ESCENA PRIMERA

La Reina, Doña Inés

REINA

Doña Inés, todo es inútil:
no hay en el mundo consuelo
para mí; padezco mucho,
porque inocente padezco. 630
¡Infeliz! Otras que sufren,
en su desventura, al menos,
viven ¡ay! con esperanzas...
Yo sin esperanzas muero.

INÉS

Mas...

REINA

Con esperanzas locas,
635
es verdad, soñé algún tiempo;
se han desvanecido todas
por mi mal, y ya no sueño.
El dolor vela... ¡Mis horas
son tan largas!... Yo las cuento
640
por los ahogados latidos
de este corazón enfermo.

INÉS

No os aflijáis...

REINA

¡Tantos días,
tantas noches de tormento,
siempre lo mismo!...

INÉS

Señora...
645

REINA

Ni un instante de sosiego.
Viene el día y no reposo,
viene la noche y no duermo...
Si he de descansar... ¡Dios mío,
dame tu descanso eterno!
650

INÉS

¡Cómo! ¿Lloráis?

REINA

No, no lloro...

INÉS

No me lo neguéis... No... Veo
húmedos ya vuestros ojos...

REINA

Pronto los verás bien secos.

INÉS

¡Oh, qué horror!

REINA

Padezco mucho,
655
porque inocente padezco.

INÉS

Inocente... ¿Y quién lo duda?...

REINA

Felipe... mi esposo... miento:
ya no es mi esposo... el rey...
¡Rey para mí bien severo!
660

INÉS

Si él vuestro amor comprendiera...

REINA

Nunca podrá comprenderlo.
Negras sospechas le turban;
y aunque es generoso y bueno,
para mí tan solo tiene
665
rencor y amargo desprecio.
Y es que ve sobre mi frente
ese imaginario sello
del crimen...

INÉS

¿No ve ese llanto?

REINA

Sus dudas le tienen ciego.
670

INÉS

Pues bien, habladle.

REINA

Es inútil:
sordo le tienen sus celos.

INÉS

Tal vez sus negras sospechas
se disipen con el tiempo.

REINA

Imposible: cada día
675
toman, Doña Inés, más cuerpo;
y es natural: Olivares,
por odios que no comprendo,
le habla siempre de ese crimen.

INÉS

Pura invención del infierno.
680
Vos sois la virtud, señora.

REINA

Mi virtud... es un misterio;
tú solamente lo sabes.

INÉS

No, también lo sabe el cielo;
esperad en él.

REINA

Es tarde:
685
para mi mal no hay remedio.

INÉS

Si al rey llegara ese escrito...

REINA

¿Cuál?

INÉS

El del conde.

REINA

¡Silencio!
No pronuncies ese nombre...
¡Villamediana!... Su espectro 690
me persigue noche y día,
cual tenaz remordimiento.

INÉS

Sois inocente.

REINA

Inocente...
mas di causa, sin saberlo,
a que el buen Villamediana
695
fuese a puñaladas muerto.

INÉS

Celos del rey le mataron.

REINA

¿Quién dió pábulo a esos celos?

INÉS

Dicen que el conde os amaba...

REINA

Pues calló prudente y cuerdo;
700
y si ese amor desdichado
fué, como suponen, cierto,
jamás la reina lo supo,
y en la tumba está el secreto.

INÉS

No, que el conde moribundo
705
se arrancó el puñal del pecho...

REINA

¡Calla!

INÉS

Y con su propia sangre
pudo escribir...

REINA

¡Tal recuerdo!...

INÉS

Puede salvaros... El conde
dicen que escribió un momento 710
con su sangre, y ese escrito
se encontró sobre su cuerpo.

REINA

¡Desdichado!

INÉS

Vos, señora,
sois pura, y lo sabe el cielo.

REINA

¿Cómo hacer que el rey lo sepa?
715

INÉS

Con ese escrito sangriento.

REINA

¡Ay! En manos de Olivares
cayó, según dicen... Cierto...
ese papel ya no existe...
le habrá consumido el fuego.
720

INÉS

¿Eso teméis?

REINA

Olivares
goza en mis padecimientos...
¿Por qué me aborrece ese hombre?

INÉS (mirando al fondo)

Viene por aquí.

REINA

Retirémonos.


ESCENA II

Dichas y Olivares, que entra por el fondo

OLIVARES

Si mi presencia importuna...
725

REINA

No, Conde-duque... (Con violencia)

OLIVARES

Sospecho
que Su Majestad se aleja
sólo porque yo me acerco.

REINA

Yo...

INÉS

La reina está indispuesta.

OLIVARES

Sabe Dios cuánto lo siento.
730

REINA

Gracias.

OLIVARES

(¿Sabrá la venida
de la duquesa? Indaguemos.)

REINA

¿Cómo está el rey?

OLIVARES

Siempre triste.

REINA

¡No le he visto en tanto tiempo!

OLIVARES (mirando fijamente a la Reina)

La duquesa Margarita...
735

REINA

¡Aun sola en Ocaña!

OLIVARES

Cierto.

REINA

Haced que vuelva a la corte;
dadme ese dulce consuelo:
que vuelva... ¡Me quiere tanto!...
¡Tanto como yo la quiero!
740
Prima del alma... ¡Es tan buena!...
Sí, sí, que vuelva al momento....
¡Oh! ¿Lo haréis?

