ESCENA PRIMERA

Quevedo, Margarita, Olivares. Al levantarse el telón aparecen Quevedo y Margarita subiendo a la meseta por los ramales de derecha e izquierda con papeles en la mano. Al llegar ellos arriba se abren las dos hojas y sale Olivares, que los detiene al tiempo ya de entrar

OLIVARES

¡Cómo!... ¿Adentro?... Pues afuera.
Ambos subís a par;
volved ambos a bajar....
Son percances de escalera.... 2155
Tres pasos hay expeditos. (Señalando las tres bajadas)
Conque... (Comenzando a bajar por la de en medio)

QUEVEDO (a Margarita con resignación afectada)

Acatemos sus leyes...
(Bajan los tres cada cual por su lado)

MARGARITA (a Olivares, señalando el centro)

Por allí bajan los reyes.

OLIVARES

Y también los favoritos.
A las puertas principales
2160
prefiriendo estos canceles,
ibais al rey con papeles...
¿Son, por dicha, memoriales?

QUEVEDO

Sí; y el que tengo en la mano
dice al rey: «Señor, piedad
2165
para España... Del tirano
sálvenos su Majestad.»

OLIVARES (a Margarita)

¿Y el vuestro?

QUEVEDO

Con sangre escrito
dice al esposo: «Señor,
en la virtud no hay delito;...
2170
Castigad al impostor.»

OLIVARES

¿Y esperáis?
(Señal afirmativo de Quevedo; Margarita aparece pensativa)
Mucho me alegro.
¿Lo pintáis de azul? Distintas
son de las vuestras mis tintas,
yo os lo pintaré de negro. 2175

MARGARITA

(¿Qué designios?)

OLIVARES

Desde ayer
os observo sin cesar,
y es difícil engañar
a la astucia y al poder.

QUEVEDO

Contra el poder hay poderes...
2180

OLIVARES

No los teme mi privanza.

MARGARITA

Aun nos queda la esperanza...

OLIVARES

Prendida con alfileres.
Ni la astucia ni el ardid
os salvan.... Por vuestro mal,
2185
el rey parte al Escorial,
y yo me quedo en Madrid...

MARGARITA

¡Oh!

OLIVARES

Tarde dais la batalla.
Cuando ayer al rey hablasteis
¿dónde ese escrito dejasteis? 2190

QUEVEDO

¡Es buen cañón de metralla!

OLIVARES

Pero inútil ya.

MARGARITA

(¡Gran Dios!)

OLIVARES

Hoy para mí solo abiertas,
ciérranse del rey las puertas
para vos... y para vos....
2195

Como encontrasteis cerrada
ya la puerta principal,
para la cámara real
elegisteis la excusada....
Pues todas, todas lo están.
2200
No entraréis, no.

MARGARITA

(¡Dios eterno!)

QUEVEDO

Aunque se oponga el infierno,
estas cartas entrarán.

OLIVARES

Mucho confiáis.... La infanta
confía menos.... Sin duda
2205
al ver la verdad desnuda,
vuestra situación la espanta.
Reparad en su aflicción.
Mirad... ella es el espejo
donde se ve, por reflejo,
2210
vuestra pobre situación.
Vedla... temblando quizás...

MARGARITA

¡No!... La infanta Margarita
noble ante el crimen se irrita;
pero no tiembla jamás.
2215

QUEVEDO

(¡Bien, muy bien!)

MARGARITA

¡Valor, Quevedo!

QUEVEDO

Nunca me asustan azares.

MARGARITA

Yo nunca tiemblo, Olivares.
(A Quevedo)
¡Estoy temblando de miedo!
Guardadme esta carta.... ¡Ay, Dios!
2220

QUEVEDO

(Confiad en vos.)

MARGARITA

(¡Oh, sí!
yo confío mucho en mí;
pero más confío en vos.)
(Dale el papel y entra en la cámara de la Reina)


ESCENA II

Olivares, Quevedo

QUEVEDO

De la corte de Sicilia
soy a esta corte enviado...
2225

OLIVARES

A tratar cosas de estado
y no asuntos de familia.

QUEVEDO

Pues al rey quiero hablar hoy;
conque introducidme al punto.

OLIVARES

Yo, si es de estado el asunto,
2230
ministro de estado soy.

QUEVEDO

¿Queréis jugar un albur?...

OLIVARES

Sí, somos quién para quién.

QUEVEDO

Nos conocemos muy bien.

OLIVARES

Va de tahur a tahur.
2235
Así, pues, hablemos claros.

QUEVEDO

Es verdad, seamos sinceros.

OLIVARES

Yo hice voto de perderos.

QUEVEDO

Voto hice yo de arruinaros.
¡Oh, siempre os quise infinito!
2240

OLIVARES

Hoy lo veo.... Y lo ví antes
por cien sátiras picantes
que contra mí habéis escrito.
Yo siempre os tuve afición.

QUEVEDO

Sí, sí.... Me responden de eso 2245
los años que estuve preso
en San Marcos de León:
mucho frío, hambre no poca,
y con grillos en los pies,
sólo me faltaba...

OLIVARES

Pues2250
una mordaza en la boca.

QUEVEDO

¡Vive Dios!

OLIVARES

Si hoy u otro día
volvéis allá, por fortuna,
mandaré poneros una,
y enmudecerá Talía.
2255

QUEVEDO

Es que no pienso volver
a San Marcos de León.
Pienso, y yo sé la razón,
derrocar vuestro poder.

OLIVARES

Ya... lo pensáis...

QUEVEDO

Este escrito2260
prueba de un modo fatal
que el rey perdió a Portugal
por culpa del favorito;
y aunque según las razones
de éste España en aquel día
2265
por un cetro que perdía
ganaba muchos millones,
sabido de todos es
que el buen monarca lloró
cuando Braganza se alzó
2270
con el cetro portugués.
Pues bien, tenedlo presente:
cuando el rey lea este escrito...

OLIVARES

Bien, se pierde el favorito,
lo confieso llanamente;
2275
pero el rey no lo leerá.

QUEVEDO

¿Lo adivináis?

OLIVARES

Lo adivino.

QUEVEDO

Ya buscaremos camino...

