COMUNICADO DE LA EMBAJADA DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMERICA Febrero, 1947 Recientemente ha sido entregado a las Oficinas de Limites del Peru y del Ecuador, el mapa de la Cordillera del Condor, levantado por la Fuerza Aerea de los Estados Unidos. Este mapa constituye el ultimo trabajo en el levantamiento aereo de fronteras, entre el Peru y el Ecuador, que la Fuerza Aerea Norteamericana ha estado llevando a cabo a pedido de ambos gobiernos, como contribucion para el arreglo de este problema internacional. Debe recordarse que la Republica Argentina, Brasil, Chile y los Estados Unidos, ofrecieron sus buenos oficios en esta cuestion limitrofe y adoptaron ambos paises el Protocolo de Rio de Janeiro en 1942. Desde entonces las Comisiones Mixtas del Peru y Ecuador, han estado arreglando y se¤alando la demarcacion de la frontera, sobre el terreno. Como contribucion a la demarcacion de la nueva frontera, la Fuerza Aerea de los Estados Unidos, han estado operando con aviones especialmente equipados con camaras fotograficas, desde la base de Talara, Peru, y desde Salinas, Ecuador, durante los ultimos cuatro a¤os. El mapa de la mayor parte de la frontera ha sido levantado en los primeros meses, pero la Cordillera del Condor, la cual corre entre los rios Santiago y Zamora, y que constituye los limites en esa region ha sido una de las partes mas dificiles de fotografiar desde el aire debido a las constantes neblinas que imperan en esa region. Finalmente se tuvo que emplear los ultimos metodos para el levantamiento de mapas usados durante la guerra, grupos de especialistas fueron ocupados para poder completar el trabajo en esta region. Estos nuevos metodos, junto con el sistema normal de fotografia aerea lograron exito en setiembre y octubre del a¤o pasado. Se tenian ya los suficientes datos para construir el mapa de la linea divisoria de las aguas. En este mapa, que recientemente ha sido entregado a las Oficinas de Limites de Lima y Quito, se puede apreciar con claridad el trabajo llevado a cabo por el Servicio Aereo de los Estados Unidos sobre el terreno de esta region y servira de pauta para la Comision Mixta Demarcadora de Limites. Es bueno hacer notar que la ejecucion de este trabajo cartografico ha sido en extremo dificil y costoso . Han sido empleados grupos perfectamente entrenados y equipos de los mas modernos aparte del gran numero de vuelos hechos sobre la zona de demarcacion en los puntos extremos de la frontera. La Cordillera del Condor, en particular, es una region casi desconocida de terreno aspero con numerosos picos de monta¤a, cuya altitud es ignorada y sus cumbres estan constantemente cubiertas por las nubes. No solamente ofrece dificultades, sino presenta verdadero peligro. Durante el curso del levantamiento aereo de estos mapas, se perdieron dos aviones, con su tripulacion de catorce hombres en total y otros tuvieron que hacer frente a numerosas dificultades. Fue una prueba en que se demostro coraje y capacidad. La preparacion de estas cartas se ha hecho sin costo alguno para los Gobiernos del Peru y del Ecuador; este trabajo fue ofrecido por el se¤or Cordell Hull cuando desempe¤aba la Secretaria de Estado de los Estados Unidos, como una muestra de simpatia y satisfaccion por la forma amistosa como se llevaba el arreglo por ambos paises y como una contribucion al interamericanismo y la Politica de buena Vecindad.* ^ Ver anexo Mapa 'AAF Special Preliminary Base Ecuador-Peru boundary study (1) Cordillera del Condor" MEMORANDUM ENTREGADO EN LIMA POR EL MINISTRO DOCTOR LUIS ALVARADO G. AL SEĄOR ADLAI STEVENSON 29 de febrero de 1360 Los territorios de la antigua Comandancia General de Maynas, que el Ecuador ha pretendido disputar al Peru durante mas de un siglo pertenencieron al Virreinato de Lima desde el siglo XVI hasta mediados del siglo XVIII, en que la Corona los aparto de su autoridad para agregarlos al recien creado Virreinato de Santa Fe. Pero la realidad demostro pronto que la segregacion habia sido un error porque Maynas era casi inaccesible desde Nueva Granada y desde la Presidencia de Quito, y no podia ser bien gobernada y defendida sino dentro de la jurisdiccion del Peru, con cuya red de grandes vias fluviales forma una entidad natural. Por tal razon y de acuerdo con los informes de los Gobernadores coloniales, dicha Provincia fue reincorporada al Virreinato de Lima por la Real Cedula de 1802. En esa condicion se mantuvo hasta la Independencia. Para delimitar sus fronteras, los Estados sucesores del antiguo imperio espa¤ol adoptaron el principio del uti possidetis, en cuya virtud cada republica debe tener por limites los de su antecedente circunscripcion colonia! en 1810, a¤o inicial de la