nauíos menores, y q. partia con todo a las Islas de Canaria, pero q. a primero de Agosto no eran partidas. De suerte que no deue de ser verdad auer venido a Estos mares, sino dissimulacion, para desmentir la yda a las Islas, el pedir puerto, y vituallas en los puertos de Francia.
Io q. tengo auiso a quien deuo por mi Señor, Cuyo soy sieruo, y de V. m. Serui.or—Ant. Perez.
A la tarde yré a besar las manos de su Ex.a por quedar consolado con su bendicion en su absencia.
(Sobrescrito.) Al Ill.e S.r mi S.r Maridat, Secret.o del Ex.mo Condestable.
Trata de la expedición que hizo á Canarias el General holandés Peter Vander Does con 71 naves y 8.000 hombres, año 1599. Aunque efectivamente saquearon en algunas de las islas, embarcando hasta las campanas, no alcanzó la ganancia á costear la jornada, ni el daño que hicieron á compensar las pérdidas propias. Murieron de enfermedad el General, todos los capitanes, menos dos, y las tres cuartas partes de la gente; de modo que á duras penas volvieron los bajeles á Holanda. Así lo cuenta Palma Cayet.
El Adelantado: D. Martín de Padilla, Conde de Santa Gadea, Capitán general del mar Océano.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 119. Colección Morel Fatio, núm. XV.
Ex.mo Sr.—Por amor de Dios q. V. Ex.a me perdone. Mas pido, q. no diga a nadie mi atreuimiento, q. el es tal q. V. Ex.a le deue callar por su auctoridad.—Es S.r q. yo veo q. nunca trae V. Ex.a guantes de ambar, sino de los delgadillos de cabrito.—Prueue V. Ex.a le supp.co Essos, que yo hago aderezçar a mi modo antiguo[326], que tienen no se q. de Hidalgo, y con ser limpios conseruan bien las manos, y manos q. se emplean en El bien público, y en el de los q. se le encomiendan con tanta entereza, y limpieza, deuen ser estimadas, y conseruadas por muchos años de vida.
Assy sea amen, amen.
De V. Ex.a sieruo.—Ant. Perez.
(En la cubierta) Al Ex.mo S. El Condestable de Francia mi Señor. Octubre 1599.
Los guantes de piel de perro adobados con ámbar, de fabricación española, debían de ser por entonces artículo muy estimado: Antonio Pérez los ofrecía con encarecimiento, lo mismo en Inglaterra que en Francia, á los más altos personajes, como don estimable, y échase de ver cuánto lo era por la carta 145, parte II de la Colección Ochoa, en que avisa á su mujer el envío de dos docenas desde París, con encargo de distribuirlos, diciendo: que aunque pareciera cosa rara enviar de Francia á España guantes, lo hacía por haberlos fabricado bajo su dirección un guantero llamado Alexandre, tan acreditado ya, que era menester entrarle pidiendo guantes de Antonio Pérez. En otra carta habla de los ensayos que hizo primeramente para el adobo en ámbar de las pieles de perro, cuyas primicias dedicó al Condestable. Introdujo, pues, en Francia una nueva industria que era especial de nuestra Península.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 99. Colección Morel Fatio, núm. XVI.
† Ex.mo S.r
A tanta merced, a tantas muestras de la gracia en q. biuo de V. Ex.a, que quiere que diga? Enmudeceré, y daré de aquellas voces, que los mudos dan con aquella ansia de no poderse explicar. Que quiere V. Ex.a que haga? A V. Ex.a acudiré, q. me redima desta obligacion. Pero no Señor. Que es para mí dulce seruidumbre. En essa quiero biuir, y morir captiuo. Diré pues q. V. Excelencia llueue todos essos fauores en possession suya, y q. es posseedor por derecho suyo, y justo de esta alma, y persona.
Señor, veo el fin q. han tenido todos aquellos conciertos; El que suelen tener conciertos humanos. Adonde vaya a dar todo esto, no es tan fácil de juzgar, como de temer. Plegue a dios no sean las cabeças de Hydra, q. de vna que se piensa cortar salgan siete.