OLIVARES

No os queda ninguno ya.
El rey saldrá por la puerta
2280
principal.... En este espacio
para cruzar el palacio
no hallaréis ninguna abierta.
Los que entren hasta las salas
que por este lado están
2285
ya al otro lado no irán,
a no ser que tengan alas.
Saldrá el rey... y ni allá fuera
podréis hablarle al partir,
pues no os dejarán salir
2290
ni a los zaguanes siquiera.

QUEVEDO

Es decir...

OLIVARES

Que en mi opinión
no derrocáis mi poder;
y que, al fin, vais a volver
a San Marcos de León.
2295

QUEVEDO

No; mi esperanza...

OLIVARES

Está ya,
como dije antes...

QUEVEDO

¿Perdida?

OLIVARES

Con alfileres prendida.
¡Ja... Ja...! (Saluda y vase por el fondo)


ESCENA III

Quevedo; luego Grana, Mendaña y Castilla

QUEVEDO (después de un momento de reflexión)

¡Ja, ja, ja, ja, ja!
Con alfileres.... A ver....
2300
Sí, Conde-duque... sin duda...
vuestra ocurrencia es aguda...
como... punta de alfiler.

GRANA (por la derecha)

Don Francisco de Quevedo...

QUEVEDO

Señor Marqués de la Grana...
2305

GRANA

¿Cómo, os vais?

QUEVEDO

De mala gana
si os quedáis vos.

GRANA

Sí, me quedo.

QUEVEDO

Y hacéis bien. Yo aunque me voy,
volveré aquí.... Lo deseo,
porque mucho, según creo,
2310
nos divertiremos hoy.

MENDAÑA (entrando con Castilla)

Hoy en palacio es gran día.

QUEVEDO

Juntos os dejo a los tres.
Contad, Mendaña, al marqués
eso de Fuenterrabía.
2315
Conque hasta luego, señores....

MENDAÑA

¿Qué lleváis en el magín?

QUEVEDO

Nada.

MENDAÑA

Nequáquam. En fin,
¿qué trazáis?

QUEVEDO

Varias labores...
sí, labores de mujeres... 2320

MENDAÑA

¡Mejor!... Siempre estáis de chanza.

QUEVEDO

Quiero prender la esperanza,
y ando... en busca de alfileres. (Vase por la derecha)


ESCENA IV

Dichos, menos Quevedo

MENDAÑA

Siempre zumbón y chancero.

CASTILLA

Siempre venático y loco. 2325
¡Vive Dios, que hemos de verle!...

MENDAÑA

¿Dónde?

CASTILLA

En Toledo y muy pronto.
Sí, pardiez, esa cabeza
tiene ya seco el meollo.

GRANA

Sí, don Francisco...

CASTILLA

Por menos2330
están enjaulados otros.

GRANA

Y ahora recuerdo: me dijo
que hoy aquí debemos todos
ver...

MENDAÑA

Una gran ceremonia:
sí, la copa de oro.
2335

GRANA

¿Qué copa es ésa?

MENDAÑA

¿Ignoráis?
Yo os enteraré de todo.
Es una gran ceremonia
que ha de llenaros de asombro.
El consejo de Castilla
2340
en el año treinta y ocho
consultó... mejor que nadie
sé lo que hubo en el negocio.
Es el caso que Olivares,
mandando socorrer pronto, 2345
nos salvó a Fuenterrabía,
que a no ser por él... ¡demonio!
Pues bien; en premio debido
a su proceder heroico...

CASTILLA

Pues, ¿qué? ¿Socorrióla él mismo?2350

MENDAÑA

No; pero envió el socorro;
y en recompensa y por juro
de heredad alcaide propio
y perpetuo le nombraron
de la ciudad... pero ¿cómo?
2355
con el ítem de que el rey,
de su amor en testimonio,
siempre al ministro en tal día,
por recuerdo tan glorioso,
le ha de enviar un presente
2360
digno de su real decoro,
para honrar de tal jornada
los aniversarios todos.
Y hoy, lo mismo que otros años,
como es público y notorio,
2365
el rey envía a Olivares
un sin par copa de oro;
y, además, en un billete,
billete de puño propio,
colocado en tres dobleces
2370
de la gran copa en el fondo...

CASTILLA

Pues el rey Felipe Cuarto
con exquisitos piropos
da las gracias a Olivares
de lo que sudaron otros.
2375

MENDAÑA

Mejor es callar. El caso
es que el rey de puño propio,
escribiendo al de Olivares,
le dice con mil encomios:
«que al aceptar en tal día
2380
de su rey la copa de oro,
brinde con ella tres veces
por la patria y por el trono.»

CASTILLA

¡Por el trono y por la patria!...
Él los ha hundido en el polvo...
2385
¡Vive Dios!...

MENDAÑA

El rey, Castilla,
sabrá mejor que nosotros...

GRANA

¿Conque hoy es la ceremonia?...

MENDAÑA

Ciertamente; si es famoso
este gran aniversario.
2390

GRANA

Yo, como extranjero, ignoro.

MENDAÑA

Pues ya veréis... a las cinco
por allí... (Señalando al fondo)
Si es un asombro:
¡oh, qué pompa, qué aparato!...
¡Ni la procesión del Corpus!...
2395


ESCENA V

Dichos y Olivares por el fondo y cerrando las hojas tras de sí

OLIVARES

Señores, pláceme veros
hoy en palacio tan pronto.

MENDAÑA

Como es la gran ceremonia...

OLIVARES

Sois muy puntuales.

MENDAÑA

El gozo...

OLIVARES

Desde aquí a las cinco hay tiempo. 2400
Hoy me ocupan mil negocios....
¡Ah! Su majestad hoy mismo
parte al Escorial.

GRANA

Supongo
que iréis con él.

OLIVARES

No, por cierto.

MENDAÑA

Ya... ¿Conque el rey parte solo?...
2405

OLIVARES

Yo con vosotros me quedo.

MENDAÑA

Pues mejor para nosotros.

OLIVARES

Pero el rey a su partida
sabio dispondrá que como
siempre, al sonar hoy las cinco,
2410
se me dé la copa de oro.

MENDAÑA

Mejor que mejor.

GRANA

¿Y cuándo
parte el rey?

OLIVARES

Dentro de pocos
momentos. Si su salida
queréis presenciar vosotros,
2415
a las puertas de palacio
acudid, y acudid pronto.

MENDAÑA

Es verdad.

OLIVARES

Para su marcha
ya está prevenido todo;
conque...