OLIVARES

Si no os enoja,
de conversación mudemos. (Pausa)

REINA

Yo de otra os hablara...
745
¿Me comprendéis?

OLIVARES

Os comprendo.

REINA

Pues ese sangriento escrito...

OLIVARES

Sangriento, es verdad, sangriento.

REINA

¿Conque existe pues?

OLIVARES

Existe.

REINA

¿Lo tenéis vos?

OLIVARES

Yo lo tengo;
750
ya os lo repetí mil veces.

REINA

Entregádmelo.

OLIVARES

No puedo.

REINA

Prueba la inocencia mía....

OLIVARES

No del todo, según pienso.

REINA (con altivez)

¡Conde-duque!

OLIVARES (con hipocresía)

Para mí
755
sois de virtudes modelo;
mas el rey...

REINA

Dadle ese escrito.

OLIVARES

Ya se lo daré a su tiempo.
Para darle la triaca,
dejad que apure el veneno:
760
hoy las sospechas le acosan...
ya se irán desvaneciendo,
y entonces verá ese escrito
ya sin prevención, y espero...

REINA

Es que van ya muchos años
765
desde que vivo muriendo
despreciada de mi esposo,
que escucha vuestros consejos;
y en palacio, viuda y sola,
sufro su amargo desprecio, 770
porque aduladores viles
le han trastornado el cerebro.

OLIVARES

¡Qué exaltación!... Ved, señora,
que está débil en extremo
vuestra salud...

REINA

Conde-duque,
775
no insultéis mi sufrimiento.

OLIVARES

Vamos a otra cosa: el príncipe
niño, sucesor del reino,
por su edad...

REINA

¡Hijo del alma!

OLIVARES

Ya del regazo materno
780
debe separarse.

REINA

¡Oh, nunca!

OLIVARES

Es el príncipe heredero,
y ha resuelto el rey, su padre...
¿lo oís?... el rey lo ha resuelto,
darle servidumbre propia, 785
libros, armas y maestros,
y, por fin, cámara digna
de su carácter excelso.

REINA

¡Me arrancáis el hijo mio!

OLIVARES

Elegid el aposento
790
que más le cuadre en palacio.

REINA

¡Gran Dios!

OLIVARES

Yo os iré diciendo:
el del jardín... el de Osorio...
el de Ripalda... el de Lemus...
el de Borja... el de la infanta...795
Elegid...

REINA

Elijo... ¡el vuestro!

OLIVARES

¡Cómo!

REINA

Ocupáis en palacio
el más ostentoso y regio;
y entre príncipe y vasallo
lo primero es lo primero.
800

(La Reina se retira por la puerta de su
cámara; Doña Inés la sigue después)

INÉS

¡Oh, respetadla!

OLIVARES

¡Me arroja
de aquí!... ¡Por Dios la prometo!...

INÉS

¡No!... ¿Qué intentáis?

OLIVARES (reprimiéndose)

Nada, nada...
buscar otro alojamiento.


ESCENA III

OLIVARES

«Entre príncipe y vasallo
805
lo primero es lo primero»,
me dijo, y callé... Sí; pero
yo para obrar siempre callo.
¡Vasallo quien da la ley!...
Reina, me hiciste un ultraje;
810
que no rinde vasallaje
quien hizo vasallo al rey.
¿Qué genio malo te acosa?
¿Cómo no te dice el alma
que quien destruyó tu calma
815
aun puede hacerte dichosa?
Débil, incauta mujer...
en tu desamparo triste
nunca tan altiva fuiste...
ni lo volverás a ser.
820
Yo tu dicha tengo aquí:
sí, se encierra en esta carta
sangrienta que no se aparta
un solo instante de mí. (Pausa)
El rey te abrirá sus brazos
825
si a ver llega tal escrito;
mas primero el favorito
se lo comerá en pedazos.

Te amaba el rey con pasión;
mas roto el lazo nupcial
830
por mi astucia, sin rival
reino yo en su corazón.
Nadie mi secreto sabe:
muerto Medina, segura
guardará en la sepultura
835
de este secreto la llave.
¡Medina!... ¡Fatal recuerdo!...
El papel que me arrancó
¿dónde ese hombre lo guardó?
Sí alguien da con él, me pierdo.
840
La incertidumbre me abrasa....
No; lo que pensé es verdad:
para más seguridad
lo guardó en aquella casa....
Sí; mi presunción es cierta:
845
el papel oculto está
dentro de la casa... y ya
sellé yo mismo la puerta.
Y no sé por qué me apuro....
Mañana busco el papel
850
en la casa, y doy con él....
Sí, doy con él, de seguro.
Todo va bien: la duquesa
se halla, pues, a buen recaudo,
y yo por el fin me aplaudo
855
de tan arriesgada empresa.

(Mirando a la derecha)

Pero allí viene Mendaña
con el marqués y don Juan
de Castilla; siempre van
juntos en buena compaña.
860

Y por Dios que el tal Castilla
tiene lengua de escorpión,
y hacia mí poca afición,
según cuentos de la villa.


ESCENA IV

Olivares, Mendaña y Castilla por la derecha. Al entrar, Mendaña
se dirige a Olivares con solicitud exagerada; Grana le saluda
afectuoso, y Castilla hace una leve inclinación y se queda algo
separado del grupo

OLIVARES

Buenas noches, caballeros.
865

MENDAÑA

Que el cielo os guarde, señor.

OLIVARES

Solo me encontráis.

MENDAÑA

Mejor.