Sup.co a V. Ex.a que entre estas y estas attienda a conseruar su salud por el bien público y particular. Que los Reyes no la pueden dar, aunque la puedan quitar con diffauores, jurisdiction que tienen en ánimos pequeños: que los grandes estómagos dixeren veneno como vianda ordinaria. Tambien sup.co por la vianda de mi vida, por alguna respiracion de su memoria de quando en quando. Que la respiracion de los absentes es la memoria de los q. aman.
A 16 de Ag.o
Sieruo de V. Ex.a muy humilde.—Ant. Perez.
(Sobrescrito.) Al Ex.mo S.r El Condestable de Francia mi señor, 1600.
Publicada en la Colec. Ochoa, pág. 495, con variantes y fecha 10 de noviembre de 1601.
La original, Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, folio 151. Colec. Morel Fatio, núm. XVII.
Ill.e S.r
No se me canse V. m. con mis importunidades. Fuy ayer a ver la presencia del Sr. Condestable, no le hallé; boluime, porq. ando con vn desconcierto de estómago. Por el mismo no voy hoy. Mañana, aunq. no quiera mi salud yré por biuir, y hoy tambien me tienen mis amigos occupado, que me han venido a ver. No quiero respuesta, sino que V. m. me ame y tenga por su serui.or—Ant. Perez.
(De mano ajena.) Maridat, Déc. 1601.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 129. Colección Morel Fatio, núm. XIX.
Ilustre Sr.—Como ya soy Inutil para tratar en amores propios, trato de los agenos, q. sin vnos, o otros no se biuir, como las Putas, q. cuando no son de prouecho para sy, se hazen alcaguetas de otras, por vltimo entretenimiento.
Esta es la caussa porq. embio a V. m. essa carta, para q. se la lea al Sr. Condestable muy a solas, q. es del q. V. m. verá escripta sobre aquel fracaso de amores de Bearne con aquella dama, de los quales amores yo hazia memoria anoche a su Ex.a, como inutil que no tiene q. tratar de cosas de mas substancia. Pero grandeza es de Grandes Señores entre perros de caça, sustentar otros inútiles, cual yo, pero Perro en la fidelidad, y aun en los colmillos, para morder en serui.o de su señor.
De V. m.—Ant. Perez.
(En la cubierta.) Al Ill.e Sr. de Maridat, Primer Secretario del Condestable de Francia, Déc. 1601.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 123. Tal carta no acredita en ninguno de los conceptos la delicadeza del que la escribía, y, sin embargo, el más grosero de ellos está repetido en las que dió al público. De la Colección Ochoa, la 122, parte II, dirigida A un ministro del Rey, de los supremos, dice: «Ya que no tengo colmillos, me entretengo en asegurar el gusto de mi amigo; paradero de malas mujeres, dar en alcahuetas cuando mas no pueden.»
La 98, parte II, A un gentil hombre amigo, anuncia: «Vino Madama... Con la ocasion (que vale mucho no perderlas) pude entrar por la rotura del guante. No mas: hola, tiento; que ya se iba a arrojar la malicia a su centro; que no hay ocasion, por segura que parezca para el mas, que no sea peligrosa; y no quiero mas pleitos por princesas. Convida a nuestra señoría a comer mañana: en su nombre se lo escribo.»
Otra, la 14, parte II, A un gentil hombre veneciano, expresa:
«Suplico á V. Sria. se esfuerce a estar bueno para mañana, que le iré a tomar en el coche, y pues V. Sria. me ha hecho alcahuete de su negocio, sufra que lo sea del gusto de nuestro amigo, que debe querer regalarnos en su casa, adonde entiendo que concurren algunas damas á lo mismo; a lo menos nos llevaremos la recreacion de la vista y sacaremos la boca dulce de las salutaciones desta tierra, que si en Italia y en España saludan con, beso las manos, de palabra, acá con beso la boca, de obra; y V. Sria. sentirá qui vir sies, y yo quizá me menearé en el sepulcro deste ruin pellejo, donde vivo sepultado, y por ruin que es, y la fortuna mia, no queria salir dél tan presto. De paso diré á V. Sria. lo que se me ha ofrescido a la consideracion, de la causa de este modo de salutaciones, y porque no se use entre los nuestros; y no hallo otras, sino que la frialdad destas provincias ha menester mas fuego que el ordinario para moverse, y que el calor de mi tierra y otras tales no lo sufriria; antes seria ocasion de mil incendios y desconciertos; a lo menos, de que a pocas salutaciones se hallasen las damas sin labios, como el perro de Alcibiades, y sin lengua los hombres, en venganza.»