GRANA

Vamos, pues.

MENDAÑA

Al punto.
2420

OLIVARES (abriendo la puerta secreta con una llave pequeña)

Venid, por aquí es más corto.

MENDAÑA

¡Vos mismo!... Gracias.... Sois el
hombre mejor que conozco. (Pasan los tres)


ESCENA VI

Olivares, Margarita, la Reina. Ésta, conducida por aquélla de la
mano, sale de su cámara al tiempo que Olivares está cerrando la
puerta secreta

MARGARITA

(Pero eres la reina...)
(A Olivares con acento imperioso)
Oíd,
que os habla su majestad.
2425
(Aparte a la Reina)
¡Valor!

REINA

(Yo tiemblo...) ¿Es verdad
que hoy... parte el rey... de Madrid?

OLIVARES

Verdad, señora.

REINA

Pues... yo...
quisiera... verle un momento,
conque así...

OLIVARES

Mucho lo siento,
2430
es imposible.

REINA

¡Ay!

MARGARITA

¡No, no!

REINA

Concededme esa demanda...

OLIVARES

El rey a todos la niega.

REINA

Sí, sí... la reina os lo ruega.

MARGARITA

¡No, no... la reina os lo manda!
2435

OLIVARES (sonriéndose)

La obediencia...

MARGARITA

En vos es ley.

OLIVARES (dirigiéndose al fondo)

Si el rey lo manda, señora,
entraréis luego...

MARGARITA

¡No, ahora!

OLIVARES

Luego que lo mande el rey. (Sube y entra)


ESCENA VII

Margarita, la Reina; después Quevedo

REINA

¿Lo ves? Tan inútil paso...
2440

MARGARITA

Veo con grande aflicción
que no tienes corazón
de reina...

REINA

¿Y lo soy acaso?

MARGARITA

No sabes serlo. Has pedido,
y él con razón ha negado;
2445
mas si tú hubieras mandado,
él hubiera obedecido.

REINA

Ese hombre me infunde miedo.

MARGARITA

¡Qué pálida estás!

REINA

¡Ay, Dios!

MARGARITA (mirando a la derecha)

Alguien se acerca. ¿Sois vos?...
2450
¡Ah, venid, venid, Quevedo!

QUEVEDO (entrando)

Vuesa Majestad...

MARGARITA

Un modo
discurrid vos...

QUEVEDO

Ni una puerta
hay por ese lado abierta.

MARGARITA

¡Todo se ha perdido, todo!
2455

QUEVEDO

El rey partirá al momento...
si es que no ha partido ya....
Y Olivares ¿dónde está?

MARGARITA

Vedle. (Señalando al fondo, por donde aparece Olivares)


ESCENA VIII

Dichos y Olivares

OLIVARES (a la Reina, bajando)

Señora, lo siento.

REINA

¿Qué traéis?

OLIVARES

La despedida
2460
del rey traigo; y no os asombre:
dice el rey que yo en su nombre
de la reina me despida.

MARGARITA

¡Sois!...

OLIVARES

Un súbdito obediente
que del rey cumple el mandato.
2465

REINA

Mas el rey...

OLIVARES

Dentro de un rato
partirá.

QUEVEDO

(Perfectamente...
no ha partido el rey aún.)

REINA

Me retiro.

OLIVARES

Guárdeos Dios.

MARGARITA (a la Reina que con ella se dirige a la cámara)

¿Lloras?

REINA

¡Ay!(Entra)

OLIVARES (a Quevedo)

¡Pobre de vos!...
2470

QUEVEDO

Eso... conforme y según,
como se suele decir.

OLIVARES

El rey parte.

QUEVEDO

Bien, que parta.
Pienso escribirle una carta.

OLIVARES

Si os la dejan escribir.
2475

QUEVEDO

Pienso... que la tengo escrita.

OLIVARES

¿Quién va a llevarla además?

QUEVEDO

¿Quién?... El demonio quizás.

OLIVARES

Bien. La infanta Margarita,
(Dirigiendo una mirada a Margarita que después de acompañar a
la Reina hasta el umbral, se ha quedado inmóvil a la espalda como
dominada por la situación)
que ya el desengaño toca,
2480
ved... no acude como vos
al demonio.... Acude a Dios,
ya con el credo en la boca.

MARGARITA

(¡Me insulta!)

OLIVARES

¿Rezáis?

MARGARITA

No rezo...
no.... Pues al ver que en su abismo
2485
Dios no os confunde... ahora mismo
a dudar de Dios empiezo.
¡No, no, Dios mío, perdón!

OLIVARES

Deliráis... y no lo extraño:
víctima de un desengaño...
2490

MARGARITA

¿Os lo dice el corazón?
Víctima será la infanta
Margarita de Saboya;
pero en su valor se apoya
como una víctima santa.
2495

OLIVARES

Víctima.

MARGARITA

Firme y enhiesta,
capaz, porque a Dios le plugo,
de humillar a su verdugo
con una risa... ¡Oh, como ésta! (Risa violenta)

OLIVARES

¡Vive Dios!... El soberano
2500
va a partir... y yo me quedo....
¡Ay de vos y de Quevedo!...

QUEVEDO

Puede que el rey parta en vano.

OLIVARES

¿Aun esperáis que el demonio
lleve al rey aquel escrito?
2505

QUEVEDO

Sí.

OLIVARES

Pues me alegro infinito,
dadme después testimonio.

QUEVEDO

Puede que lo tenga ya.

OLIVARES

Pues, aunque al demonio encuentre,
temo que el papel no entre.
2510

QUEVEDO

Lo ofrecí yo, y entrará.

OLIVARES

¿Lo ofrecisteis?

QUEVEDO

Lo ofrecí.

OLIVARES

Cumplidlo.

QUEVEDO

Lo cumpliré.

OLIVARES

No, a fe, Quevedo.

QUEVEDO

Sí, a fe.

OLIVARES

No, por Dios.

QUEVEDO

¡Por Dios que sí!2515

OLIVARES

La esperanza es en los seres...

QUEVEDO

Todo; y cual decís en chanza,
yo por tener esperanza,
la prendí con alfileres.

OLIVARES

Pues la esperanza guardad,
2520
y el papel también... los dos....
(Hace movimiento para retirarse)

MARGARITA (aparte a Quevedo)

¿Quién lleva el papel?