emancipacion hispanoamericana. Esta norma, unanimemente reconocida, no admite sino una excepcion: la de aquellos territorios que, al independizarse de la autoridad espa¤ola, hubieran decidido por libre voluntad de sus habitantes incorporarse a un Estado distinto del que les corresponderia segun el principio del uti possidetis. Pero los pobladores de Maynas juraron espontaneamente la Independencia como ciudadanos del Peru, y formaron asi parte de la constitucion inicial de esta Republica en 1821, o sea nueve a¤os antes de que el Ecuador naciera como Estado soberano. Ese territorio habia sido liberado del dominio espa¤ol por fuerzas peruanas pertenecientes al ejercito del General San Martin. Algun tiempo despues los habitantes juraron la primera Carta Fundamental del Peru, cuya soberania sobre la Provincia de Maynas fue reconocida por Bolivar, a la sazon Presidente de la Gran Colombia, republica de la cual formaba parte en aquella epoca el Ecuador. Ademas de los titulos historicos y juridicos, confirmados por el principio de libre determinacion de los pueblos, el Peru ha tenido siempre la posesion real de los territorios de Maynas. Todo lo que alli existe como civilizacion es obra de peruanos. En esa zona no hay ni hubo nunca ecuatorianos: ningun "pioneer", ningun fundador de comunidades, ningun creador de centros de trabajo. El Ecuador no ha estado nunca en la mencionada region sino con la fantasia. En cuanto ese pais, algun tiempo despues de constituirse en Republica independiente, empezo a plantear sus infundadas pretensiones, el Peru le propuso someter el asunto a un arbitraje de jure. Despues de haberse resistido a ello durante largos a¤os, el Gobierno de Quito, en un momento de sensatez, acepto la propuesta peruana, y ambos Gobiernos firmaron un convenio el 1ř de agosto de 1887, sometiendo el litigio al fallo del Rey de Espa¤a, quien era el arbitro mas indicado por el hecho de tener en sus archivos una documentacion completa sobre jurisdicciones territoriales en las antiguas colonias de America. El Rey entrego el estudio del caso a un grupo de eminentes juristas, historiadores y geografos, los cuales despues de una investigacion exhaustiva prepararon el laudo arbitral. Pero al saber que este reconocia los derechos del Peru y desahuciaba sus aspiraciones, el Ecuador se adelanto a declarar que no acataria la sentencia, renegando asi de su firma y de sus compromisos. El escandalo fue muy grande y a causa de la actitud ecuatoriana estuvo a punto de producirse en 1910 un casus belli, que fue evitado por la mediacion de los Estados Unidos, el Brasil y la Argentina. Asi,con la misma intemperancia por parte del Ecuador e igual serena firmeza en su derecho por parte del Peru, siguieron las cosas hasta 1941. Ese a¤o los militares ecuatorianos, incitados por la demagogia chovinista de la prensa, iniciaron una tremenda politica de provocaciones y de choques fronterizos. El ex-Presidente y actual candidato a la presidencia del Ecuador, don Jose M. Velasco Ibarra -que es ahora el principal instigador de la rebeldia contra el Protocolo de Rio- declaro paladinamente la responsabilidad ecuatoriana en el conflicto armado de 1941, en una carta abierta al Presidente Arroyo del Rio, fechada el 2 de agosto del mismo a¤o. El entonces Canciller don Julio Tobar Donoso, ha reconocido tambien ese hecho en un libro que escribio sobre los referidos acontecimientos. A pesar de sus precauciones para no perjudicar la posicion internacional de su pais, el se¤or Tobar se ha visto precisado a relatar los esfuerzos que hizo para contener la agresividad de los jefes militares y la propaganda belicista de los periodicos. No lo consiguio, sin embargo, y las provocaciones continuaron hasta que sobrevino el choque con las fuerzas peruanas de la frontera. Meses mas tarde, en el seno de una Reunion de Consulta celebrada por los Cancilleres de America, y bajo sus auspicios, se firmo en Rio de Janeiro el Protocolo que puso termino definitivo al litigio de limites peruano-ecuatoriano. Como el Peru tenia motivos de desconfianza, por el recuerdo todavia fresco de la rebeldia del Ecuador contra el laudo del Rey de Espa¤a, suscribieron el Tratado como Garantes -es decir como fiadores de su cumplimiento- cuatro potencias americanas: Argentina, Brasil, Chile y los Estados Unidos. El Protocolo no hizo sino confirrnar -y ni siquiera en su totalidad- los titulos de derecho y la posesion secular del Peru. Fue ventajoso para el Ecuador, inclusive desde el punto de vista territorial, pues obtuvo la region de Sucumbios que no le pertenecia, y el Tratado no lo despojo de nada que tuviera, hubiese tenido o pudiera tener. Todos los Gobiernos de America expresaron su regocijo y felicitaron a