También repite en otras cartas los sustantivos que hoy parecen mal sonantes; al referir A un Consejero de Estado el cuento de la dama de Toledo (parte II, cartas 156 y 157), pone: «Llegó con ella hasta la puerta del jardin y despidiola con la puta vieja de la madre, que en todo este tiempo no hizo otro oficio que de estatua ó sombra de pintura de aquellas de Ticiano.» Pero la frase estaba, no sólo admitida por entonces, sino tenida por graciosa: díganlo los Diálogos de Villalobos y El Quijote. Respecto de la otra, bastará recordar el Enigma del guarda-infante, ó sea del alcahuete en la Academia burlesca del Buen Retiro.
† Ill.e S.r
Esta mañana fuy a ver al mi S.r El Condestable, no le pude hablar. Sup.co a V. m. me lo haga de saber si al leuantar a la mañana será buen hora, porq. tengo vn pecadillo q. confessarle, que confessores ay del Coraçon, como del Alma. Y no voy esta noche por no acostumbrar a tan ordinario regalo a mi estómago.
De V. m.—Ant. Perez.
(Sobrescrito.) Al Ill.e S.r mi S.r Maridat.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 146. Colección Morel Fatio, núm. LVII.
† Ill.e S.r
Suplico a V. m. me auise si es verdad q. se va hoy El S.r Condestable, porq. me lo han dicho, y yo por mi catarro no he ydo estos dias a besarle las manos. Tambien supp.co a V. m. en mi nombre pida a su Ex.a vna gracia. Que pida de veras a Madama de Angulema q.e despache con todo fauor al aduogado M.r Guidemeau, q. me importa q. conozca q. le vale algo mi medio.
De V. m. muy seru.or—Ant. Perez.
A Mosieur.—Mosieur Maridat.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 144. Colección Morel Fatio, núm. LV.
Exmo. Sr.—No escriuia yo a V. Ex.a para obligarle a respuesta, q. bien me conozco, sino para consolarme, y regalarme, de que biuo bien necesitado, y mas en absencia de V. Ex.a—Del amigo Lercazo he tenido auiso, aunq. viejo, pero aquella dama mia le queria oyr muy gratamente, de manera q. hallo memoria en absentes, y V. Excelencia no se escandalizará q. yo tenga alguna metresa, q. de la vida passada me quedó no saber biuir sin alguna.
A la vista lo demas.
De V. Ex.a Sieruo.—Ant. Perez.
(En la cubierta.) Al Ex.mo S. mi S.r El Condestable.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 97. Colección Morel Fatio, núm. LI.
Aun á los vicios extendió la vanidad el Peregrino, aludiendo frecuentemente á los favores que tenía recibidos ó recibía de las damas. En las cartas con tanta fruición preparadas para la imprenta, no sentía empacho repitiendo, como en la presente, que ha hecho vida licenciosa. Nunca me miró dama dos veces que no la siguiera y buscase, dice á M. Gondi (Colec. Ochoa, parte I, carta 102), y con el pie en la sepultura, rayando en los setenta años, escribe todavía (idem, parte II, carta 122): «Doña Juana (su esposa) me ha enviado dos manguitos de ambar, encaresciéndome ser de lo muy lindo, y adobados en su presencia. Enviamelos con condicion que yo use del uno en estos frios de Francia, y que el otro no le dé á dama del cuerpo, temiéndose que aun me dura mi mala costumbre.»
«Una dama y un Rey me lastimaron y perdieron» explica á una señora (idem, parte I, carta 69), hiriendo á la Princesa de Eboli no menos claramente que en la declaración de vivir en París al lado del hotel de Mendoza, sin haber buscado tal posada por la vecindad del nombre (idem, parte I, carta 138), ó en la ya citada (parte II, 98), no quiero más pleitos por Princesas.