QUEVEDO

Y adiós.
(Olivares se retira haciendo una cortesía irónica)

MARGARITA

¿Quién?

QUEVEDO

¡El demonio... mirad!
(Señalando a Olivares que al volverse y subir la gradería, enseña el
papel que Quevedo le ha prendido en la espalda. Entra Olivares)


ESCENA IX

Quevedo, Margarita

MARGARITA

¡Gran Dios!...

QUEVEDO

A muerte o a vida.
Ya no quedaba otro medio.
2525

MARGARITA

Nuestra suerte...

QUEVEDO

Sin remedio,
ya está ganada o perdida.

MARGARITA

Si viese el papel...

QUEVEDO

Propicios
serán los cielos...

MARGARITA

Mas él...

QUEVEDO

Lleva a la espalda el papel,
2530
como el saco de sus vicios.
Desechad, señora, el miedo.

MARGARITA

¡Ay! Esto a nadie lo digo...
sino a vos... que sois mi amigo:
¡yo estoy temblando, Quevedo! (Pausa)
2535
Y vos ¿no tembláis?
(Asiéndole de una mano como para cerciorarse)

QUEVEDO

Señora...

MARGARITA

Sereno... (ahora no...)

QUEVEDO

(¡Ay de mí!)

MARGARITA

Tembláis como yo....

QUEVEDO

Sí, sí....
Comienzo a temblar ahora...

MARGARITA

¡También!...

QUEVEDO

También... ya lo veis...
2540
tiemblo... mas no de terror,
de...

MARGARITA

No lo digáis...(Alejándose)

QUEVEDO

(De amor.)

MARGARITA

¡No me habléis... ni me miréis!

QUEVEDO

(Tiene razón.)
(Quevedo queda a la izquierda; Margarita
se ha apartado bastante hacia la derecha)

MARGARITA

(¡Estoy loca!)
(¿Qué hice yo?... Su mano ardía...
2545
tal vez la abrasó la mía...)

QUEVEDO

(Al fin me estrellé en la roca.)

MARGARITA

(No le quiero hablar ni aun ver.)
Pediré fuerzas al cielo.

QUEVEDO

(Corazón, si eres de hielo, 2550
¿cómo es que hoy te siento arder?
¡El amor! Cierto; así empieza...
y este afán, esta zozobra...
¡Ay! El corazón me sobra,
y me falta la cabeza.
2555
Amor... tú dices que sí...
tú has dicho siempre que no.
Cierto, yo tengo otro yo
que combate contra mí.
El corazón y la mente,
2560
el sentimiento y la idea...
el espíritu que crea,
y el espíritu que siente...
si entrambos contrarios son,
¿quién?... Según lo que aquí pienso,
2565
mal sujeta el pensamiento
las alas del corazón.)
Vos... (¡La tendiera mis brazos!)

MARGARITA

Vos...

OLIVARES (apareciendo en el fondo)

Mientras yo, como es ley,
voy a despedir al rey... 2570
id uniendo estos pedazos....
(Arroja al pasar varios pedazos de papel y desaparece por
la puerta secreta. Margarita da un grito de terror)

MARGARITA

¡Todo perdido!... Mirad...

QUEVEDO

Sí; por mi culpa. Y ahora
¿no me aborrecéis, señora?

MARGARITA

¡Callad, Quevedo, callad!
2575

QUEVEDO

Yo que soñé en mi delirio
la palma del triunfo daros,
y al fin logro coronaros
con la palma del martirio.

MARGARITA

Común nos será esa palma.
2580

QUEVEDO

Yo soy quien os pierde a vos;
yo sí.... Confúndame Dios.

MARGARITA

Me estáis desgarrando el alma.

QUEVEDO

Maldecidme, y de ese modo...

MARGARITA

¡Nunca!

QUEVEDO

Mi tormento veis
2585
pero no comprendéis...

MARGARITA

¡Todo, lo comprendo todo!

QUEVEDO

¡Ved mi dolor!

MARGARITA

¡Ved mi llanto!
(Ya fuera un crimen callar.)

QUEVEDO

Causa tenéis para odiar
2590
al hombre... que os ama tanto.

MARGARITA

¡Odiaros!... Tenéis razón...
y para saberlo bien,
preguntadlo...

QUEVEDO

¿A quién, a quién?

MARGARITA

¡A mi pobre corazón!
2595

QUEVEDO

Yo...

MARGARITA

Yo también, ¡ay de mí!
yo que no tengo suspiros,
yo... no sé cómo deciros...
cómo expresaros... ¡oh, así!
(Tendiendo una mano a Quevedo)
¡No... no habléis... no, por piedad!
2600
Ya perdidos, un deber
santo nos resta: poner
en salvo a su majestad.
Id, que esa prueba sangrienta
guarde ella misma....

QUEVEDO

Sí, sí...
2605
pero ella viene hacia aquí.


ESCENA X

Quevedo, Margarita, la Reina; después Olivares, Mendaña,
Castilla y Grana por la puerta secreta

REINA

Ya partió el rey.

MARGARITA

La tormenta
sobre nosotros avanza....
Perdidos Quevedo y yo...

REINA

Todo se ha perdido...

MARGARITA

¡No!
2610
¡Todo menos tu esperanza!

QUEVEDO

Y pues sólo en vuestra mano
estará sin riesgo ahora,
vos... guardadla vos, señora....

REINA

¡Sangre! No... vos....

QUEVEDO

¿Y el tirano?
2615
Ved que estoy bajo su ley.

REINA (a Margarita)

Guárdala tú.

MARGARITA

¿Cómo, en dónde?

QUEVEDO

Tomad la carta del conde.

OLIVARES (Apareciendo por la puerta secreta con Mendaña, Castilla y Grana)

Ésta primero.... Es del rey.
(La Reina que iba ya a tomar la carta de Quevedo, toma la que le
ofrece Olivares. Quevedo guarda la suya con despecho)
Al entrar en la carroza,
2620
«Para la reina», me dijo.

REINA (después de leer un momento)

No estuvo el rey muy prolijo.
(¡Cuánto en mi dolor se goza!)
Órdenes son que en su ausencia
el rey me encomienda a mí.
2625

OLIVARES

Señora, todos aquí
os debemos obediencia.
Con la puerta principal
hice abrir hará un momento
la que une vuestro aposento
2630
a la cámara real.