las dos Partes. Los Estados Unidos, el Brasil, la Argentina y Chile lo suscribieron como Garantes por estimarlo un suceso feliz y un Tratado justo. La afirmacion de que fue un acto de despojo es radicalmente falsa, y significa una ofensa para los paises Garantes, to mas cuanto que el Protocolo de Rio se firmo cuando todos los Gobiernos americanos se concertaban para la lucha contra la violencia y la agresion. De acuerdo con el Protocolo, y de conformidad con un reglamento convenido por los dos paises, una Comision Mixta Peruano-Ecuatoriana acometio la demarcacion de la linea fijada por el Tratado. Algun tiempo despues surgio una discrepancia entre los personeros de las Partes acerca de la interpretacion del Protocolo. Esa divergencia fue llevada por ambos paises a conocimiento de los Garantes, los cuales, por intermedio del Brasil, propusieron la llamada "Formula Aranha", en cuya virtud la cuestion relativa a la zona oriental quedo sujeta al arbitraje tecnico de un perito brasile¤o, gran conocedor de la Amazonia: el Comandante de Marina Dias de Aguiar. El fallo de este fue expresamente acatado por las dos Partes, y en aplicacion del mismo se siguio la demarcacion de la frontera hasta noviembre de 1950. Cuando en esa fecha se interrumpio la labor, estaban definitivamente demarcados mas de 1,600 kilometros de frontera y solo faltaba un corto espacio de 78 kilometros para concluirla. Cada uno de los hitos habia sido puesto con todos los requisitos reglamentarios y de cada colocacion se habia dejado constancia en actas protocolizadas con las firmas de los Delegados peruanos y ecuatorianos. En numerosos documentos oficiales del Gobierno de Quito, incluso en los mensajes del Presidente de la Republica al Congreso, y en las Memorias del Ministerio de Relaciones Exteriores, se dio cuenta del adelanto de la demarcacion fronteriza, en cumplimiento del Protocolo y del Fallo Arbitral de Dias de Aguiar. Pero repentinamente el Gobierno del Ecuador se nego a continuar los trabajos, alegando que un levantamiento aerofotogrametrico de la zona demostraba que el rio Cenepa tiene un curso mas largo de lo anteriormente supuesto. El pretexto es ridiculo, pues ese rio no es sino uno de los dieciseis puntos de referencia citados por el Protocolo, y su mayor o menor longitud no altera en nada la linea claramente fijada por el Tratado. Ademas el Fallo de Dias de Aguiar resolvio en forma definitiva cual es el rumbo y cuales son las caracteristicas de dicha linea. Lo que el Gobierno ecuatoriano se ha propuesto es simplemente impedir el final cumplimiento del Protocolo, con la insensata esperanza de invalidarlo de alguna manera, sea por un golpe sorpresivo de fuerza, sea gestionando intervenciones extra¤as para imponerle al Peru formulas violatorias del Tratado de Rio. Los Garantes no han admitido en ningun momento que pueda ponerse en duda la intangibilidad del Protocolo, a cuya plena ejecucion estan ligados por su firma y por su Fe. En vista de las pretensiones revisionistas del Gobierno de Quito, le notificaron privadamente en agosto de 1957 que tanto el Tratado como la demarcacion efectuada por la Comision Mixta Peruano-Ecuatoriana son intocables. Pero desgraciadamente, por excesiva tolerancia con el Ecuador, no han ratificado hasta ahora esa declaracion en forma publica. El Peru la ha pedido con insistencia, no porque sea necesaria desde el punto de vista Juridico, pues el principio de respeto a los compromisos internacionales es indiscutible, sino por razones de orden practico, a fin de desautorizar en forma terminante, ante la opinion publica del Ecuador, a quienes se atreven a plantear la revision o la nulidad del Tratado de Rio. La demora de las potencias Garantes en hacer esa declaracion ha alentado a los demagogos y chovinistas ecuatorianos, los cuales presionan al Gobierno y a los partidos politicos de manera cada dia mas peligrosa. El Gobierno peruano habia previsto que la cuestion se convertiria en tema favorito de la presente campa¤a electoral en el Ecuador, y advirtio de ello a los Gobiernos de Washington, de Rio, de Buenos Aires y de Santiago, previniendoles acerca de las maniobras comunistas para explotar dicha circunstancia. El aplazamiento de la Conferencia de Quito ha evitado que esta se convirtiera en un fracaso del panamericanismo. Pero la misma situacion volvera a presentarse el a¤o proximo si por anticipado los Garantes no desahucian categoricamente toda pretension revisionista del Protocolo de Rio. El Gobierno de Quito, que antes se limitaba a subterfugios para eludir la reanudacion de los actos demarcatorios, insinua ya una abierta rebeldia contra ese Tratado solemne. El candidato presidencial Velasco Ibarra ha sostenido que la proxima