Tormenta ======== En agosto de 2024 ocurrió una de las tormentas más grandes en la historia del lugar donde vivo, con vientos huracanados que derrumbaron cientos de árboles y dejaron sin servicio eléctrico a millones, incluyéndome. Estuve sin luz por solo dos días, pero la saqué ligera, porque muchos estuvieron sin electricidad por más de una semana. El día posterior a la tormenta día salí a comprar unas velas y cosas para mis perros y observé con asombro lo que un árbol con la ayuda del viento y la gravedad puede hacerle a una muralla de piedra. Me instalé en mi estudio y tuve tiempo para reflexionar. La gente asume que siempre va a tener conexión a internet o servicio eléctrico cuando realmente solo basta un humilde acto de los dioses para quitarnos todo. Yo siempre he detestado asumir que estar conectados debe ser el estado natural de las cosas (puesto que claramente está errado), y por ende me considero afortunado de poseer una filosofía que me insta a tener un ligero disgusto por las cosas eléctricas y una preferencia por lo mecánico y lo analógico. Incluso sin internet o sin luz puedo leer mis libros a la luz de la vela, dibujar y escribir con mis lápices, practicar con mi acordeón ¡e incluso escribir en mi máquina de escribir! Este tipo de eventos climáticos, en teoría, debería hacernos más humildes y mostrarnos que seguimos dependiendo de la naturaleza, mas ¿cuándo aprenderemos?