REINA

Cuanto al dejar su morada
mandó el rey...

OLIVARES

En cierto modo
fué para la reina todo.

REINA

(¡Y para la esposa nada!)
2635

OLIVARES

Hoy, humildes servidores,
al rey miramos en vos.

REINA

Basta, Olivares. Adiós. (Despidiéndose)

OLIVARES

Saludo... a mi rey. Señores,
id.... Muy contentos y ufanos
2640
hoy con un rey de ese porte,
pienso que le haréis la corte
como buenos cortesanos.
(La Reina entra en su cámara acompañada de Margarita
y seguida de Mendaña, Castilla y Grana)


ESCENA XI

Quevedo, Olivares

OLIVARES

Vos, ¿no vais?...

QUEVEDO

Porque me quedo.

OLIVARES (señalando los pedazos de papel)

Ved... trocitos de esperanza...
2645
¿no los unisteis, Quevedo?
(Quevedo se siente en un sillón)
¡Cómo! ¿Os sentáis? Yo no puedo
permitir...

QUEVEDO

Parece chanza,
y así estoy más descansado.

OLIVARES

Venzo al fin, y estáis perdido. 2650

QUEVEDO

Pues me perderé sentado.
Mas si venzo, estoy ganado...

OLIVARES

¿Cómo vos ganaréis?

QUEVEDO

Tendido.

OLIVARES

¡Al respeto me faltáis!

QUEVEDO

Nada temo si perdéis;
2655
nada espero si ganáis;
y en mí, ganéis o perdáis,
ya no quitáis ni ponéis.

OLIVARES

Parece que estáis de humor.

QUEVEDO

¡Mucho!

OLIVARES

Os le quiero seguir.2660

QUEVEDO

¡Bravo!... Mejor que mejor,
como en placer y en dolor
suele Mendaña decir.

OLIVARES

La esperanza que os rasgué
y ahí en trocitos está...
2665
la de la espalda...

QUEVEDO

Ya sé...

OLIVARES

Cayó en mis manos... a fe,
que el cómo gracia os hará:
el buen rey se paseaba,
y yo en su mesa escribía;
2670
pero él, que a mi espalda estaba,
muy curioso me miraba,
y al fin con sorpresa mía,
«¿Quién a mi buen favorito
pone mazas sin respeto?»,
2675
dijo, y me dió el papelito.

QUEVEDO

¡Cómo! ¿El rey os dió el escrito?

OLIVARES

Sí.

QUEVEDO

Pues... anduvo discreto.

OLIVARES

¿Suponéis?...

QUEVEDO

Que lo leyó.

OLIVARES

Eso al pronto me temí;
2680
mas conmigo se rió
de la gracia y... ví que no.

QUEVEDO

Pues luego veréis que sí.

OLIVARES

No; al partir muy lisonjero
me habló el rey.... Besé su mano...
2685

QUEVEDO

Pues así besa el cordero
la mano del carnicero.

OLIVARES

Deliráis.... El soberano
con su real mano después
puso una carta en las mías
2690
para la reina...

QUEVEDO

Eso es...
¿Y no os ha ocurrido, pues,
que era la carta de Urías?

OLIVARES

¿Eso pensáis?

QUEVEDO

¡Sí, por Dios!
Todo el rey lo sabe ya. 2695
Ya no sois uno los dos;
ya el rey os execra a vos,
y en su carta...

OLIVARES

Claro está:
prevendrá el rey, Dios le guarde,
a la reina con decoro,
2700
que ella misma en regio alarde
a las cinco de esta tarde
me ofrezca la copa de oro.

QUEVEDO

No.

OLIVARES

Las cinco van a dar.
El rey a la reina ha escrito,
2705
y hoy la reina, a su pesar,
debe al favorito honrar...

QUEVEDO

O perder al favorito.
Ya no hay copa de oro... no.
(Da la primera campanada de las cinco)

OLIVARES

Escuchad... llegó el momento.
2710

QUEVEDO

(Me asesina ese reloj.) (Pausa)
Cinco campanadas...

OLIVARES

¡Oh!

QUEVEDO

¡No hay copa!

OLIVARES

(¡Estoy sin aliento!)

QUEVEDO

Dió la postrer campanada...
mas no se abre aquella puerta... 2715
¡No... no se abre... nada... nada...
Mirad... cerrada... cerrada!... (La puerta se abre)
¡Oh!

OLIVARES

¡Mirad... abierta... abierta!...


ESCENA XII

Dichos, y al abrirse la hojas del fondo aparece Mendaña trayendo en
una bandeja una copa de oro con un billete cerrado en el fondo. Al
lado de Mendaña salen Grana y Castilla. Durante los versos que
siguen el primero baja la gradería del centro seguido de un Ujier, y los
otros dos por los ramales de derecha a izquierda, abriendo la marcha
a dos filas de caballeros, pajes, damas y meninas, que se colocan luego
en semicírculo, dejando en el centro a Mendaña con un Ujier a la
espalda. Al bajar la comitiva la Reina aparece en la galería entre
Margarita y Doña Inés

QUEVEDO

Siempre la loca fortuna
mala fué para los buenos...
2720
El cielo... allí está la luna,
y ésa no da luz ninguna
cuando la noche es de truenos.

OLIVARES

Mato, al fin, vuestra esperanza.
En San Marcos de León
2725
será horrible mi venganza....

QUEVEDO

Tenéis...

OLIVARES

Poder y privanza....
¡Mirad!...

UJIER

¡Silencio, atención!

REINA

Conde-duque, sentáos y cubríos.
(¿Me querrá ver el rey más humillada?)
2730
Gozáis de tan cumplida preeminencia
desde que el rey os concedió esa gracia.
Hoy al partir el rey a San Lorenzo,
para la reina os entregó una carta;
me la disteis; en ella me previene 2735
el rey, bajo su firma soberana,
que en honor vuestro y en servicio suyo,
yo, que la reina soy de las Españas,
solemnice también la ceremonia
que él dejó a su partida preparada;
2740
y así, con mi presencia enalteciendo
una regia merced que es ya tan alta,
yo, la reina, a ofreceros he venido,
porque el rey, mi señor, así lo manda,
ese presente real, que sobre el trono,
2745
bajo el rico dosel, en la real cámara,
dejó para este fin el soberano,
que os acuerda merced tan señalada.
Como todos los años en la copa
un pliego para vos puso el monarca....
2750
Recibid esa copa y ese pliego,
y Dios... os dé... (Pausa)

MARGARITA

¡Lo que de Dios os falta!