OLIVARES

Mucho me contenta el veros.

GRANA

Gracias.

MENDAÑA

Honor singular.

OLIVARES

Triste anduve todo el día.
870

MENDAÑA

Mejor...

GRANA (interrumpiéndole)

¿Qué?

MENDAÑA

Mejor sería
que os fueseis a descansar.

OLIVARES

No, son tristezas...

CASTILLA

(¡Historia!)

OLIVARES

Y de divertirlas trato.
Conque... hablemos, pues, un rato.
875

MENDAÑA

Rato mejor... ni en la gloria.

CASTILLA

(Tanta humillación ya es mengua.)

OLIVARES

Contadme algo de la villa
los tres... los dos, pues Castilla
se ha venido sin la lengua.
880
(Castilla se encoge de hombros desdeñosamente)
¿Nada respondéis?

MENDAÑA

¡Don Juan!...

OLIVARES

¿No me habláis?... Ved que yo os hablo.

CASTILLA

(Lleve tu palabra el diablo.)

GRANA (aparte a Mendaña)

Mucho me temo un desmán.

MENDAÑA

Al ministro...

CASTILLA

(Fuera mengua.)
885

OLIVARES

Responded.

GRANA

(Mal humor gasta.)

CASTILLA

Vos lo dijisteis, y basta:
me he venido sin la lengua.

OLIVARES

Ligero anduve en decir,
y mi error he conocido.
890
Con lengua os habéis venido...
(Con cólera)
¡Sin lengua os debierais ir!
(Olivares se retira por el fondo con aire sombrío,
seguido de Grana y Mendaña)


ESCENA V

Castilla; después Quevedo

CASTILLA

¡Vive Dios, me la arrancara
yo mismo, juro a mi nombre,
porque no ha lanzado a ese hombre
895
cien insultos a la cara!
(Quevedo entra por la derecha en el mayor desorden y pasa junto
a Castilla sin reparar en él, yendo a quedarse en medio de la
escena como abismado en sus pensamientos)
¡Por Cristo en la cruz, Quevedo!...
A ocasión dichosa viene.

Quiero hablarle... mas ¿qué tiene?
Su rostro me infunde miedo.
900
Desde aquí le he de observar.
¡Qué temblor!

QUEVEDO

¡Pesquisa vana!
(Después de una pausa)
¡Ruin inteligencia humana,
no sabes adivinar! (Pausa)
¡Oh, me pierdo en el abismo
905
de mi propia confusión,
y vacila mi razón!

CASTILLA

(¿Qué hablará consigo mismo?)

QUEVEDO

Ni en la calle ni en su casa
dar he podido con ella....
910
¡Si... nació con mala estrella...
tal vez... mi frente se abrasa!
La libré de un asesino,
y otro quizás tan cruel
la mató... ¡Mísero de él
915
si le encuentro en mi camino!
¡Muerta!... No.... ¿Presa?... Quizás....
Olivares... Él la esconde....
Sí, sí... pero ¿en dónde, en dónde?
Mas... razón, discurre más.
920
Tú, de tan altas ideas
creadora... ¡Oh, mente mía,
si hallas luz, alumbra y guía!...
Y si no... ¡maldita seas!


ESCENA VI

Dichos, Mendaña y Grana que salen por el fondo derecha. Castilla,
al verlos, les hace señas para que guarden silencio

GRANA

Calla... Quevedo...

MENDAÑA

Mejor...
925
Nos dirá alguna letrilla.

GRANA

Señas nos hace Castilla.

MENDAÑA

Chist... al buen entendedor...
(Mendaña y Grana durante esta escena hablan
como si quisieran no ser oídos)

GRANA

Entendido.

MENDAÑA

Claro está:
Don Francisco en este instante 930
busca un feroz consonante.
Mejor.

GRANA

Pues lo encontrará.
No le interrumpamos, pues.

MENDAÑA

Eso es lo mejor.

CASTILLA

¡Ahí quietos!

MEDAÑA

Lo menos quince sonetos
935
nos guarda para después.

QUEVEDO

Nada: o salvarla o morir.

CASTILLA

(Es ya mucho meditar.)

QUEVEDO

¡Sí... sí, sí!

CASTILLA

(Me hace temblar.)

MENDAÑA

Mucho nos hará reír.
940

QUEVEDO

¡Gran Dios, un rayo de luz
entre en esta oscuridad!

MENDAÑA

Pero ¿qué miro?... Es verdad:
brilla en su capa una cruz.

GRANA

Y es la de Santiago... Pero 945
¿cuándo el hábito alcanzó?

QUEVEDO

Mis sienes estallan... ¡Oh!...

MENDAÑA

Hoy, sin duda, caballero
le hizo Olivares y... Ved:
ya con la cruz de Santiago,
950
versos le dedica en pago
de tan cumplida merced.

QUEVEDO

¡Terrible será la lucha!
Bien; me sobra corazón.
(Quevedo, al decir esto, se vuelve y se encuentra entre Mendaña,
Grana y Castilla, que han ido acercándose lentamente, aquéllos
por la izquierda y éste por la derecha)
¿Quién es?

MENDAÑA (con grito de júbilo)

¡Letrilla... Atención!
955
¿Tendrá gracia? (A Quevedo)

QUEVEDO

¡Mucha, mucha!
Tiene tanta... que yo mismo
crujo de risa...

MENDAÑA

Al instante
recitádnosla. ¿Picante
será?