† Ill.e S.r
Sea la buelta del mi S.r El Condestable muy en buen hora. No voy al punto a besarle las manos, porq. me tiene trauado vna Tos de vn catarro terrible, y hoy hago vna medicina contra él. Entretanto presenteme en Spru V. m. á su Ex.a (cuyo medio me es gratismo). Y assy añado aquy, que sup.co a V. m. q. guarde, y de su mano me dé aquella carta q. le embié de los amores de Bearne, sin q. nadie, sepa della[327]. Digo ni mi mano yzquierda, q. la derecha la embio; y Huelgo algunas vezes, q. la vna no sepa lo q. la otra haze[328], como dize nro. prouerbio. Sabe V. m. la causa? sino, yo se la diré, porque cada mano cae a su lado, y no sabe la vna, quién está al lado de la otra.
No se ria V. m. de mis deuaneos de viejo, y diga al S.r Condestable, q. si le paresciere q. caduco, q. me perdone su Prudencia.
Muy serui.or de V. m.—Ant. Perez.
(Sobrescrito.) A Mosieur.—Mosieur Maridat—En su mano.
(De otra letra.) Decemb. 1601.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 138. Colección Morel Fatio, núm. XXI. Véase la carta anterior núm. XXV.
Illt.e S.r
Sup.co a V. m. presente mi humilde reuerencia al señor Condestable, y le diga, que con su absencia se me va secando el alma, y q. si mucho tarda podré dezir lo de Job, simane me quæsierit, non subsistam. Que Roni me trata mal, q. el Rey manda q. no me mude mi pension, q. Roni no quiere. Que no entiendo y si lo entiendo. Que si me faltare el pan buscaré un amo aquien seruir en Francia. Q. esta licencia no me la negará el Rey. Y con esto no creo que me faltará alguno q. me reciba por criado, aunq. inútil, q. a fee que si agora le tuuiera, que yo le tomara.
Mas le diga V. m. q. diera por su oydo por vn quarto de hora para mi consuelo, vna gran cosa y para algo q. reyr. Que lo guardaré para la vista, que viandas ay q. fiambres se comen, y se conseruan con la pimienta. Esta la tiene.
V. m. me ame como a consieruo y a serui.or Suyo.—Ant. Perez.
A x de Março.
(Sobrescrito.) Al Ill.e S.r mi S.r Mos de Maridat, Primer Secretario del Condestable de Francia. (León.)
Esta tenia escripta y despues he querido regalarme con mi S.r
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 121. Colección Morel Fatio, núm. LIV.
† Ill.e S.r
Diga V. m. al mi S.r el Condestable, q. soy espía de sus venidas, y q. assy he sabido q. venia a comer aquy.
Lo q. ay de nuevo en su absencia, es, que anoche tuue cartas de auisos de Flandes, q. dizen que espera el Archiduq.e q. le embiaran 12 galeras y 4 mill soldados, con dos mill forzados para ellas.
Añade vna cosa el auiso, q. tambien 14 mill hombres, y El duq.e de Parma por Capitan General. Por esto lo auiso principalmente, Porq. si esto fuesse verdad creeria algo de passada en Italia del Rey de España.
Otros pecadillos y auisos tengo, q. diré yo a boca a Su Ex.a, q. por de poca substancia no cargo este papel.
He ay las 3 cartas.
Muy serui.or de V. m.—Ant. Perez.
Y no creo que se aurá oluidado V. m. de decir el quento del duque de Sessa, de quan alto tienen las damas de Palacio aquel negocio.
(En el sobrescrito, de mano ajena.) Maridat, Febvrier 1602.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 133. El cuento del Duque de Sessa está referido en la Colección Ochoa, carta dirigida á Francisco Lercano, parte II, núm. 48. Colec. Morel Fatio, número XXII.
Ex.mo Sr.
Acabando de cenar me dió un lacayo de V. Ex.a su despacho, y auré de tornar a començar esta carta, pues no supe de la primera vez. Digo, pues, que acabándome con no cenar, ni comer, porq. no me sustenta este pan material, me llegó la carta de V. Ex.a, q.e es mi pan del alma, y del cuerpo por el consiguiente. De suerte q. V. Ex.a me sustenta absente, como presente. El no responderme V. Ex.a a lo de Mos de Bullon, sobre q. escriuí a Mos de Maridat, me es respuesta, porq. entiendo q. callando me otorga V. Ex.a su fauor, y obrando me responde.