OLIVARES

Como súbdito fiel, cumplir me toca
la voluntad del rey, siempre sagrada.
Hoy me prescribe que su copa acepte;
2755
y la acepto a mi vez. Debo aceptarla.
(Toma la copa que Mendaña le presenta con una rodilla en tierra. El Ujier
toma también la bandeja y se retira, seguido de la gente palaciega, subiendo
las escaleras laterales por detrás de la Reina. Entretanto Mendaña y los
demás van pasando delante de Olivares para hacerle un saludo de parabién;
Quevedo pasa el último, y al llegar a su lado se vuelve a la meseta y saluda
a la Reina. Todo esto durante el tiempo que se tarden en decir los versos
que siguen)

MARGARITA (aparte a la Reina)

¡Lloras... Reina, valor... ojos enjutos
y frente real, desprecio y arrogancia!

REINA

¡Angustia, humillación!

MARGARITA

¡Orgullo, reina,
que el orgullo engrandece la desgracia!
2760

OLIVARES

Como siempre, en la copa viene un pliego,
todo de puño real, con regias armas,
en que recuerda los servicios míos,
bien escasos, a fe, nuestro monarca.
En este pliego, como siempre, ahora
2765
el gran Felipe Cuarto, honor de España,
frases de amor sincero me dirige,
que yo, sábelo el rey, grabo en el alma.
Según uso y costumbre, un caballero,
el más ilustre y distinguido que haya
2770
presente a la sazón, debe a su turno
abrir el pliego real y en voz bien alta
delante de la corte repetirme
su contexto, palabra por palabra....
Si Quevedo se digna...

QUEVEDO

¡Yo!... Me digno.
2775
(Aparte a Olivares)
Por respeto a esa reina desgraciada.

OLIVARES

Pues tomad el papel.
(Aparte a Quevedo)
Bravo soneto.

QUEVEDO (idem)

Sonetos hay, pardiez...

OLIVARES

Sin consonancia.
Tales los hay a veces, y ése es uno,
que al lector más robusto le atragantan.
2780
Señores, atención. Leed, Quevedo,
en voz sonora y halagüeña y clara...

QUEVEDO

Sonora y halagüeña y clara, como
el órgano y el céfiro y el agua.

MARGARITA

(Su amor consagra el rey a su enemigo.)
2785

REINA

(Y a su esposa infeliz ¿qué le consagra?)

MARGARITA

(¡No llores, por piedad!)

QUEVEDO

(Cariño imbécil,
el de ese imbécil rey.) Dice la carta:
(Leyendo)
«A nuestro muy querido... el Conde-duque.»

OLIVARES

Proseguid, proseguid.

QUEVEDO (leyendo)

«Salud:» (¡Tercianas!)
2790
(Olivares se inclina)

OLIVARES

Sobrescrito feliz.... Romped la nema,
pues lo más principal es lo que falta.
Las lisonjas del rey... esos elogios
que al nivel de su trono me levantan...
Hoy el rey, mi señor, me hace dichoso.
2795

QUEVEDO

(¡Desgarrando a la reina las entrañas!)
(Rompe el sello con cólera)

OLIVARES

Repetidme esas frases cariñosas.

REINA

(El corazón del pecho se me arranca.)

OLIVARES

Señores, atención. Leed, Quevedo,
en voz sonora y halagüeña y clara.
2800

QUEVEDO (aparte a Olivares)

Conde-duque...

OLIVARES

Leed. (Mirad mis ojos
radiantes de rencor y de venganza.)

QUEVEDO

(Os desprecio.) (A todos)
Escuchad. (¡No, no hay justicia!)

MARGARITA (a la Reina)

¡Valor, valor!

REINA

(Mi espíritu desmaya.)

OLIVARES

Ya veréis cuánto honor... Al punto...

QUEVEDO (preparándose a leer)

¡Al punto!
2805

REINA

(Ciegan mis ojos.)

QUEVEDO (a todos)

Escuchad. (¡Oh, rabia!)

(Leyendo)

«Mi buen Olivares: no he menester encarecerte mi gran cariño,
que es superior, y tú lo sabes, a todo encarecimiento. Aunque
públicas son en estos reinos las pruebas del amor con que te
distingo, hoy he de darte una mayor que todas, y dártela quiero
como amigo, que no como monarca. Muy luego daré a Madrid
la vuelta, y como cumple a mis designios que tú conozcas antes
esa prueba de mi buena amistad, no debo diferirla. Es un
aviso cariñoso de mi corazón; ten en cuenta el aviso porque
te importa mucho. Olivares... si estuvieses en mi alcázar
a mi regreso el amigo te dará sus brazos... el rey... su
verdugo.»

(Movimiento general de asombro)

OLIVARES

¡Ah!

REINA

¡Gran Dios!

MARGARITA

¡Silencio!

QUEVEDO (Poniendo a Olivares el papel delante de los ojos, pero con dignidad)

Ved.

OLIVARES

¡Mísero de mí!
(Quevedo se dirige a la Reina; Mendaña y Grana, separándose
de Olivares, le salen al encuentro. Castilla permanece cruzado
de brazos cerca de Quevedo)

MENDAÑA (a Quevedo)

¡Qué asombro!

QUEVEDO

¿Y así le dejáis? ¡Volved!...
Si os dió arrimo un pared
2810
y se hunde... arrimadle un hombro.
Sombra y nido a vuestro gusto
os dió un árbol... ¡cayó allí!
Mas si al dejarle con susto,
buscáis otro más robusto,...
2815
no le encontraréis en mí...
nunca, no. Sobre cascajos,
tronco soy de rudas quiebras
que, creciendo entre espantajos,
ni ofrece nido a los grajos,
2820
ni da sombra a las culebras.
Ya en la cortesana grey
no hay reyezuelos.... Hay dos
reyes... la reina y el rey.
(Volviéndose a la Reina)
Señora, cambió la ley.
2825

REINA

¡Quevedo, que os oiga Dios!

QUEVEDO

Hoy que Dios en su bondad
la luz del bien nos envía
tras de tanta oscuridad,
para vuesa Majestad,
2830
grande señora, es el día.
Hoy ante el solio español
se dilata el horizonte,
y entre nubes de arrebol,
más claro amanece el sol,
2835
porque se derrumba el monte.
(A todos)
¡El rey... la reina después!