QUEVEDO

Más que un sinapismo.
960

MENDAÑA

¿La acabasteis?

QUEVEDO

Falta poco.

MENDAÑA

¿Sátira?

QUEVEDO

Contra los necios.
¡Qué golpes les doy tan recios!

MENDAÑA

¡Siempre alegre!

CASTILLA

(O siempre loco.)

QUEVEDO

(¡Cuánto sufro!)

MENDAÑA

Nadie triste
965
puede estar donde estéis vos.
Hacednos reír...

QUEVEDO

(¡Ay, Dios!)

MENDAÑA

Con un chiste.

QUEVEDO

Con un chiste
quisiera haceros reír,
y reír hasta rabiar,
970
y de risa reventar,
y a risotadas morir.

GRANA

¡Qué ocurrencia!

MENDAÑA

Me enamora;
nadie las tiene mejores.

QUEVEDO

(¡Necios!)

INÉS (saliendo)

La reina, señores.
975


ESCENA VII

Dichos, la Reina y Doña Inés, que salen de su cámara;
después Olivares

GRANA

¿Dónde irá la reina ahora?

QUEVEDO

(¡Pobre mártir!)

REINA (a INÉS)

Pon mi silla.
(Doña Inés se dirige a la capilla. Los cuatro
hacen una reverencia a la Reina)
(Saludándoles)
Adiós. Orando un momento,
voy a ver el monumento
que hoy adorna mi capilla. (Dirígese a ella)
980

CASTILLA (a Quevedo)

Siempre triste.

QUEVEDO

A Dios le plugo.
(¡Pobre víctima!)
(Reparando en Olivares, que sale por el fondo derecha y se dirige a la Reina)
(¿Esto más?)

OLIVARES

Señora. (Saludando)

QUEVEDO

(¡Siempre detrás
de la víctima el verdugo!)

OLIVARES

¿Vais a orar?

REINA

¿Es cosa extraña?
985
La oración presta consuelo.

OLIVARES

¿Iréis a pedir al cielo?...

REINA (interrumpiendo)

La felicidad de España.

OLIVARES

Que eso le pidáis es llano,
y eso le pedimos todos.
990

REINA

Sí, de diferentes modos.

QUEVEDO

(Téngame Dios de su mano.)
(La Reina se halla en el fondo, Olivares a su izquierda, y los
demás a su derecha, siendo Mendaña el más próximo)

OLIVARES

Si oye Dios vuestra plegaria
cuando oráis en la capilla;
¡lástima que vuestra silla
995
esté allí tan solitaria!

REINA (con exaltación y dolor)

Otra tuvo de igual porte
en esa mansión bendita...

OLIVARES

¿Quién?

REINA (mirando a su alrededor y como sintiendo haber dicho demasiado)
La infanta Margarita...

QUEVEDO

(Aparte a la Reina y por detrás de Mendaña, volviendo
a quedarse en su puesto inmediatamente)

(Dicen que se halla en la corte.)
1000

(La Reina, al oir a Quevedo, vuelve la cabeza y se fija en Mendaña)

MENDAÑA

¡Cómo me mira!... ¡Mejor!

REINA

(¿Será cierto lo que oí?) (Agitada)
¿Es cierto, es cierto?

QUEVEDO (con énfasis e intención)

¡Sí!
(Con indiferencia)¡Sí!...
silla tuvo...

OLIVARES

Es un error.

REINA

(Mirando a Quevedo, el cual se ha quedado inmóvil,
aparentando la mayor frialdad)

(Comprendo... Quevedo ha sido
1005
quien en voz baja...)

OLIVARES

La tuvo
el rey....

REINA

(A mi lado estuvo...
él fué quien me habló al oído.)

(La Reina se dirige hacia la capilla con los ojos fijos en Quevedo.
Olivares hace un movimiento como para detenerla)

OLIVARES

Yo una súplica he de haceros.

REINA

Decid. (¿Cómo hablar a ese hombre?)
1010

OLIVARES

Os la dirijo en mi nombre
y en el de estos caballeros:
pues sola vais a marcharos
hacia la capilla ahora,
¿nos concederéis, señora,
1015
el honor de acompañaros?

REINA

Pláceme la cortesía;
y acepto. (Hablaré con él.)

OLIVARES

Pues todos hasta el cancel
os haremos compañía.
1020
(Mendaña, Grana y Castilla se inclinan en señal de asentimiento.
Quevedo se va apartando poco a poco, hasta quedarse junto a la
puerta de la derecha)

REINA

Gracias...

OLIVARES

Es nuestro el honor.

REINA

(Me colocaré a su lado.)

OLIVARES

Para hacer más señalado
tan eminente favor
un caballero escoged...
1025
su mano hasta allí aceptad.

REINA (con visibles muestras de alegría)

Sí, sí....

OLIVARES

Dichoso en verdad
el que obtenga tal merced.
(Todos se inclinan, menos Quevedo)

QUEVEDO

(Ya están de orgullo beodos.)

OLIVARES (mirando a la Reina con aire de triunfo)

(Hoy mi mano has de tocar.)
1030
(A la Reina)
A esa distinción sin par
todos aspiramos... todos... (Inclínanse de nuevo)

REINA (mirando alrededor)

Todos... ¿menos vos, Quevedo?