De V. Ex.a sieruo.—Ant. Perez.
Sr., escríuenme de Ruan, q. el Adelantado de Castilla murió súbitamente en el puerto de Sta. María. Poco tiempo para cuentos largos.
(En el sobrescrito.) Al Condestable de Francia, mi S.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 61. Ocupado durante el día, y de bien temprano, en visitas y pretensiones, dedicaba parte de la noche á los trabajos literarios: dícelo con retruécano en otra carta (la 80, parte II, Colec. Ochoa), escribiendo á Manuel Don Lope que sus horas para escribir disparates á los amigos son las de sobrecena: «La causa, porque como no cómo cuando cómo, sino cuando cómo de la vianda del alma, que es tratar con los amigos, hácenme hastío todas las demas viandas.»
Colec. Morel Fatio, núm. XXIII. Anota que Mos de Bullon hace referencia á Henri de la Tour, Vizconde de Turenne, Duque de Bouillon, después de la muerte de su mujer, Carlota de la Marck.
Murió súbitamente el Adelantado de Castilla. Murió en el Puerto de Santa María el 20 de mayo de 1602. Según Garma, Teatro universal de España, tomo IV, pág. 73, le sobrevino un accidente, sin preceder otra indisposición. Mandáronle sangrar los médicos, y con la sangría se quedó muerto. Cabrera de Córdova noticia también la muerte en las Relaciones, pág. 143.
Ill.e S.r
Aunq. no parezco por allá 3 días ha (tres mill me parescen a mí), biuo, pero con vn catarro tal, q. no me dexa salir de la cámara. Sup.co a V. m. lo diga al S.r nro. El Condestable, porq. no piense q. soy muerto, q. de otra manera no faltara mi fee a su serui.o y amor.
De V. m.—Ant. Perez.
(Sobrescrito.) A Mos.r-Mosieur Maridat.
Octobre 1602.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 140. Colección Morel Fatio, núm. XXIV.
Ex.mo Sr.
Ay va el Papel, q. papel blanco valdria mas mio, q. escripto, porque mi pluma no sabe dezir sino disparates.
Los cueros de perro van tambien, y mire V. Ex.a que es medicina fiel, porq. es de Perro, y el Perro es la Hyeroglífica de la fidelidad, de que biue stéril el syglo: y por esso se ha de estimar El Perro serui.or q. se topare.
Perro de V. Ex.a—A. Perez.
Febvrier 1603.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 94. Abusaba Antonio Pérez del símil del perro, que sin duda le había caído en gracia. Tan repetida como en estas cartas íntimas se ve la hieroglífica de la fidelidad en las impresas de la Colec. Ochoa, suscribiéndose perro desollado de my lady Rich (parte I, carta 22); perro y servidor de Mad Knolles (parte I, carta 24); perro y peregrino, pero perro peregrino en la fidelidad de M. de Villeroy (parte I, carta 54), y así de otros, no dejando de saber que el perro fiel lame la mano del amo que le castiga.
Consecuente en la alusión á lo canino, no habla menos en las cartas de dentelladas. «Los dientes, escribía al Duque de Espernón (parte II, carta 107), son para morder de venganza y para morder de amor.» En otra (parte II, carta 116) expresa que «un escribiente copiaba sus cartas para darlas a una dama aficionada a la lengua española. Cosa singular que dama se aficione a la lengua, siendo la parte del hombre que mas aborrescen ellas, así por ser el secreto, que ellas tanto aman, enemigo de la lengua, como porque obras buscan ellas y no palabras; quizá porque, segun dicen, li fatti sonno maschi, le parole femine; quizá de allí viene que la vez que cojen una lengua entre dientes, la muerden, como víbora rabiosa.»
† Señor.
Suplique V. m. en mi nombre al Sr. Condestable por vna carta de fauor suya en fauor de la persona, y en la sustancia de lo q. va en esta memoria, que es vn estudiante honrrado, y q. me le ha encomendado persona grave desta vniversidad.
Tambien diga V. m. al Sr. Condestable q. pienso ser allá vn dia desta semana, porq. he tenido cartas de España, y me instan mucho a q. llegue con breuedad a gozar de la permision q. su Mag.d me ha dado por su benignidad y real ánimo, y mas le diga V. m. q. si no hallare posada, le suplicare me mande dar vna camera en su casa de Fontanableau, q. quanto menor será meyor por el tiempo, y q.e cama yo me la terné.