CASTILLA

Si hoy por fin de sus pesares
ya la reina reina es,
sirva de alfombra a sus pies
2840
el sombrero de Olivares.
(Se lo arranca de la cabeza y lo arroja a los pies de la Reina,
que baja las gradas con Margarita y Doña Inés)

PAJE (entrando)

Para la reina este pliego
del rey, que en Atocha está.
(Quevedo lo presenta a la Reina)

REINA (a Quevedo)

Yo en vuestras manos lo entrego.
(Quevedo lo abre y lee)

MARGARITA (Acercándose a Olivares después de tomar el sombrero del suelo)

Conde-duque, a vos me llego,
2845
pero sin rencores ya.
Contrarios fuimos los dos;
pero aquí cesa mi encono.
Matarme quisisteis vos...
pues bien... que os perdone Dios,
2850
lo mismo que yo os perdono.
Y pensad en vuestra cuita,
que si audaz un caballero
hoy hasta el sombrero os quita,
yo, la infanta Margarita,
2855
hoy... os devuelvo el sombrero.
(Da el sombrero a Olivares)

REINA (a Quevedo que ha leído ya el pliego)

¿Órdenes del rey serán?

QUEVEDO

Que se cumplan sin demora
quiere el rey.

REINA

Se cumplirán.
(Quevedo la ofrece el pliego)
Bien en vuestra mano están.
2860
Vos...

QUEVEDO

Obedezco, señora.
(A Olivares)
Y vos no os hagáis rehacio;
por orden del rey, salid
sin más término ni espacio
ahora mismo de palacio,
2865
y mañana de Madrid.
(Olivares se dirige a la puerta como maquinalmente)

MENDAÑA (a Quevedo)

Bien, mejor.

QUEVEDO

Vos a su lado;
como un perro, y más puntual,
seguisteis siempre al privado...
seguid, pues, al desterrado
2870
y seréis perro leal.

MENDAÑA

¡Para mí tanta dureza!

QUEVEDO

Comprended, si no sois perro,
que uno acaba y otro empieza;
os dió sombra en su grandeza...
2875
dadle sombra en su destierro.

MENDAÑA

¡Pero... hacerme desterrar!...

QUEVEDO

Eso según vuestro humor,
es mejor.

MENDAÑA (con asombro)

¡Mejor!

QUEVEDO

Mejor
que si os hiciesen ahorcar.

MENDAÑA

¡Mejor, mejor, por mi vida!

OLIVARES

¡Todo convertido en nada!

MENDAÑA (dando el brazo a Olivares)

Conde-duque, de partida.

OLIVARES

¿Dónde?

MENDAÑA

A buscar la salida,
porque se cerró la entrada.
2885
(Los dos se dirigen a la puerta de la derecha)
Si el verdugo ha de apretaros...

OLIVARES

¡Ay, Mendaña!

MENDAÑA

Ea, valor.

OLIVARES

¡Desterrarme!

MENDAÑA

¡Desterrarnos!

OLIVARES

¡Nos destierra!

MENDAÑA

¡Pudo ahorcarnos!
Conque mejor que mejor. (Vanse)
2890

QUEVEDO

El rey anuncia además
que no ha de haber favoritos
ya en su palacio jamás... (Rumor lejano)
Pero ese rumor... quizás
llega ya el rey.

REINA

Esos gritos...
2895

QUEVEDO

De gozo, señora, son:
el pueblo con sus clamores
celebra su redención...

GRANA

Pues que el rey llega...

REINA

Es razón;
id a su encuentro, señores.
2900

QUEVEDO (a Castilla)

Decid a Mendaña vos
que si el destierro le es duro,
vuelva a entrar del rey en pos.
(Vanse Castilla y Grana por la derecha)

MARGARITA

¿Dejará solo ¡gran Dios!
a Olivares?

QUEVEDO

De seguro.
2905

MARGARITA

¡Qué barbarie!

QUEVEDO

No, es piedad....
El dolor, por el contrario,
diz que ama la soledad...
por eso la humanidad
deja al dolor solitario.
2910


ESCENA XIII

Quevedo, Margarita, la Reina

QUEVEDO (a Margarita sacando la carta del conde)

Vos, señora...

MARGARITA

Dadme luego.

QUEVEDO

Al paso en cualquiera parte.

MARGARITA

Sepa el rey que estuvo ciego....
(Dirígese a las gradas rápidamente)

REINA

¿Dónde vas?

MARGARITA

Voy a salvarte.(Entra)

QUEVEDO

Esa carta salvadora
2915
de vuestra virtud responde:
la escribió con sangre el conde,
y el rey va a leerla ahora.

REINA

Será inútil... Tantos días
de olvido y separación...
2920
Ya del rey el corazón
entre torpes mancebías...

QUEVEDO

Ya su ángel malo en el cieno
no podrá hundirle en el vicio.

REINA

Le dejó en el precipicio...
2925

QUEVEDO

Que le salve su ángel bueno.
Sedlo vos...

REINA

¿Y su desdén?
Del bien le alejaron ya.

QUEVEDO

Vuestra mano bastará
para conducirle al bien.
2930
Ya no hay quien siembre cizaña;
amadle y que os ame a vos;
y haced, unidos los dos,
la felicidad de España.

REINA

Fuera en ello tan dichosa...
2935

MARGARITA (apareciendo en el fondo)

El rey...

REINA

¿Quiere ver quizás
a la reina?

MARGARITA

¡Mucho más!
Quiere abrazar a la esposa.
(La Reina y Quevedo suben las gradas)

REINA

El rey...

MARGARITA (señalando al fondo por entre las hojas entreabiertas)

Mírale... hacia aquí
con toda su corte avanza...
2940

REINA

El temor y la esperanza...

MARGARITA

¡Ven a su encuentro!...

QUEVEDO

¡Sí, sí!
Y a la clara luz del sol
al rey amando leal,
dadle tan solo un rival...
2945
(Gritos del pueblo)
ese buen pueblo español.
(La Reina, conducida por Margarita, entra y se dirige a la izquierda. Al
abrirse las hojas, en el fondo aparecen caballeros, y en primera Mendaña,
Castilla y Grana; pajes y guardias que van desfilando hacia la izquierda)

MARGARITA

Ven.