QUEVEDO

Yo, incapaz de merecerla,
nunca osara pretenderla.
1035

REINA

Pues a vos os la concedo.
(Quevedo se adelanta hacia la Reina y todos le abren paso. Al llegar
a ella, que le alarga la mano, dobla una rodilla y besa)

QUEVEDO (con emoción)

Pues tal honra merecí,
(Levantándose y mudando de tono repentinamente)
gracias, Olivares. ¡Oh,
brava idea os ocurrió!...
mas otra me ocurre a mí:
1040
sin pajes la reina está,
sola viene... y es costumbre
que su camino se alumbre
cuando a la capilla va...

OLIVARES

Esa observación... (Con disgusto)

CASTILLA

Es cierta.
1045

QUEVEDO

Pues cual buenos servidores,
justo es que todos, señores,
la alumbréis hasta la puerta.
Luces... (Señalando al candelabro)

MENDAÑA

Ocurrencia sabia.
(Tomando una luz de las cinco que habrá en el candelabro, acción que
imitan los demás, menos Olivares, que mira a Quevedo con
asombro)

QUEVEDO (con frialdad a Olivares)

Otra queda para vos;
1050
y si os place, aun quedan dos....

OLIVARES

Bien contáis.
(Tomando furioso y con mano trémula una de las dos luces
que quedan, como dominado por la mirada de Quevedo)

QUEVEDO

(Tiembla de rabia.)

REINA

Gracias, gracias.
(A Olivares, Mendaña, Castilla y Grana que la rodean
con las luces, pero sin dejar de mirar a Quevedo)

QUEVEDO

¡Bien, por Dios!
Alumbrad... Sois, caballeros,
excelentes... (Inclínanse Mendaña, Grana y Castilla)
candeleros....
1055
(A Olivares)
Y el más excelente... vos.
(Olivares se inclina también con despecho. Quevedo, que ha dado
la mano a la Reina, se dirige a la capilla entre los cuatro alumbradores,
que se colocan a la puerta para darles paso, entrando
también después. Al desaparecer la comitiva se presenta el Capitán
por la derecha haciéndose cruces)


ESCENA VIII

Capitán; luego los mismos, menos la Reina

CAPITÁN (después de seguirlos con la vista)

¿Qué es esto? ¡Vaya un retablo!
Todos van en procesión...
Cosas de Quevedo son....
Si es el mismísimo diablo.
1060
Cuando empieza... ¡Qué pedrisco!
Cada letra es una pulla.
Y Olivares... pues... de bulla:
le divierte don Francisco.
(Viendo salir a Olivares que vuelve; después aparecen Grana,
Mendaña y Castilla, que traen en medio a Quevedo)
Hola, bien; me haré presente.
1065

OLIVARES

Capitán, estad alerta
a mi voz, junto a esa puerta. (Señalando la derecha)

CAPITÁN

¿Solo?

OLIVARES

No, con vuestra gente.(Vase el Capitán)
Caro pagará el desmán.

GRANA (a Quevedo)

Recibid mi parabién.
1070

MENDAÑA (id.)

De Santiago... Bien, muy bien.

QUEVEDO (preocupado)

¿Qué habrá dicho al capitán?

OLIVARES (a Quevedo)

Bien tocáis vuestros registros.

QUEVEDO

Nunca me voy por las ramas.

OLIVARES

Muy bien os va con las damas. 1075

QUEVEDO

Y mejor con los ministros.

MENDAÑA (yendo a señalar la cruz que lleva Quevedo en la capa)

Dígalo si no...

GRANA (a Quevedo)

Contento
estaréis.... Os da valía.

QUEVEDO

(No los comprendo, a fe mía.)
(Mira alternativamente a los dos)

MENDAÑA

Os la columbré al momento.
1080

GRANA

La merecéis.

MENDAÑA

¿Quién lo ignora?

QUEVEDO

(Maldito si entiendo nada.)

MENDAÑA

Y os está que ni pintada.

QUEVEDO

(Menos los entiendo ahora.)

GRANA

El talento es una mina.
1085
(Poniendo en el hombro la mano a Quevedo, que le mira con asombro)

MENDAÑA (a Olivares)

Mirad... Ya puesta la tiene.

OLIVARES

¡Cómo! (Esa cruz... ¡Oh, se viene
con la capa de Medina!)

QUEVEDO

(¡Me ahogo!)
(Adelantándose del grupo con marcado fastidio)

OLIVARES (aparte a Grana, que se dirige a hablar a Quevedo)

¡Callad!
(Id. a Mendaña)
¡Silencio!

QUEVEDO

(Pues a nacer hallas prontos
1090
con tal perfección los tontos,
yo, gran Dios, te reverencio.)

MENDAÑA (a Olivares)

Ya le tendréis que pedir
versos por tan gran favor....

OLIVARES

Tengo que hablarle....

MENDAÑA

Mejor,
1095
mejor... Os hará reír.

OLIVARES

Pronto acabamos, a fe.

QUEVEDO

(Esperanzas... y temores.)

OLIVARES

A mi habitación, señores;
yo mismo os conduciré.
1100
(Dirígense mirando a Quevedo al marchar)
(No saldrás bien de este apuro.)

QUEVEDO

A solas tengo que hablaros. (Con tono brusco)

OLIVARES

Ya pensaba yo en buscaros.

QUEVEDO

(Yo saldré a puerto seguro...
si no muero entre las olas....)
1105
(A Olivares que aun permanece observándole desde la puerta)
Os aguardo aquí.