Nuestro S.r guarde a V. m., de paris a primero de nouiembre 1603.
De V. m.—Ant. Perez.
(Sobrescrito) A Monsieur.—Monsieur Maridat, premier Segretaire de mons.r le Conestable.—A Fontainebleau.
Esta carta es de mano ajena.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol 150. Colección Morel Fatio, núm. XXVI.
Ex.mo Sr.
Como los enamorados, q. se entretienen en desgustos en absencia de lo q. aman, assy yo hallo alguna satisfaccion de ser mal tratado en absencia de V. Ex.a
A V. Ex.a dixo el Rey ay lo q. V. Ex.a me refirió. A Mr. Zamet, q. dixesse a Roni q. no me tocase en la consignacion de mi pension. A Mr. de Frene lo mismo. Al Sr. Gil de Mesa, dándole un papel mio sobrello, yo lo quiero assy, yo lo mandaré. A mí antenoche lo mismo. Y Roni no quiere. Y ha tres meses q. deuo el pan q. como. Pues más ha hecho el Sr. Gil de Mesa hoy, q. ha dicho a M.s de la Varena, q. si el Rey no quiere, q. hable claro, y no nos traigan engañados (victoria no grande para un gran Rey), y q. buscará Ant. Perez vn amo a quien seruir. Dixo que se lo diria al Rey. Por cierto, chico estómago tiene la Corona de Fran.a si tan pequeña partida embaraça.
Venga V. Ex.a y búsqueme un amo, si no meresciere yo seruir a V. Ex.a y comer su pan como criado.
Pero quiera V. Ex.a o no quiera, Sieruo suyo soy, y será.—Ant. Perez.
(Sobrescrito.) Al Ex.mo Sr. El Condestable de Francia mi S.r
Febrier 1604.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 63. Roni: Maximiliano de Béthune, Señor ó Barón de Rosny, más adelante Duque de Sully, Ministro de Hacienda de Enrique IV.
Sebastián Zamet, ó Zametto, italiano, zapatero de Catalina de Médicis, por la protección de ésta y sus condiciones de intrigante, llegó á ser de los más ricos capitalistas de Francia, confidente de Enrique IV, á quien prestaba servicios de complacencia. Fabricó hotel magnífico, rue de Cérisaie, cerca del Arsenal; daba en él suntuosos banquetes.
M. de Frene, Felipe de Canaye, Señor de Fresnes, Embajador de Francia en Madrid por los años de 1589. Es probable que se relacionara entonces con Antonio Pérez.
Colec. Morel Fatio, núm. XVIII.
Ex.mo Sr.
El S.r Manuel don Lope aurá dicho a V.a Ex.a mis auenturas, y pues es padre no se marauillará de que vna persona se auenture tanto por tales prendas, pero dexo esto agora y vengo al punto en que estoy. He llegado aquí muy malo, y quedo en la cama con gran calentura. Sup.co á su Mag.d lo que por esa carta. Si el Sr. Manuel don Lope no estuuiere ay, a V. Ex.a pido se la dé, y me alcance el tal fauor, y de qualquier manera, q. esté ó no esté, me fauoresca en él, y con breuedad, que lo pide mi estado[329].
De V. Ex.a muy humilde serui.or—Ant. Perez.
(Sobrescrito.) Al Ex.mo S.r mi Señor el Condestable de Francia.
Mars 1604
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 103. Colección Morel Fatio, núm. XXVII.
Syre.—Ya V. M.d ha sabido mis auenturas por relacion del Sr. Manuel don Lope. Auenturas a que necesitan Muger, y Hijos, y el Amor natural; y q. disculpan tambien. Yo he llegado aquy a Sandinis muy malo, y tal que quedo con gran calentura. Sup.co a V. M.d, a su natural Piedad digo, q. con ella lo quiero auer, me haga merced de mandar escriuir al Prior de esta Abbadía, que me recoja en ella para q. me cure, pues no estoy para passar casi de una casa a otra, ó para q. si muriese, tenga cerca la sepultura, y algun amigo al lado. Con esta Prueua, Syre, q. he hecho por mi muger y Hijos, auré cumplido con ellos, y con estas obligaciones generales, y Christianas, y si a pocas horas más que les daré de término, que no passarán de dos ó tres meses, para ver si me los quieren dar, con q. auré cumplido con todo, yo me resolueré a morir sieruo de V. M.d en sus Reynos, sin cansarme más por ellos, por los Hijos digo, ni dejarme engañar más.