Conferencia Panamericana debe "anular el Protocolo". Sus rivales el se¤or Galo Plaza y el se¤or Gonzalo Cordero Crespo, acaban de permitirse formular la misma descabellada aspiracion ante el se¤or Adlai Stevenson. Tan extra¤a psicosis, que ha llegado a perturbar el juicio de politicos moderados, o que los fuerza a plegarse a los dictados de la demagogia chovinista, no existia hace diez a¤os sino en los elementos mas ignaros de la plebe ecuatoriana. Su crecimiento y su expansion se deben a motivos de la politica interna del Ecuador, atizados por una propaganda irresponsable. Es deber de las potencias Garantes ponerle atajo sin demora, en resguardo de la paz y de los principios basicos del sistema juridico panamericano. La politica agresiva del Ecuador, su fobia anti-peruana y sus preparativos belicos, obligan al Peru a la compra de armamentos. No obstante su caracter estrictamente defensivo, esas adquisiciones provocan recelos en Chile. Resulta asi una carrera armamentista en cadena que se prolonga hasta el Atlantico. En consecuencia estos paises, que deberian dedicar sus escasos recursos a la mejora de sus niveles de vida, gastan buena parte de ellos en implementos militares. El Gobierno del Peru ha sido el primero, desde hace tres a¤os, en llamar la atencion de America sobre la necesidad de remediar esta situacion mediante un pacto multilateral que limite las compra de armamentos. Pero el modo de atacar el mal de raiz consiste en liquidar los focos de perturbacion existentes en Sud-America. el peor de los cuales se encuentra en la rebeldia ecuatoriana contra el Protocolo de Rio. Es preciso, ademas, restaurar la fe en la eficacia del sistema juridico, cuya base estriba en el respeto a los compromisos internacionales. La unica manera, no solo legal, sino tambien real de finiquitar las diferencias entre el Peru y el Ecuador es el final cumplimiento del Tratado de 1942, o sea la reanudacion de la labor demarcatoria de la frontera a partir de los puntos en que quedo paralizada. El Peru no aceptara jamas que sus derechos historicos, sus titulos juridicos, su posesion secular, su obra civilizadora, las estipulaciones del Protocolo de Rio, el Fallo de Dias de Aguiar y los hitos colocados por la Comision Mixta Peruano-Ecuatoriana, sean desconocidos y violados para satisfacer las aspiraciones expansionistas del Ecuador y para apaciguar su psicosis. Ningun Gobierno peruano lo admitira, ni la opinion publica lo permitiria. El cumplimiento de los Tratados suscritos y debidamente ratificados conforme a las normas del Derecho Internacional, no esta sujeto a la voluntad de una de las Partes. Si se aceptara tal cosa no habria orden juridico posible. En este caso se trata de preservar la paz y la concordia en America. Pero se trata tambien de asegurar el respeto a la santidad de los Tratados, sin lo cual, como declaro el Gobierno de los Estados Unidos a proposito del caso de Berlin, "no puede haber pacifica convivencia entre las naciones". En el Peru no hay psicosis, no hay fobia contra ningun pais, no hay sentimientos contra el Ecuador. Al contrario, solo se desea vivir en fructuosa armonia con ese vecino turbulento. Una vez terminada la ejecucion del Protocolo de Rio quedara abierto el camino para los mas provechosos acuerdos: convenios de comercio, de cooperacion economica, de transito, de navegacion, de intercambio cultural, etc. En manos de las potencias Garantes esta que eso suceda. Conforme al articulo 5§ del Protocolo, este y su ejecucion quedaron bajo la garantia de Estados Unidos, Brasil, Argentina y Chile, cuya mision, segun el mismo articulo, no puede terminar sino cuando la demarcacion de la frontera quede totalmente concluida. Les corresponde pues cumplir ese compromiso solemne. Todo atentado contra la inviolabilidad del Protocolo significa un ataque al prestigio, a la firma y a la respetabilidad de los Garantes. Es indispensable que las cuatro potencias declaren esta evidente verdad con suficiente anticipacion a la proxima Conferencia Panamericana. Deben recordar que han transcurrido ya dieciocho a¤os desde la firma del Protocolo de Rio, y casi diez desde la suspension de los trabajos demarcatorios por decision unilateral del Gobierno de Quito. Las cuatro potencias deben considerar tambien que, para la completa ejecucion del Tratado que se encuentra bajo su garantia, solo falta colocar los hitos en 78 kilometros de frontera. ¨Se puede consentir por mas tiempo en que el juego de la politica interna ecuatoriana haga de un asunto definitivamente resuelto el principal factor de perturbacion en Sudamerica? Si asi fuera el Panamericanismo sufriria un serio quebranto, con da¤o de todos y para beneficio exclusivo del comunismo internacional. .