OLIVARES

Está bien;
vuelvo al punto; yo también
tengo que hablaros a solas. (Entra en su cámara)


ESCENA IX


QUEVEDO

Dios nos clava frente a frente;
para leer en lo escondido
1110
de ese corazón podrido,
Dios alumbrará mi mente.
Valedor de la duquesa,
debo salvarla o morir...
Lo primero es inquirir
1115
en dónde la tiene presa.
¡Presa! ¿Quién sabe?... Es verdad;
en su vengativa saña
tal vez la condujo a Ocaña...
¡O la hundió en la eternidad!
1120
No, no... tan negro delito
deja helado el corazón...
¿Cabe en la ruin ambición
de ese torpe favorito?
La dió muerte... ¡Ah, de los dos
1125
uno también morirá!
Él... y muy pronto será...
¡Mísero de él! ¡Si, gran Dios,
si he de morir a las penas
de tu infierno condenado,
1130
muera rojo y remojado
con la sangre de sus venas!

(Apóyase convulsivamente en el mueble donde se halla el candelabro,
en el cual habrá ya una luz solamente, y aparece Olivares)


ESCENA X

Quevedo, Olivares

OLIVARES

(Hoy me le entrega esa cruz.) (Se acerca lentamente)

QUEVEDO

¡Oh!

OLIVARES

(Pero le siento hablar.)

QUEVEDO

¡Es necesario matar!...
1135

OLIVARES

¡Matar! (A Quevedo con extrañeza)

QUEVEDO

Sí, matar la luz.
(Soplando inmediatamente la luz y con acento de
indiferencia. La escena queda en tinieblas)

OLIVARES

¡Luces!

QUEVEDO

(Bien, me importa poco;
ya mi rostro está sereno....
Oíste y no viste.... Bueno.) (Entran luces)

OLIVARES

(O es muy hábil o muy loco.)
1140
Ya con luces...

QUEVEDO

Sí... se ve;
(pero no mi turbación.)

OLIVARES

Ocurrencias vuestras son;
¿matar la luz... para qué?

QUEVEDO

Según las reglas seguras
1145
de un autor que de eso trata,
siempre que la luz se mata
es... para quedarse a oscuras.

OLIVARES

Esta noche estáis de humor.

QUEVEDO

Sí, porque volcó mi coche.
1150

OLIVARES

Noto además que esta noche,
Quevedo, estáis matador.

QUEVEDO

(Sí; lo dice por Medina.)
¿Ya sabéis?

OLIVARES

¿Qué duda cabe?
Todo en el mundo se sabe.
1155

QUEVEDO

Pues... y si no, se adivina.

OLIVARES

Vos, según llego a saber,
sois de un hombre el asesino.

QUEVEDO

Y por lo que yo adivino,
vos lo sois de una mujer.
1160

OLIVARES

Vuestras pruebas ¿dónde están?

QUEVEDO

¿Y las vuestras?

OLIVARES

Quedo, quedo;
dadme las vuestras, Quevedo.

QUEVEDO

Dadme las vuestras, Guzmán.

OLIVARES

¿Y Medina?

QUEVEDO

¿Y la duquesa?
1165

OLIVARES

No nos entendemos pues.

QUEVEDO

Lástima, lástima es.

OLIVARES

Mucho, por cierto, me pesa.

QUEVEDO

Tengo pruebas, y no en vano.

OLIVARES

Pues las tendremos los dos.
1170

QUEVEDO

¿Y dónde tenéislas vos?

OLIVARES

¿Yo? Las tengo ya en mi mano.
(Poniéndola sobre la cruz de Quevedo)

QUEVEDO

La conserváis tan cerrada...

OLIVARES

Vaya, al seguir una pista,
como sois corto de vista,
1175
nunca reparáis en nada.

QUEVEDO

¿Qué queréis decir?

OLIVARES

Os digo
que un hombre por vos fué muerto.

QUEVEDO

¿Me dais pruebas?

OLIVARES

Os lo advierto;
pruebas os daré y castigo.
1180
(Quevedo se encoge de hombros)
Escuchad con atención:
siempre que es muerto un cristiano
al golpe de ajena mano,
sin hacer su confesión,
los vivos que en la infinita
1185
bondad esperan con fe,
donde el hombre muerto fué
clavan una cruz bendita.

QUEVEDO

Si no halláis mejores modos
de probar...

OLIVARES

Y esa cruz santa
1190
lúgubre allí se levanta
para repetir a todos,
por tragedia tan cruel,
del cielo invocando el nombre:
«¡Aquí mataron a un hombre...
1195
rogad al cielo por él!»

QUEVEDO

A mi comprensión se escapa
vuestra idea, y... dadme luz,
porque esa cruz...

OLIVARES

Esa cruz...
(Pónesele delante de los ojos)
la lleváis en vuestra capa.
1200

QUEVEDO (asiendo la capa con ambas manos)

¿Qué miro? ¡Gran Dios!

OLIVARES

El dedo
de Dios sigue al que asesina.

QUEVEDO

¡Es la capa de Medina!

OLIVARES

¡Hoy le asesinó Quevedo! (Pausa)
Pues ya mis pruebas os di,
1205
a dar mis órdenes voy.
¡Capitán!

QUEVEDO

¡Perdido estoy!


ESCENA XI

Dichos y Castilla, Mendaña; Grana por el fondo; después Capitán
con guardia por la derecha

CASTILLA (entrando)

¿Qué diablos sucede aquí?