Sieruo de V. M.d—Ant. Perez.
Por la breuedad sup.co a V. M.d
(En la cubierta.) Al Rey mi señor.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 2. Compréndese bien que Sandinis, á donde llegó muy malo, es Saint Denis. Colec. Morel Fatio, número XXVIII.
M. don lope.
Que el estado en q. tiene sus cosas, no suffre palabras.
La calidad, valía, Amigos de M. d. l. Ho todos esto.
El conocimiento de lo de acá... de considerar estas dos partes para la resolucion.
Que es fuerça llegar al corte en esta cura, ó
Darle licencia que se acomode, ó
Atarle luego con lo prometido, y
Él se contentará con la mitad.
Qual convenga más. Su Mag.d como Rey, pues este punto es del officio, lo entenderá mejor.
Que si manda dirá my poco juicio.
Que no le deje yr, q. le accomode de su mano y poder. Por el prouecho que podrá haber. Por escusar el que podrá causar allá. Por lo que se animarán otros con el exemplo. Pues ny sin exemplos, ny contra ellos no hay arte que obre cosa de prouecho. Por el juicio que harán de la prudencia.
Que no le engañen consejos de ánimos miserables y sin noticia de tales accidentes. Que vn hombre puede valer más que su pesso de oro.
Draques.
La Razon natural.
Que yo no valgo para dar consejo, por mi natural, inclinado a curar la enfermedad, no el gusto. Médicos q. no se estiman en pequeñas enfermedades, ny a los principios, y que en las grandes se buscan con corrimiento y las más veces sin prouecho.
Que la Razon de Estado nunca se midió a medida de ynterés, sino de conveniencia. Daño que corren Reyes que posseen dentro de vn cerco su grandeza. Con otro segundo, que tengan por Estado el dinero.
Contrario effecto obra en los Reyes que tienen varios Reinos, y de varias naciones, que tengan por Estado a los hombres y no el dinero; pues más Reynos se perdieron por falta de hombres que de dinero.
Que ningun Rio llegó a gran Grandeza por sí solo; arroyos auenidas, rios pequeños otros los hicieron grandes. Como pequeños, y a poderse vadear, aun el Danubio sangrándole, como dizen. Propio exemplo del crescer y menguar de los reynos, el natural de los rios.
Dixe vadear, porque la estimacion de los Reyes es el Fondo de los rios, y si la pierden los vadeará á pié enxuto cada qual.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 115. Esta minuta de mano de Antonio Pérez, para memoria de lo que Manuel Don Lope había de razonar al Rey, está escrita en dos columnas y separados los párrafos por rayas de tinta que cortan toda la columna para darles más relieve é irlos tomando de memoria. El de Draques es significativo.
El símil del Danubio y el de los ríos que se vadean están aprovechados en la carta 134, parte II de la Colec. Ochoa.
Colec. Morel Fatio, núm. LIII.
† Ill.e S.r
Sup.co a V. m. diga al my señor El Condestable, que yo soy el q. hieren, y matan de los que salen en desafíos, pues me cuesta no poder llegarme a su vista, con los diablos de las querelas que llueuen. Y que si fuera vn Rodamonte, hiciera vn desafío campal con su cartel muy en forma, a todos los que auian de salir a desafíos para que no huuiesse mas querelas, o yo muriesse de vna vez, que aunq. estoy acostumbrado a morir muchas, Esta muerte la siento mas que todas las otras.
De V. m.—Ant. Perez.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 146. Empezaban los desaires y los desprecios á amargar la vida del emigrado. Hay otra carta (la 36, parte I de la Colec. Ochoa), en que hace también fieros, contando que tiene á la cabecera dos espadas, una damasquina y otra escocesa, que no se ciñe ya armas ordinarias. No hay, sin embargo, constancia de que pusiera á prueba el temple; antes abundan otras de que era, más que de manos, suelto de lengua, teniendo experiencia de cortar la pluma más que las espadas. (Colec. Ochoa, parte I, carta 136.)