REINA (dentro)

¡Mi esposo!... ¡Dicha entera!
¡Que mis brazos te reciban!

MENDAÑA

¡Vivan nuestros reyes!...

TODOS

¡Vivan!

MENDAÑA

¡Todos adentro!

QUEVEDO (saliendo y cerrando tras de sí las puertas)

Y yo fuera.
2950


ESCENA XIV

Quevedo, luego Margarita

QUEVEDO

Todos se van; yo me quedo.
Bien; importe que importe,
si se restan con el dedo,
debe la corte a Quevedo
lo que Quevedo a la corte.
2955
Todos en tan fausto día
van adonde el viento va
en revuelta algarabía...
Quevedo, en tanta alegría
¿quién de ti se acuerda ya?
2960
(Margarita aparece, y al ver que Quevedo comienza a bajar
por la izquierda, baja por la derecha, mirándole con afán)
Con su ayer y sus historias,
un recuerdo... está perdido
siempre en el hoy de las glorias...
que al fin siempre las memorias
son merienda del olvido.
2965
Tu presencia en tal morada
fuera un recuerdo importuno...
y hoy al fin de la jornada,
al pensar todos en nada,
ya no piensa en ti ninguno.
2970
En ti, ni aun después de todo,
si a buena luz lo escudriñas,
pensarán... como el beodo
piensa, al empinar el codo,
en el que plantó las viñas.
2975
¿Quién se acuerda ya? Lo sé...

Ninguno, ninguno... (Viéndola) ¡Ah, sí!...
En este momento, a fe,
pensaba...

MARGARITA

Comprendo en qué...
y errasteis pensando así.
2980

QUEVEDO

Perdonadme... En tal momento...

MARGARITA

¡Que así me ofendieseis vos!

QUEVEDO

Yo siento.

MARGARITA

También yo siento.

QUEVEDO

Dulce y común sentimiento
que es el alma de los dos.
2985

MARGARITA (señalando el corazón)

¡Siempre aquí!

QUEVEDO (ídem)

¡También aquí!
inmenso, ideal, profundo...

MARGARITA

Digno de vos y de mí.

QUEVEDO

¡Y eterno, eterno!

MARGARITA

Sí, sí...
pero que lo ignore el mundo.
2990

QUEVEDO

A ser nacimos quizás
siempre amantes...

MARGARITA

Siempre buenos...
¡Ay... venturosos... jamás!

QUEVEDO

¿Por qué yo no nací más?

MARGARITA

¿Por qué yo no nací menos?
2995
Lo hizo Dios... y él nos lo advierte:
un loco amor dió por fruto,
no siendo común su suerte,
a Villamediana muerte
y a la reina llanto y luto....
3000
Tales son sus condiciones...
mi sosiego y vuestra vida
por fugaces ilusiones...
¡Dense nuestros corazones
su postrera despedida!
3005

QUEVEDO

¡Qué desventurado soy!

MARGARITA

Muerto fué Villamediana...
y la reina...

QUEVEDO

Basta. Hoy
mismo a mi villa voy.

MARGARITA

Bien. Yo a un convento mañana.
3010

QUEVEDO

Y allí con honda querella
diré a mi suerte cruel:
«¿Por qué me separas de ella?»
Y vos...

MARGARITA

Yo diré a mi estrella:
«¿Por qué me separas de él?»
3015

QUEVEDO

Adiós.

MARGARITA

Adiós.

QUEVEDO

(En la orilla
morir ahogado... ¡Oh tormento!)

MARGARITA

(¡Arde el llanto en mi mejilla!)

QUEVEDO

¡No os olvidéis de la villa!

MARGARITA

¡Pensad vos en el convento!
3020


ESCENA ÚLTIMA

Dichos y Mendaña, Castilla, Grana con varios caballeros que en este momento aparecen abriendo las hojas del fondo, y bajan a la escena. Al verlos Quevedo, que ya iba a salir, se detiene notando un movimiento de terror en Margarita, que se esfuerza para ocultar su turbación y sus lágrimas

MENDAÑA

Su alteza...

QUEVEDO

Mirad... la infanta
llora... de risa.

MARGARITA

Eso es...
chistes de Quevedo...

QUEVEDO

Pues...

MENDAÑA

Mejor, ¡cuánta gracia, cuánta!

QUEVEDO

Pues hoy con gracioso porte
3025
yo que mil gracias ensarto,
al fin, de mis gracias harto,
dejo, por gracia, la corte.

MENDAÑA

Y aun muy gracioso al marchar...

QUEVEDO

Y chiste acerté a decir...

MENDAÑA

Que hizo a su alteza reír...

QUEVEDO

Pues, y de risa llorar;
que, unidos en un engaste,
por lo alegre y por lo triste
una lágrima y un chiste
3035
son... un chistoso contraste.

GRANA

¡Es verdad!

QUEVEDO

Si bien lo mira
la excelente humanidad,
todo en el mundo es verdad...

CASTILLA

¡Cómo!

QUEVEDO

Cuando no es mentira.
3040

MENDAÑA

Ya que sin vuestra persona
en la corte nos quedamos,
¡qué de chistes aguardamos
de esa musa juguetona!...
Desde allá vos... ya lo sé:
3045
sois en el chiste muy ducho.

QUEVEDO

¡Mucho, mucho!
(A Margarita)
¡Mucho!
(A todos)
¡Mucho!

MENDAÑA

Escribid.

QUEVEDO

Escribiré;
que al surcar simples y mansos
las cortesanos espumas,
3050
me han provisto ya de plumas
muchos, muchísimos gansos.
Y van dispuestos y prontos
en mi alquitara mental...
mil sonetos.

MENDAÑA

¡Mil! ¿Qué tal?
3055
¿Sobre qué?

QUEVEDO

Sobre los tontos.
Ya os tendré presente a vos....
(A todos)
¡La amistad!... entre los dientes....
Yo os tendré a todos presentes...
porque...

MARGARITA

¡Ay!
(A Quevedo, despidiéndose en la meseta)
¡Adiós!

QUEVEDO (íd. besándola la mano)

¡Adiós!
(A todos)
¡Adiós!
3060

(Quevedo atraviesa la escena, cálase el sombrero, se emboza y vase por la derecha; los cortesanos se miran unos a otros, y cae el telón)