OLIVARES

Llegáis a tiempo, señores.
(Dirígese a la puerta de la derecha con impaciencia. Los otros
tres se miran con extrañeza y encogiéndose de hombros)

QUEVEDO

(¡Su capa!... ¡Cambio funesto!...
1210
Me ha perdido.... Mas ¿qué es esto?
En sus pliegues interiores... (Palpándola con afán)
tiene un bolsillo... un papel.
Veamos...) (Le saca y lee)

OLIVARES

Mucha atención:
Capitán, sin dilación
1215
prended a Quevedo.

QUEVEDO

(Volviéndose de improviso y señalando a Olivares con la mano derecha, mientras
lee en voz alta el papel que tiene en la izquierda)
¡A él!...(Lee)
«A la infanta Margarita
darás hoy mismo...»

OLIVARES (lanzándose a él)

¡Oh, callad!

QUEVEDO (a Olivares completando la oración)

«La muerte.»

OLIVARES (al Capitán)

Vos, apartad.

QUEVEDO

¡Y firmáis! (Señalando el papel)

OLIVARES

(¡Carta maldita!)
1220

GRANA

(Cosas se ven singulares.)

CASTILLA (abalanzándose a Quevedo)

¡Quevedo!...

MENDAÑA (id. a Olivares)

¡Señor!...

QUEVEDO (deteniéndole)

Templanza.
¿Suponéis?... Todo fué chanza...
chanza del buen Olivares....
(A los demás)
Vos... ya lo veis... tiene días...
1225
(Llegándose de nuevo a Olivares y aparte, como lastimándose)
Casualidades siniestras...
por buscar las pruebas vuestras
fuisteis a dar con las mías.
(Mendaña, Castilla y Grana en el fondo hablan acaloradamente)

OLIVARES

¿Qué intentáis?

QUEVEDO

Soy temerario.
¿Y la infanta?

OLIVARES

Vive.

QUEVEDO

¡Oh!
1230
¿Vive? (Señal afirmativa de Olivares)
A tiempo maté yo
a vuestro infernal sicario;
mas otro tal vez...

OLIVARES

Lo juro:
vive en palacio y está
presa y oculta... No, ya
1235
según mandé... de seguro
se la habrán llevado...

QUEVEDO

¿A dónde?

OLIVARES

A Ocaña... No, no... de cierto
sabrá el capitán...

QUEVEDO

Si ha muerto,
de ella este papel responde.
1240
Mañana... ¡Ahora!
(Volviéndose a los demás)
¡Escuchad!

OLIVARES (deteniendo a Quevedo con terror)

(¡Vive, sí!)

CASTILLA

(¿Qué podrá ser?)

OLIVARES

(¡Vive!)

MENDAÑA

¿Nos vais a leer?...

OLIVARES

Nada... un soneto...

QUEVEDO

Es verdad.

MENDAÑA

Mejor, me place la idea.
1245

CASTILLA (aparte a Grana)

Yo me pierdo en conjeturas;
¿qué es esto?

GRANA (id.)

Yo estoy a oscuras.

MENDAÑA

Que se lea, que se lea.

QUEVEDO

Lo que me pedís negué
a Olivares ya, y por eso
1250
trató de ponerme preso...

OLIVARES

Chanza...

QUEVEDO

Muy pesada, a fe.
Y yo, por tomar venganza,
mi soneto he de guardar.

MENDAÑA

No nos deis ese pesar.
1255

QUEVEDO

Es que me asustó la chanza.

OLIVARES

Por ella os pido perdón.

MENDAÑA

Pues dad principio, Quevedo;
vamos, conceded...

QUEVEDO

Concedo...
mas con una condición:
1260
pues que a prenderme ha venido,
aunque en chanza, el capitán,
con los que a su mando van,
chanza también, muy erguido
marchará luego ante mí,
1265
dándome guardia de honor.

MENDAÑA

Brava ocurrencia.

CAPITÁN (a Olivares)

¿Señor...?

OLIVARES

Capitán, hacedlo así.

QUEVEDO (al Capitán)

¿Lo entendéis?... Y con buen modo
que me obedezcáis espero
1270
en todo y por todo...

OLIVARES

Pero...

QUEVEDO (desdoblando el papel con aire amenazante)

Conde-duque...

OLIVARES (al Capitán)

En todo, en todo.

CAPITÁN (a Quevedo)

Fiel obediencia os prometo.

QUEVEDO

Pues oíd.

MENDAÑA

Al punto, al punto.

QUEVEDO (leyendo)

«A... una... nariz.»

MENDAÑA

Bravo asunto.
1275

QUEVEDO (aparte a Olivares)

Y escuchadme bien. (A todos, leyendo)

«Soneto.»

(Quevedo se acerca a la luz al lado de Olivares; los demás permanecen a cierta distancia. Quevedo leerá con lentitud y voz sonora los ocho versos del conocido soneto A Una Nariz, que están subrayados, diciendo a Olivares aparte y con el tono conveniente los intercalados en los dos cuartetos. Los otros, y en particular Mendaña, escuchan la lectura con gran contentamiento)

Érase un hombre a una nariz pegado;
Como al rey el privado que aquí priva.
Érase una nariz superlativa;
Como la audacia loca del privado.1280
Érase una nariz sayón y escriba;
Estáis verde... amarillo... jaspeado.
Érase un peje-espada muy barbado;
Os veis como un ratón en una criba.
Era un reloj de sol mal encarado; 1285
Como vos al tragar tanta saliva.
Érase una alquitara pensativa;
De ver a un favorito... alquitarado.
Érase un elefante boca arriba;
Como están hoy las cosas del estado.
1290
Era Ovidio Nasón más narizado.