Ex.mo S.r y mio.
V. Ex.a perdone el respecto deuido a la Grandeza, q. no ay enamorado, q. aunq. sea un Pastor, q. si se vee delante de su dama, sea quan gran señora quisiere, q. no salga de los Términos del respecto, y q. no le diga amores como a vn igual. Tal puede el amor, q. iguale lo baxo con lo mas Alto. Perdone pues V. Ex.a la entrada de la carta con lo q. he dicho y conq. digo verdad del alma.
V. Ex.a mi señor, (q. allí me bueluo) me ha dado salud al ánimo, y al cuerpo con su visita, y carta q. me ha traydo este Gentil hombre suyo, para esperar llegar resuscitado, y biuo a su presencia, q. sabe Dios, q. lo desseo sobre todos los desseos de consuelo de Francia. El S.r Angelo Badrero podrá bien testificar desto, como él a mí de quan biuo halla en V. Ex.a su amor, y fauor, deuido a la passion con q. le he amado, y reuerenciado siempre, q. será el mismo mientras biuiere, como de V. Ex.a sieruo Fiel su Ant. Perez.
(Sobrescrito.) Al Ex.mo S.r el Condestable de Francia mi Señor.
Avril 1604.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 110. Colección Morel Fatio, núm. XXIX.—Angelo Badrero, Angelo Badoer, Embajador de Venecia en París.
Ex.mo S.r
Hame hecho V. Ex.a gran regalo, (término de viejo solitario) con la merced de la carta para el obpo. de Bologna. Espero q. hará lo q. V. Excelencia le pide, sino es porq. ande el cielo estos meses retrógrado en todo lo que me conuiene, y desseo.
Desseo verme cerca de V. Ex.a para en algunos ratos entregarle este pecho, y depositarle en esse oydo, y Amor, como en Ærario de mi alma.
He hecho a Charles, lacayo de V. Ex.a q él mismo lleue la carta al obpo. diciendo q. V. Excelencia se lo ha mandado, assy veré lo q. responde. Entre tanto hago estos renglones, porq. no suffre mi agradescimiento dilacion alguna en responder a tanta obligacion. Haga el obpo. lo que mandare, q. las obligaciones no dependen de los sucessos, sino del Amor de quien haze lo q. se le pide.
De V. Ex.a Sieruo del Alma.—Ant. Perez.
(En la cubierta.) Al Ex.mo S.r mi señor El Condestable de Francia.
Sep. 1604.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 28. Colección Morel Fatio, núm. XXX. Duda éste si se trata del Obispo de Boulogne, Claude d'Ormy, ó del Obispo de Boloña, Alfonso Paleoti: á mi juicio se alude al primero y á la facultad que tendría de dar alojamiento gratuito en alguna abadía de su jurisdicción, acaso la de Saint Denis, donde Antonio Pérez quería refugiarse.
Ill.e S.r
Ya sé q. la gracia, como la limosna, viue del ánimo. Pero no hay nadie q. no mire con buenos ojos a la mano q. da lo q. le manda El coraçon. Assy yo, aunq. me proceda del fauor, y gracia del S.r Condestable la merced que su Excelencia me ha hecho en escribir lo que le supliqué al obpo. de Bologna, conozco q. Essa mano, que mueue la pluma q. escriuió la carta, me ha puesto en oblig.on por esso doy a v. m. las gracias, digo por esta parte, y le pido q. me ame, como solia, q. yo el mismo soy, q. nunca me mudo, sino para mas amar. A Dios.
a vj de otubre 1604.
Serui.r de V. m.—Ant. Perez.
(Sobrescrito.) A Mos.r—Mos.r Maridat Primer S.o de Mons.r El Condestable.
No sé lo qué responde el obpo. Si no es bueno, sup.co a V. m. procure se le apriete. Si lo es, me lo auise. Yo no he querido, por el respeto, abrir la carta, q. esto aprendí del trato con Reyes y príncipes.
Bibl. Nac. de París, Fr., 3.652, fol. 127. Colección Morel Fatio, núm. XXXI.