(En tono amenazante)

(¡Rogad al cielo que la infanta viva!)

OLIVARES

(¡Vive!)

QUEVEDO

(Si ha muerto, ¡ay de vos!)

MENDAÑA

Proseguid...

QUEVEDO (volviéndose a los demás de improviso)

Torpe y confusa
mi cabeza, estoy sin musa. 1295

(En actitud y tono militar)

¡Capitán, en marcha!... ¡Adiós!

(A los demás con majestad grotesca al retirarse.
Vase por la derecha con la guardia)


ESCENA XII

Olivares, Mendaña, Castilla y Grana

MENDAÑA

Siempre alegre don Francisco.

OLIVARES

(¡Maldito de Dios su nombre!)

MENDAÑA

Y al fin no acabó el soneto...
voto a Polimnia y Caliope...
1300

GRANA (mirando a la derecha)

Ya atraviesa con su guardia
los últimos corredores.

MENDAÑA

¡Dejarnos así... por vida!...
Si es un torbellino ese hombre.

OLIVARES

(No me burlará mañana
1305
como me burló esta noche.)

GRANA

Sólo ocho versos nos dijo.

MENDAÑA

Y un soneto... da catorce.

GRANA (a CASTILLA)

Vos... ¿nada habláis?

CASTILLA

Nada, nada.
No quiero que me la corten.
1310
(Señalando la lengua)

GRANA

Callad... prudencia.

MENDAÑA

A Olivares
quizás la musa le sople
también, y... mejor; miradle,
por su actitud se conoce:
quiere dar fin al soneto,
1315
y discurre el estrambote.

OLIVARES

(¡Mañana será otro día!)

MENDAÑA

Silencio, atención, señores.

GRANA

Hacia aquí la reina sale.

OLIVARES

(Largas son sus oraciones.)
1320


ESCENA XIII

Dichos y la Reina, que sale de la capilla apoyándose en Doña Inés

REINA

Es verdad, me siento débil,
débil, cual nunca, esta noche.
(Reparando en ellos)
¿Aun estáis aquí?

OLIVARES

Señora,
nuestro deber nos lo impone.
Antes con luces servimos
1325
a la reina, y como entonces,
bien que sin luces, estamos
prontos a cumplir sus órdenes.
(Todos se inclinan. La Reina escucha con distracción)
Como veis, solo, señora,
de entre tantos servidores
1330
falta vuestro caballero...
y, por Dios, que anduvo torpe,
que el honor de dar la mano
a una reina hermosa y joven
ni un galán lo cede nunca,
1335
ni jamás lo olvida un noble.

REINA

Basta ya... basta, Olivares.

INÉS

Es hora de que repose
vuesa Majestad.

OLIVARES

Pues disteis
fin a vuestras devociones
1340
debéis descansar....

REINA

Es cierto.

OLIVARES

¡Tristes serán vuestras noches!

REINA (sin oírle)

(¡Oh, la infanta Margarita
dicen que vino a la corte!...)
(Dirigiéndose a su cámara)

OLIVARES

Permitidnos...

REINA

No, quedaos.
1345
(Todos se inclinan. Mendaña, Castilla y Grana hablan para sí;
Olivares contempla con una sonrisa a la Reina, que se encaminalentamente a su cámara)
(¿Quién la detiene y en dónde?
¡Cuánto consuelo hallarían
juntos nuestros corazones!...
Margarita... ¡alma sublime!...
¡Cuál mis acerbos dolores
1350
calmaría! Él nos separa...
¡Dios su maldad le perdone!)


ESCENA ÚLTIMA

Dichos y Quevedo; después Margarita y guardia

QUEVEDO

Hoy de vuesa Majestad
una audiencia solicita...

REINA

¿Quién?

QUEVEDO

La infanta Margarita.
1355
(Introduciéndola de la mano seguida de la guardia)

REINA

¡Gran Dios! (Precipitándose en sus brazos)

MARGARITA (id.)

¡Qué felicidad!

OLIVARES

(¡Ella!... ¡Aun estaba en palacio!)

REINA

¡Soy feliz!

MARGARITA

¡Te he vuelto a ver!...

REINA

Pero ¿cómo, cómo?

MARGARITA

Ayer...
(Reparando en Olivares)
Todo lo sabrás despacio.
1360
(La Reina conducida por Margarita se dirige a su cámara por entre
los guardias, que les abren paso, y seguidas de Mendaña, Castilla
y Grana, que las acompañan hasta la puerta)

QUEVEDO (a Olivares con sarcasmo)

Prevenidla con afán
flores, festejos y galas...

OLIVARES

(Yo le cortaré las alas.)
(¡Oh, su prisión!...) ¡Capitán!

QUEVEDO

Pajes prevenidla y coches.
1365

OLIVARES (al Capitán)

¡Llevad!...

QUEVEDO

Soneto.
(Desdoblando un papel y con el aire más natural)

OLIVARES

(¡Oh, me espanta!)

QUEVEDO (al Capitán)

Guardia de honor a la infanta.
Conde-duque, buenas noches.

Fin del Acto Segundo


ACTO TERCERO

La decoración del anterior